Uno se va haciendo más vieja y va comprendiendo que cuando las generaciones van pasando de algún modo se toma el bastón y sigue la posta por conservar las tradiciones y recuerdos, anécdotas y más cosas menudas entrañables. Nos va pasando en las dos ramas de la familia, y mi madre es la depositaria de montones de cosas, fotos, genealogías, historias recopiladas de los abuelos que dejaron Europa para venir a este territorio que hiciernon suyo sin cortar con los orígenes, y eso es lo que nos gustaría a todos comprender, rehacer, dejar fija de algún modo la memoria de los que nos precedieron, sabiendo que cada año que pasa la hace más frágil y escurridiza.
¿A quién más que a nosotros nos importa saber de donde venimos para entender cosas tan simples como el porqué a mi padre le gustaba comer huevos a la copa del modo que lo hacía y que sólo a él se lo vi hacer? Es que los habitantes de este lado del mundo somos tan mezclados que es un verdadero puzzle ir sacando la hebra de nuestros genes y antepasados repartidos por todo el mundo.
Me emociona cuando me llega una lucecita nueva o hago una relación de fechas con un dato sobre mi bisabuela, por ejemplo.
Ayer fue un primo de mi padre, con el que hemos tenido poco contacto, a hablar con mi vieja por estos temas, y por Facebook me he enterado de que ellos también andan con esta inquietud y ya va pasando a otra generación. Nos estamos poniendo de acuerdo todos para ir confrontando info y de paso ella nos unirá más cmo familia.
No sé si alguno de mis amigos que lleguen acá lo comprendan. Alguna vez he dicho que siento como una nostalgia de algo que nunca viví, pero que llevo incorporado a mi ser de un modo que no sé decir.
