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martes, 15 de septiembre de 2009

Cancerbera

Cancerbera

El médico que me está viendo las cuerdas vocales me citó para un centro médico diferente del que acostumbro pues ahí tiene una máquina de alta resolución.

Debía presentarme a las 9:00 y no es tan cerca de mi casa; más bien es lejos por los atascos de la hora convenida, pero llegué puntual, así me gusta y eso intento siempre.

La hora era supernumeraria, debían meterme entremedio y me habían reservado ese huequito y así se lo dije a la cancerbera de turno que me hizo sentar a "esperar a su compañero" para que tomara el citófono y le dijera a la tecnóloga a cargo que yo estaba ahí.

Tan simple como eso, y no lo hizo, ni me advirtió a mí ni menos le dijo al hombre lo que estaba haciendo ahí yo. Luego de esperar 20 minutos por nada me paré para insistir y en 20 segundos estaban atendiéndome, pero provocó el retraso mío y el de los que venían detrás. Perdí el tiempo, lo perdió el médico y su equipo y los demás pacientes. Mi marido, que me acompañó, llegó tarde al trabajo y pagamos extra en el estacionamiento, y todo por una amargada mujer inepta que quién sabe qué rencillas tendría con quién.

¿Qué falta para que nos tomemos en serio el tiempo ajeno que no es otra cosa que VIDA?








16 comentarios:

Soledad dijo...

Menos mal que fuiste a un centro privado de salud y tienes la posibilidad de pagarlo. En Costa Rica, a pesar de estar pagando a todos los médicos, enfermeras, oficinistas, aseadores y guardas con el aporte solidario hecho por todos los cotizantes te puedes pasar no 20 minutos sino la vida entera sentada en una silla mientras hablan por teléfono, comentan el partido, dan consultorio sentimiental a sus amigos, etc. porque el paciente es eso, PA-CIEN-TE y no importa tu tiempo, tu salud y lo que necesites o debas hacer.

Eso por un lado, pero una vez ingresado en el circuito interno todo el personal hace maravillas. Hacen transplantes de hígado, corazón, riñones, hacen operaciones increíbles y sacan de las garras de la muerte al más patitieso que haya como me ha tocado conocer y ver en más de una ocasión.

Winnie0 dijo...

Hay gente realmente torpe que no se dá cuenta que con sus actos interfiere y perjudica....Me dá muchísima rabia esta ineptitud. Besos

Marta Salazar dijo...

no entendí bien lo qué pasó...

cuánto retraso tuviste, en minutos, o segundos? 20 segundos? no! tiene que haber sido más...

puede ser que haya habido una razón para el retraso y que la persona no te quiso decir... o no podía?

una vez mi jefe se enojó así con una enfermera...

Fernando dijo...

Jejejeje... Pintaste tan bien a esa mujer, querida Alemamá, que sin temor a equivocarme podría apostar hasta su ideología y su voto.

¿Qué es una hora "supernumeraria"?

AleMamá dijo...

jeje, Fernando...algo "
supernumerario, ria." según la RAE es ésto:


(Del lat. supernumerarĭus).

1. adj. Que excede o está fuera del número señalado o establecido.

2. adj. Dicho de un militar, de un funcionario, etc.: Que está en situación análoga a la de excedencia.

3. m. y f. Empleado que trabaja en una oficina pública sin figurar en la plantilla.

AleMamá dijo...

Me pareció que quedaba claro, pero ya lo aclaré más, espero, Marta.

No fue larga la espera considerando lo que se espera en el servicio público de salud; el punto es que debí hacerlo porque la mina no fue capaz de tomar el citófono y anunciarme cuando ella estaba desocupada sin público y me hizo esperar "porque sí".
Cuando entré, la tecnóloga me preguntó quién me recibió, y cuando le dije me dijo un sugestivo "¡AHHHHHH!"

ojo humano dijo...

Tal vez cuando aprendamos a respetar el tiempo (y algunas cosas más) de las personas, nos graduemos de trabajadores.
Mientras, apenas nos alcanza para cancerberos, y más encima ineptos.
¡No hay salú!
A propósito de salud, salucita por la chilenidad (si es que se puede)

Terly dijo...

Si uno pierde su tiempo, es suyo y con él puede hacer lo que quiera, pero hacer perder el tiempo a los demás, es un robo que se perpetra sin castigo ninguno y eso, no es justo.
Un beso.

hna josefina dijo...

¡Hola Ale, cuando entré éramos en el mapa 6 personas visitándote!
¡Mucho!¿no?
Un abrazo.

Jorge S. King dijo...

Respecto al tema puntualidad, a más de uno en casa nos llaman "tren ingles", ni un minuto más tarde ni más temprano (una exageración).
El tema puntualidad es una cuestión de respeto, algo que siempre se ha tomado muy en serio en mi casa.
La verdad es que molesta mucho cuando no hay ese mismo respeto y consideración, por parte de la gente.
Lamentablemente no todos han recibido la correcta educación, y muchos se han mal acostumbrado a desconsiderar el tiempo.

Gabriela dijo...

Nunca falta ese/esa trabajador/a que se cree más médico que el médico, más ministro que el ministro, más presidente que el presidente.
Creo que lo que cuentas es signo de una conducta universal. Siempre habrá el que quiera dar la noticia, solamente por ser el que dio la primicia.
Comprendámoslos. Seguramente no hay mayor emoción en sus vidas.

Marta Salazar dijo...

te hizo esperar, porque era el colega el que tenía que hablar por el micrófono? según ella?

el "aaaah", es muy demostrativo ;)

Fernando dijo...

Gracias por la aclaración, Alemamá.

misideascotidianas dijo...

Qué importante esto que dices Ale.
Disponemos del tiempo ajeno sin el más mínimo escrúpulo.
Tomo nota, para no hacerlo yo.
Gracias.
Un bs
Luisa

AleMamá dijo...

La espera fue corta. He esperado más muchas veces. Lo que hizo que posteara el tema es lo recurrente del desprecio por el tiempo ajeno y más que nada por la desidia, la falta al deber por no haber tomado ella el citófono para decir: "fulana está acá". No, me hizo sentar a esperar a otro recepcionista para que hiciera eso. Todo el equipo médico y la paciente estábamos puntualmente ahí, esperando porque la dama estaba con los monos..... ¡eso es lo que molesta!

Luis y Mª Jesús dijo...

Ultirmamente estamos todos un poco locos, con muchos derechos y muy poco dispuestos a cumplir obligaciones.
Besos

Algo de mí

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Vitacura, Santiago de Chile, Chile
Mujer, hija, esposa, madre, y como consecuencia, ahora soy abuela de Sofía,Isabel y Juanito, por el momento, mientras llegan los demás que están en la mente de Dios. Tengo 5 hijos, uno de ellos es sacerdote católico. Una bendición inmerecida. Mi apodo bloguero de AleMamá se lo debo a mi yerno. Para distinguirme de su esposa llamada como yo (y no por culpa mía) comenzó a llamarme así. Muchos me lo escriben como "Alemana", pero no, se trata de Ale, como apócope de Alejandra, y mamá por el mejor papel que la vida me ha dado, el de esposa y madre. Soy chilena, católica, y con la cultura occidental muy metida en el alma. Me interesa la tecnología y la ciencia al servicio del hombre, considerando la Ley de Dios siempre, siempre, siempre.

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