Un rincón para detenerse con buen clima en general. Como en todos los sitios, acá no faltarán los nubarrones, pero con que pasen, ¡todo en su lugar!



miércoles, 25 de diciembre de 2013

Gata fea

Tenemos una nueva vecina en el barrio. Nos une y nos hace rabiar pero, que es un personaje no cabe duda.
Se trata de una gata sin dueño, ordinarísima y fea. Contienen sus genes todas las combinaciones que existen desde los gatos-dioses de Egipto. En ese coctelito le tocó por color una mezcla de café (marrón) con gris, y no es ni café ni gris: sólo es fea.

Su falta de belleza la compensa con inteligencia y una simpatía arrolladora, pues al menos en mi caso y el de mi familia, se hace querer por lo ingeniosa y melosa que es, pues se viene a comer la comida de nuestro viejo felino, tuerto y sin dientes, metiéndose por todos los lugares que estén abiertos y en verano eso quiere decir TODOS.  Anoche logró la hazaña que sólo una gata recogida -que ya no tenemos- había logrado: saltar hasta la ventana de nuestro dormitorio ubicado en el segundo piso (1º para los amigos de otras latitudes. Acá no usamos decir "planta baja").

Mi hermana Pía nos cuida las mascotas cuando nosotros no estamos, pero ya me mandó el ucase 
de que no va a cuidar a ninguno más cuando se muera el viejo gato. Para que les cuento la cara que pone cuando aparece la gata fea, porque nuestra simpatía por ella es evidente, y no sólo la nuestra, sino que la vecina del frente la hizo operar para que no tenga celos ni nos pueble el barrio de más gatos.

8 comentarios:

Gabriela dijo...

Hace muchas lunas, mi papá le dio leche a un gato techero que paseaba por las casas de donde vivíamos en ese tiempo. Craso error, nos pasamos días enteros con conciertos gatunos. Mi mamá lo solucionó drásticamente: metió al gato en una bolsa y lo soltó en el mercado que había cerca de la casa. "Por lo menos, no pasará hambre acá", dijo. Santo remedio.
Los gatos, mejor de lejos nomás.

ojo humano dijo...

Las gatas son un verdadero cuento.
En casa tenemos una que llegó de la calle, se come las palomas, los zorzles, y todo cuanto vuela...por cierto no de hambre. Nos da "no sé qué" echarla, igual que la tuya esta es fea-fea. Pero ni te cuento los hijos hermosos que tuvo, tres gatitos preciosos.
Aquí te dejo una fotito para que la conozcas:
http://palabrabreve.blogspot.com/2013/08/atavica.html

Un abrazo.

Fernando dijo...

Jejeje.

Le pasa como a las personas, Alemamá: más vale ser feo y simpático que guapo y tonto.

Espero que defiendas al gato viejo: sería pena que muriera de hambre por el valor que le echa la gata fea.

eligelavida dijo...

Yo siempre he preferido los perros grandotes, pero tengo entendido que los gatos son listísimos...

jose luis samper dijo...

Querida amiga, te deseo una Feliz Navidad y que en el año que entra, Jesus, os colme de bendiciones a ti y a los tuyos.

dolega dijo...

Los gatos son increíbles y como les des de comer ¡no te los quitas de encima ya nunca! Yo los adoro.
Felices fiestas y una buena salida y entrada del año.
Besazo

esteban lob dijo...

La pobrecita lucha por su bienestar y en esa batalla la gata vieja no debe ser de su agrado. No la culpemos(jajaja)


Felicidades Ale.

Mónica Alvarez dijo...

Yo aprendí a querer a las mascotas con mi gato Morrisey que este año entra a Tercera Edad. Cuando se vaya lo echaré de menos porque me costó ganar su cariño. Los gatos son voluntariosos y celosos y no les gustan los cambios. Igual me gustan pero serà el último.
Saludos desde Ñuñoa

Algo de mí

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Vitacura, Santiago de Chile, Chile
Mujer, hija, esposa, madre, y como consecuencia, ahora soy abuela de Sofía,Isabel y Juanito, por el momento, mientras llegan los demás que están en la mente de Dios. Tengo 5 hijos, uno de ellos es sacerdote católico. Una bendición inmerecida. Mi apodo bloguero de AleMamá se lo debo a mi yerno. Para distinguirme de su esposa llamada como yo (y no por culpa mía) comenzó a llamarme así. Muchos me lo escriben como "Alemana", pero no, se trata de Ale, como apócope de Alejandra, y mamá por el mejor papel que la vida me ha dado, el de esposa y madre. Soy chilena, católica, y con la cultura occidental muy metida en el alma. Me interesa la tecnología y la ciencia al servicio del hombre, considerando la Ley de Dios siempre, siempre, siempre.

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