Un rincón para detenerse con buen clima en general.
Como en todos los sitios, acá no faltarán los nubarrones, pero con que pasen, ¡todo en su lugar!

lunes, 26 de marzo de 2012

Anoche algunos durmieron vestidos

Ayer a las 19:30 tuvimos un gran sismo grado 7 de Richter (mide la energía liberada) y VIII de Mercalli (mide las consecuencias sobre la superficie afectada) en las ciudades cerca del epicentro, entre las que se cuenta la que habita  mi vieja madre.

Yo estaba regando y comencé a marearme de una manera muy extraña. No me di cuenta al principio de lo que pasaba, hasta que vi que no sólo se movía la laurentina que yo mojaba sino los árboles, cables, poste del alumbrado y la casa también.

Diferente fue el caso de mi vieja, que sintió el retumbar de un largo trueno en un día sin nubes, y de inmediato comenzó el zangoloteo que, para ella que ya está curtida con todas las réplicas del terremoto del 27 de febrero de 2010, lo encontró terrible de fuerte. Realmente en cualquier sitio esto es terremoto de tomo y lomo, pero en Chile estamos bastante preparados y -como no hubo muertos, salvo un infartado- lo llamamos temblor fuerte.

Debo contarles que, por si las moscas, mi mamá durmió vestida, con el celular colgado del cuello y la linterna solar pescada del brazo.


jueves, 15 de marzo de 2012

Vejez, sombreros y otros. Observaciones al paso


Durante un rato que debí esperar en el oculista observaba a una auxiliar de enfermería -o de similar oficio- llevar al médico a dos hombres mayores que se veían educados y finos en sus modos y personas. Ambos por sobre los  80 años y uno en silla de ruedas. La mujer fue a dar los datos de sus pacientes y me daba mucho que pensar el trato como de niños que ella les daba. No era una déspota, para nada, pero hacía pararse y sentarse "ahí" al que caminaba, y al otro le daba instrucciones de esperar en su sitio, con autoridad. Realmente el llegar a viejo es volver a ser considerado casi como inmaduro, como niño, ya lo dije, y para los adultos en esas circunstancias debe ser de lo más sensato dejarse tratar así, para evitar conflictos en los que saldrían  perdiendo, porque sucede que muchas veces que su debilidad sólo es de piernas y no de cabeza como se apreciaba, pero ¡qué triste debe ser!

También es de hacer notar el uso bastante corriente que se le está dando a los sombreros dentro de las habitaciones. No sólo esos dos ancianos llevaban unos similares, sino que había un adolescente con una gorra de béisbol ahí mismo, lo que me hizo recordar la molestia que me causa ver a algunos desubicados dentro de las iglesias con gorras que no se las sacan ni por broma y nadie parece enterarse. Eso para no meterme con  la pinta de algunas mujeres que se ponen en la fila para comulgar con unas tenidas que a veces dejan poco a la imaginación o con los shorts y pelos que no conocen la peineta de algunos hombres que no reconocen la dignidad del lugar donde están.


miércoles, 7 de marzo de 2012

Tu casa, mi casa



Que mi hija Tere se ha casado, ya lo he contado demasiado y hoy vuelvo a mencionarlo por una cosa tan pequeña que casi no se nota si no fuera por el significado que tiene.

Lleva dos meses de casada y ya habla sin ninguna vacilación de SU casa, su hogar propiamente tal, el de ella y su marido, cosa que yo me demoré años en decir sin pensarlo. Por mucho tiempo hablaba de dos casas mías: la de mis padres y la formada por nuestra familia.

Mi marido me corregía cada vez que me oía esta duplicidad y no siempre yo quedaba conforme. Echaba demasiado de menos a mis viejos y hermanos que vivían a cientos de kilómetros (Chile es larguísimo) y era muy joven y quizás inmadura en el sentido de cortar ese cordón que me hacía depender mucho de lo que mi madre opinaba. Por eso me encanta que mi niña no tenga rollos con eso que parece tan sencillo y a veces es todo un tema. Me gusta que asuma su nuevo rol con decisión, plenamente. Cuesta mermar y tomar un papel secundario -o menor aún- cuando hasta hace poco era uno tan principal, pero así es la vida y está muy bien que siga rodando para las nuevas generaciones.



jueves, 1 de marzo de 2012

Flores de almendro por allá, uniformes escolares por acá


Se acerca el equinoccio de otoño o primavera, depende del lado del mundo que lo veas; será este año exactamente el 20/03/2012 5:14 y así como en España ya están floreciendo los almendros como nos informa Fernando acá*, en Chile van apareciendo los abrigos ligeros, chales livianos y chalecos "porsiaca" (por si acaso) y se nota ese tono un tanto melancólico de la luz por la tarde mientras anochece más temprano. Todo va volviendo a su lugar habitual.....¿o es el verano lo habitual? No lo sé, en todo caso, los uniformes que van estrenando los escolares ya nos han dicho: GAME OVER.



Algo de mí

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Vitacura, Santiago de Chile, Chile
Mujer, hija, esposa, madre, y como consecuencia, ahora soy abuela de Sofía e Isabel. Tengo 5 hijos, uno de ellos es sacerdote católico. Una bendición inmerecida. Mi apodo bloguero de AleMamá se lo debo a mi yerno. Para distinguirme de su esposa llamada como yo (y no por culpa mía) comenzó a llamarme así. Muchos me lo escriben como "Alemana", pero no, se trata de Ale, como apócope de Alejandra, y mamá por el mejor papel que la vida me ha dado, el de esposa y madre. Soy chilena, católica, y con la cultura occidental muy metida en el alma. Me interesa la tecnología y la ciencia al servicio del hombre, considerando la Ley de Dios siempre, siempre, siempre.

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