Un rincón para detenerse con buen clima en general. Como en todos los sitios, acá no faltarán los nubarrones, pero con que pasen, ¡todo en su lugar!



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domingo, 25 de agosto de 2013

Noticias de la Moma

Amigos queridos, no los olvido pero mi vida de siempre esta algo alterada por la llegada de mis nuevos nietos, unos encargos ad honorem que he adquirido pero que me toman bastante tiempo al dia y, como si fuera poco, el haber vuelto a tomar los palillos de tejer me han alejado mas de lo que quisiera de Bloguilandia.

Ahora les escribo desde el sur de Alemania, desde una hermosa ciudad llamada Ludwigsburg, de dificil pronunciacion hasta para los locales, creo, porque la apodan "Lubu", que tambien me queda comodo a mi. Este lugar queda un poco al norte de Stuttgart.

Mi largo largo vuelo hizo escala en Barajas, Madrid, y deseaba ponerle un comentario a Fernando del blog "En Madrid" y no pude ues mi movil no se conecto a ninguna red de wifi "al gratin" que hubiera por ahi, pero que pense en el, y en los demas amigos de la peninsula Iberica, lo hice intensamente. Que ganas de haberlos podido conocer a la pasada, pero despues pienso que es mejor dejar esta amistad en lo virtual para no asustar a nadie que tenga una imagen algo favorable de uno con la realidad presente.

Esta vez vengo a acompanar a mi hija Ale Jr. pues esta proxima a dar a luz un nino, y esta abuela vino, dicen, para ayudar a cuidar a Isabel, mi nieta, mientras ellos estan en los afanes del parto y adaptacion a su nuevo hijo, pero aparte de eso, la verdad es que me encanta el hecho de conocerlo pronto, porque mis amores se reparten entre Chile y Alemania y siempre mi corazon esta partido de algun modo.

No me alargo ahora para no aburrirlos, pero presumo que mis proximos posts seran sobre mis andanzas en este querido pais.

Notas: 
  • Lo de Moma es porque asi me dicen mis nietos; un apodo a medio camino entre OMA y Mama 
  • Las faltas de acentos, nuestra letra con sombreo y otras cosas asi son por el teclado aleman del computador de mi yerno que generosamente me presta


viernes, 19 de julio de 2013

Con Sofia en la playa invernal



Primera vez que salgo fuera de Santiago con mi nieta Sofía de la que he hablado algunas veces en el blog. Crece rápido y sabe muy bien lo que quiere,  y esta vez era evidente  que quería mojar sus pies en la corriente fría de Humboldt procedente se la Antártica (17 grados Celsius ).

Estamos en un lugar llamado Quintero, agradable solo en temporada baja pues en verano, pese a sus bellezas, se llena de demasiada gente donde muchos no saben que es un basurero o el silencio. Ahora, cuidando ambas  cosas y gozando de unos días de vacaciones, aprovechamos de verlo como en sus mejores tiempos.

martes, 11 de junio de 2013

Varios muy variados

Este año he posteado muy poco y ésto lo estoy redactando mientras viajo por mi flaco y largo país para acompañar a mi vieja madre que ha tenido problemas en una rodilla  y está hospitalizada desde hace 5 días y ahora que se siente bien lo único que desea es irse a su casa, y yo también lo espero con ansias, como no.
Cómo no está en su hogar, deberé dormir sola, por vez primera en mi vida en una casa, y la de mis ancestros que habita es más que centenaria. ¿Y qué? dirán mis amigos españoles, y hay un gran QUÉ y es qué la contruccion esa lleva varios terremotos en sus vigas y paredes, entre ellos el último de 2010. También me intimida que esté rodeada de campos pues yo, después de tantos años en ciudades soy absolutaments citadina. El campo, para postales y paseos nada más.
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He posteado poco y me acuso de tener un motivo viejo y la vez nuevo, pues por causa de Juanito, mi nietito, me he animado a tomar los palillos de tejer y me he ido entusiasmando y ocupando un montón de lanas que quedaron esperando "el sueño de los justos" harán unos buenos 20 años. He llegado a un acuerdo conmigo misma: no tejeré nada más que prendas pequeñas pues no pesan mucho y sus destinatarios no serán muy críticos con los resultados. De paso, regalo cariño pues mientras lo hago pienso mucho en sus usuarios.... y usuarias...  para darle gustó a la ONU y ser inclusiva, como les gusta a esos ridículos que gastan tinta, papel, tiempo y saliva en decir cosas obvias.

martes, 21 de mayo de 2013

No sólo babeo, ¡ronroneo con mi nieto!


Dios se demoró algo, pero al hacerme abuela me ha devuelto en felicidad todas las molestias, falta de sueño, sacrificios y mucho de lo que conlleva la maternidad, porque no es comparable a nada que me haya pasado, en el clásico sentido de que se disfruta a los nietos pero sin sufrir por atender sus necesidades. Cuando se pone difícil la cosa, se les entrega a los progenitores ¡y hasta la próxima visita!, eso sí, deseando que sea lo más pronto posible, porque a uno se le olvida de inmediato lo que no gusta quedándonos con todo lo demás, y debo decir que entre "todo lo demás" está casi todo, excepto darle de mamar, que si pudiera, hasta de eso me encargaría.

A Juanito, de dos meses y medio,  le ha tocado el turno de tenernos locos a mi marido y a mi. Es una delicia: transportable sin quebrarte el lomo; con sus pelos parados por la estática pero suaves a la vez; con sus ojitos negros como los de mi hija -parecen dos aceitunitas brillantes- y aunque ella esperaba que saliera de ojazos verdes como su esposo, no tengo objeción alguna a su expresiva e inteligente mirada, y ahora que está sonriendo y se le hace un hoyito en la mejilla es más simpático aún.

Mi hija Tere se pregunta si será porque somos la madre y la abuela que lo encontramos tan precioso, pero yo le respondo con toda seriedad de que no, que OBJETIVAMENTE es el niño más lindo y especial de todo el contorno, y eso porque no conocemos los del resto del mundo, porque de ser así de seguro lo fuera  del orbe completo también.

sábado, 11 de mayo de 2013

Asimetría políticamente incorrecta


Hay un doble estándar para nombrar las relaciones amorosas en la prensa en estos tiempos en que vivir "en pareja", sin mayor compromiso, está de moda. Eso siempre se ha llamado convivencia,  pero por lo visto hoy por hoy sólo se deja la palabra tradicional para los delincuentes, como en esta noticia aparecida hoy en los diarios de Santiago de Chile:
SANTIAGO.- El Tribunal Oral en Lo Penal de Puente Alto rechazó otorgar el arresto domiciliario parcial a K. S, la mujer que fue acusada de asesinar a su conviviente en octubre de 2011 y que fue absuelta en enero pasado.
He leído alguna vez, en la misma página, una detrás de otra, dos noticias en que el trato a esa relación informal se la nombraba diferente; por un lado, una reducidora de especies robadas "y su conviviente" habían caído en una redada policial. La otra noticia era que "la pareja" de una conocida actriz se había matado en un accidente en un camino de montaña.

Me pregunto el por qué de tan diferente trato.  Podrán decir que son sinónimos, pero no se usan indistintamente, y para qué voy a mentir, soy romántica y me encantan las relaciones amorosas con un compromiso firmado para que, cuando el tiempo haga su trabajo de desgaste, nos recuerde que también la vida tiene primaveras, veranos, otoños e inviernos pero que sigue.

sábado, 20 de abril de 2013

Una siesta: el mejor regalo


Han venido a visitarnos mi hija Tere y su familia, es decir su esposo y Juanito, mi nieto de 45 días. Llegaron a almorzar y después del postre nos preguntaron a mi marido y a mi si podríamos cuidar al niño mientras ellos dormían la siesta, cosa a la que con mucho gusto accedimos, ¡imagínate si no!, y acá estamos contemplando extasiados al pequeño mientras escribo y muevo con mi pierna el cochecito donde lo colocamos para que duerma.

Regalar una siesta a unos cansados padres primerizos es algo muy barato pero implica varias cosas y lo básico es la confianza que nos tienen para dejarnos las mamaderas, los pañales y toda la parafernalia para que nos encarguemos, y por nuestro lado aportamos la experiencia de haber criado 5 hijos, pero debo reconocer que los modos de hacer las cosas han cambiado por las nuevas tecnologías. Disponer de un microondas es un sueño cumplido Sólo hay que cuidar la temperatura para no quemarlo; tienen unos sets de biberones salidos directo de la NASA, parece, con todo medido, esterilizado, guardado y más de lo que imaginamos nosotros para facilitar la crianza, claro que también se han hecho más engorrosas las cosas y como ejemplo pongo las famosas sillas de niños, de las cuales no niego su importancia, pero antes, al no haber, no se echaban de menos y con sentarnos atrás con los niños ya era suficiente resguardo. Ahora no osaría salir sin esos adminículos por aquello de que jamás me perdonaría si algo les pasar o hubiesen estado en peligro.

viernes, 12 de abril de 2013

Recuerdo de mi abuela no creyente


Pequeño mantel (12x20 cms. aprox) hecho por ella para el altarcito en honor de su hija Graciela (Chelita)
Mi abuela paterna no era creyente en Dios; era una persona respetuosa, educada como para no hacer del tópico algo conflictivo;  indiferente hasta cierto punto y -como dirían hoy- para ella "no era tema".

La "indiferencia" en temas religiosos creo que no existe, pues necesariamente debes tomar partido, y el que ella tomó fue el no educar en la práctica de la religión católica heredada de su mamá, Estela, porque su padre era anglicano, tampoco practicante.

Vivió como si Dios no existiera pero en clave valórica cristiana (salvo algunos temas para mi muy sensibles)  que es la atmósfera en que se movía la sociedad de sus tiempos, y si tuvo una devoción casi religiosa fue por la memoria de su hija Graciela, Chelita, como la llamaban, que tuvo el trágico final que he contado acá*. A mi tía le tenía un altarcito con su retrato, donde le ponía flores y lo cuidaba con esmero. Era pequeño y lo he recordado porque heredé ese mantel con el que he ilustrado esta entrada el que me ha traído el recuerdo de ese mueblecito-esquinero que la acompañó hasta el final de su vida. 

Mi abuela sufrió mucho con la prematura muerte de su hija mayor a los 20 años de vida, y pienso cuanto la hubiera ayudado el tener fe en Dios que por algún motivo permite esas cosas. En fin, ya es historia pasada.



jueves, 4 de abril de 2013

Noticias de Juanito, mi nieto neonato

Como sé que han estado pendientes del progreso de este niño, deseo responderles a todos y hoy lo hago con mucha alegría porque mañana cumple un mes desde ese día que llevamos marcado por la mezcla de emociones que nos trajo: por un lado la felicidad de su llegada al mundo y por otro, la pena y las preguntas sin respuesta en esos momentos pero que se han ido contestando a medida que pasan los días y el niño crece y se hace "más persona", como decían los viejos de mi tierra.

Está ganando el peso perdido por los problemas con el respirador artificial, las sondas y todo esos aparatos que le impedían alimentarse con lo que proveía la naturaleza, ¡y hay que ver como provee! Dice el médico que el niño engorda más de lo debido ahora y le han quitado algo de leche al pobre guatón*. Todos los días cambia. Uno no sabe a quién se parecerá o qué rasgos se le definirán. Sólo tengo claro hoy que no heredó los ojos verdes de su padre sino los profundamente negros de su madre. Eso creo que permanecerá así.

Por otro lado, es de lo más curioso: todo lo mira, todo le interesa y le encanta estar con la cabeza erguida para observar mejor el mundo que lo rodea y que debe descubrir. Quiera Dios que lo que tenga que ver en su vida se componga más de cosas bellas y buenas que de maldad, y que ese componente de la naturaleza humana no le impida ser feliz. Todos estamos poniendo lo mejor de nuestra parte para que así suceda.

lunes, 1 de abril de 2013

Ahí estaremos aunque no lo veamos.

Mi yerno Juan, el padre de su homónimo Juanito, ha salido con una idea que me ha hecho reír con ganas, pero me ha dejado pensando también. 

Decía que Juanito -que aún no tiene un mes de nacido- iba a ser papa de la Iglesia Católica, pero que debería serlo pronto, a los 50 años de edad, máximo, porque así él podría verlo gobernando la Iglesia mientras era súper popular, y cuando se pusieran las cosas difíciles, como suelen ponerse a los gobernantes después de un tiempo, él no lo vería porque ya estaría muerto.

¡Ay, cómo me he reído, de verdad! pero me ha dejado pensativa respecto a los tiempos de las generaciones, que se van superponiendo mientras van pasando hasta que viene otra y otra, como las olas que se ven formando mientras la anterior se retira y mengua pero siempre alimentando con sus aguas la que le sigue. 

Lo que sea que mi nieto sea de mayor es casi seguro que no lo veré, pero algo de mí permanecerá en él. Ojalá sea de lo mejor que tengo.

jueves, 14 de marzo de 2013

Se fue mi hija y con ella el verano, pero llegó Francisco I


No sé que va a salir de este teclado hoy con tantas emociones como las que hemos tenido estas últimas semanas. Desde luego, lo de la elección del Santo Padre Francisco I (aunque lo de Primero es redundante, ¿o no? pues no ha habido otro). Es argentino, de aquí del vecindario, cercano y desconocido para nosotros a la vez. Ya sabremos muchos detalles pero desde ya lo queremos y lo veneramos por lo que representa, además de pedir que su pesada carga la pueda llevar sin agobios insuperables, porque agobios los va a tener "sí o sí".

Supe de su elección en un camarín de París, la gran tienda chilena mientras mi hija se probaba algunas blusas que le permitieran la lactancia de Juanito, mi nieto que aún no sale de cuidados intensivos de neonatología por la bronconeumonía conque nació. A los que oren les pido su intercesión por la salud de este hermoso niño, para tenerlo pronto en casa.

Mi hija Ale llegó con nevazones a París, esta vez a la ciudad, no a la tienda, y después de avisos contradictorios tales como: que sale el vuelo a Stuttgart; no, que no sale; que sí sale pero de otro terminal, y así, al final debieron irse a un hotel, muertos de cansancio cuya estampa es una foto de mi nieta sentadita en su elefante-maleta desmadejada mientras mi hija espera en una larga fila alguna solución. No subo la foto porque es de muy baja resolución (tomada con un móvil), con mala luz y algo movida.

Y al irse mi niña, tan, TAN  lejos, se llevó el verano. Ya es imposible no darse cuenta de que los días están más fríos y las mañanas más oscuras. Así es la vida y lo acepto, pero con la pena de cada separación.

martes, 5 de marzo de 2013

De nuevo abuela

Amigos, dentro de las razones de no estar este tiempo paseando por Bloguilandia es que esperábamos la  llegada de Juanito, mi tercer nieto. Él nace hoy, por inducción, ya que se sentía muy bien instalado en su suite en el seno de mi hija Tere.

Voy saliendo a la clínica y ahí me quedaré, supongo, hasta que haya humo blanco.  Ya les contaré. 

Encomiéndennos para que todo vaya bien. Gracias

martes, 22 de enero de 2013

Soplido de velas ES-PEC-TA-CU-LARRRRR


No hay plazo que no se cumpla ni deuda que no se pague y ayer se cumplió otra vez en mi vida el plazo de 365 días para cumplir otro año que llega para quedarse y subir en las estadísticas de esperanza de vida. En fin, da lata ser más vieja pero es lindo el haber nacido y haber vivido, ¿o no?

Mi familia hizo una comida/cena informal -para nosotros solamente- por ser día de semana y porque no me gustan las celebraciones de mi natalicio, pero pasó algo verdaderamente espectacular y superlativo, increíble y potente cuando apagué las velas. ¿Pueden creer que en exacto momento de soplar se cortó la electricidad en el barrio? Al menos 10 manzanas quedaron a oscuras por unos 90 minutos. ¡Cómo nos hemos reído de la energía desplegada para tantas velitas que dio para apagar el vecindario!

jueves, 22 de noviembre de 2012

Camisas sin botones: tragedia masculina y drama femenino


La primera pelea de mis viejos que recuerdo fue por ese motivo. Parece que veo a mi padre tirando encima de la cama unas camisas; la primera porque le faltaba un botón y las demás porque según él, los cuellos estaban mal planchados en tiempos en que en el campo se planchaba con planchas de carbón y se almidonaba a mano, y mi madre defendiendo a la lavandera de turno y defendiéndose ella de la falta del famoso botón. Fue la primera de muchas peleas por ese motivo. Parece que se juntaba que los botones no deben de haber sido muy buenos, con el -quizás- poco cuidado de mi papá (cosa rara pues era muy ordenado él), y la eterna desidia de mi madre con el tema del cuidado de la ropa en esos detalles. Francamente, dentro de sus muchas virtudes no está ésta, pero debo reconocer que ha luchado y mejorado infinitamente. 

Me quedó algo de trauma creo yo, porque me descompone cuando mi amado viejo me llega con una camisa a la que le falte un botón, cosa rara, pero pasó el lunes. ¡Cómo sería la cosa que antenoche soñé una pesadilla relacionada con el asunto!: debía componer unas prendas de un señor importante para un acontecimiento de gran relevancia, ¡y no lo lograba! No tenía ni los materiales, ni los conocimientos y para más remate, se me perdía la ropa que me había encargado. Pienso que es una versión del famoso sueño del examen, esos sueños en que tenemos un test y no llegamos a tiempo; no sabemos nada; nos equivocamos medio a medio y otras variables por el estilo.

No es nada agradable, les diré, y me gustaría saber si para Uds. o sus maridos es un tema tan "tragedioso" o dramático como ha sido para mí.

miércoles, 31 de octubre de 2012

Generosidad de Sofía, mi nieta


Me traje 6 objetos queridos por la niña
La verdad es que Sofi no es muy de demostrar su cariño, ni con besos, ni menos con regalos. ¡Ni un dibujo me había regalado jamás antes de la tarjeta del día de los abuelos! Pero eso ha comenzado a cambiar desde hoy.
Como tiene esguinzado un pie, la dejaron con la correspondiente inmovilidad que le da una bota ortopédica y se ha quedado un par de días en casa. Hoy la fui a acompañar un rato en que lo pasamos muy bien las dos y aproveché de hacer un trabajo de joyería con ella pues, como siempre, no quería ni que le tocara sus cosas, y si lo hacía me las quitaba de las manos, como hizo con un sombrero de bruja, unos rompecabezas, alguno de sus montones de libros, etc, y me decía que si quería un juguete, que tomara el gato dorado, esas horripilancias chinas que saludan con la mano. Yo me negaba y le seguía pidiendo otras cosas mientras conversábamos sobre lo lindo que es ser generosa.
Yo pensaba, ¿entenderá Sofía lo que es eso? y seguíamos jugando a armar rompecabezas de 100 piezas, que también me encantan a mi. Así nos fuimos haciendo cómplices, porque le digo las cosas como si fueran secretos entre ambas en una ambiente entretenido y distendido, hasta que le pedí juguetes prestados, para jugar en mi casa, y ella de a poco me fue pasando algunos y eso que le puse de condición que los que me prestara debían ser algunos que a ella le gustaran, porque cualquiera da lo que le sobra, lo que desprecia o vale nada, pero eso no es generosidad. 
¿Que si entenderá Sofía eso? ¿Que si lo entiende? ¡Vaya que sí! De repente me dijo que ella "tenía el egoísmo dentro de su cerebro" (así, tal cual) y que se lo iba a sacar de a poco. Entonces yo hice como que le sacaba el egoísmo de su cabecita y lo tiramos desde el 5 piso mientras nos reíamos con la simulación. Bastó eso para que me prestara los juguetes que muestro y debí decirle que ya estaba bueno. Mi compromiso es que en la primera oportunidad en que ella venga se los devolveré, pues me los traje para que la lección de amor con la abuela sea una realidad. Estoy muy contenta con el resultado y ella quedó tan satisfecha con su desprendimiento que espero que le sirva para pensar en los demás a sus tiernos 5 añitos.

miércoles, 24 de octubre de 2012

De todo un poco. Potpurrí de AleMamá


Tengo sueño y estoy cansada, pero también tengo ganas de escribir. Mañana lamentaré haber perdido unos minutos preciosos de buen sueño, pero la necesidad de decir algo ha ganado aunque poco sé de que se tratará el post que subiré. Cosas que le pasan a los habitantes de Bloguilandia.

A mis amigos que viven en este barrio de la bloguería los conozco bien y los quiero mucho. También sé que me quieren aunque no siempre estemos de acuerdo. Mientras haya respeto mutuo está bien, por lo que no importa demasiado el número de "seguidores" que puedan anotarse en tu sitio, pero es entretenido ver aparecer a alguien que se anota -supuestamente- para leer tus cosas. Sí, es muy agradable, porque si estamos acá y mantenemos nuestros sitios es para comunicarnos. Por eso lamento cuando el número de seguidores disminuye sin explicación alguna, como ha pasado en este lugar, que de 148 amigos anotados se bajó uno y ya estoy como la canción: "Yo tenía diez perritos, uno se me fue a la nieve, no me quedan más que nueve".

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Mi madre ha estado en casa por más de un mes (nunca llevo cuentas estrictas de sus estadías acá) porque tuvo un accidente estando en Costa Rica, ya se va a su casa bastante mejorada. Da gusto verla con proyectos e ilusiones, con su cabeza buena y manteniéndose en forma comedida y de bajo perfil en nuestras casas. La verdad es que no ha sido molestia alguna, pese a que hay que asumir sus cuidados. Se irá ahora entre otras cosas, para votar en las elecciones municipales. Ahora el voto es voluntario, así es que doble mérito.

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Con mi vieja, amante de la ópera ella, he visto El Barbero de Sevilla -en el canal del cable Film&Arts- una vez completo y varias por trozos. ¡Qué divertido que es! ¿Les gusta la ópera?
Bueno, con ese potpurrí de cosas que hago, pienso o me pasan ya se me ha calmado la nostalgia por el teclado.

domingo, 21 de octubre de 2012

¿Caminantes o corredores?


Medranica ha subido un post contando de sus paseos otoñales, tema al que también se ha referido Dolega. Una camina sola y la otra acompañada por su esposo. Razones tiene las dos: una es miedosa y la otra, Dolega, ha comentado sobre el asunto: "Quizás sea porque mi marido camina que parece que al final hay premio... es horrible seguirle". Parece de poca monta, pero es todo un tema en las familias. Aportaré algo al debate.

Mi abuelo René era la pachorra personificada al caminar. Era viejo, hipertenso y con sangre de horchata, como algunos decían y nunca he sabido por qué. Mi padre, en cambio, mientras tuvo buena salud caminaba mucho y muy rápido. Un día, salieron juntos con mi hermano Iván, de unos 10 años, al centro de Linares.  Al regreso, los caminantes fueron apareciendo de a poco en la casa y cada uno llegó comentando el paseo. Mi papá dijo: _¡Nunca más salgo con el papá, porque camina como tortuga, no llegamos nunca! A continuación llegó mi abuelo y le dijo a mi madre: _¡Nunca más salgo con Iván, porque me hace trotar todo el camino! En eso le toco el turno a mi hermano que dijo: _¡Nunca más salgo con mi papá y con el tata, porque mientras uno sale disparado adelante tengo que esperar todo el rato al otro!

No abundaré en el tema hoy, no me gusta alargar las entradas para no aburrir, pero dejo planteado el eterno tema realacionado y eso de que los hombres no pueden hacer dos cosas a la vez, y el mío lo ejemplifica, porque si habla por celular se queda parado, y como yo ya lo se, lo pesco del brazo y discretamente lo voy "arreando". La que sabe, sabe.

jueves, 18 de octubre de 2012

Cuentos de Grimm que hacen pensar



Es algo que no me propongo, pero desde hace unos años suelo hacer paralelos de edades entre las personas y cosas que recuerdo y mi vida actual. Así por ejemplo, pienso que mi abuela Mimí tenía 55 años cuando yo nací, contra los 57 que yo tenía al nacer Sofía, mi primera nieta. ¿Por qué lo hago? ¿Qué sucede después del ejercicio? De eso quiero hablar un poco, y todo por haber comprado una preciosa edición de los Cuentos de los Hermanos Grimm de la editorial Taschen.

En esos tiempos en que las hadas andaban sueltas por los bosques donde vivían las personas, el promedio de vida era muy bajo, por lo que  pienso que una abuela tipo la de Caperucita Roja debe de haber tenido unos 45, para que fuera ¡bieeeeennnn vieeeejjjjaaaaa!, porque se supone que las abuelas debemos ser requete viejas y lucir como tales, y ya no es así, salvo deshonrosas excepciones, porque ahora las "madres de hijos con familia propia" tenemos unas expectativas de vida mucho mayores y no podemos jubilarnos antes de los 90, por lo bajo, y tampoco dejarnos estar tanto como para andar en chancletas y desastradas. 

Como nunca antes, por el alargue de la vida y el envejecimiento poblacional, las abuelas habíamos tenido tantos roles como ahora, en que aún tenemos hijos en casa, pero además los padres no se pueden desatender porque van entrando en años, y a la vez van llegando los nietos -cuyos padres trabajan- y las abuelas ya estamos jubiladas y con más disponibilidad de tiempo. Podemos ayudarlos y lo hacemos con buena disposición. Lo único que nos puede parar es la salud o las fuerzas que van fallando. No es poco.

La pregunta que algunas nos hacemos es ¿quién nos va a cuidar a nosotros? Si os hijos e hijas están trabajando cuando ya no podamos valernos, ¿qué harán con nosotros? 

martes, 16 de octubre de 2012

La más extraordinaria invitación


Nuestra hija Tere y mi yerno nos invitaron a los 4 abuelos a ver a su hijo por nacer en la ecografía de las 20 semanas de gestación. Jamás se me hubiera ocurrido que me invitaran a algo tan íntimo, y menos con los consuegros, pero fue maravilloso enterarnos todos a la vez de que la criatura será niño y que se llamará Juan José, como su padre. Esos momentos de suspenso, admirablemente administrados por el obstetra, fueron de apnea total por parte de todos los ancestros presentes en la oscura sala.
¡Un niño! Verle la carita, verlo moverse mientras revisaban por todos lados a nuestro pequeño y frágil chiquito era algo inefable, conmovedor. Sí, es hijo de sus dos padres, nuestro por los genes y el amor que hemos aportado los abuelos, e hijo también de toda la humanidad de la que forma parte, y por eso fue más fuerte el recuerdo de la historia del post anterior referida  a una joven mujer que conozco y que se practicó un aborto por los motivos que suelen ser invocados para cometerlos. 
Realmente el sólo pensar en que una criatura como Juanito, que ya siente, oye y se hace sentir por sus movimientos, pueda ser perseguido por los que debieran defenderlo me multiplica el rechazo a todo atentado contra la vida inocente, y mucho más  por el aborto.

viernes, 24 de agosto de 2012

Abuelas increíbles. Ya no las hay así



Vengo llegando de un curso al que asisto una vez al año fuera de Santiago. Son 5 días de intenso estudio y camaradería en que llego renovada y con buenos propósitos. Otra cosa es si me resultan, pero eso es tema de otro post. Sólo estoy dando una pequeña explicación por mi desaparición momentánea.

En el sitio en que he estado conocí a una mujer joven, madre de varios niños que nos contó la historia de su familia y que transcribiré contándola del modo más  fidedigno y breve posible para no aburrir, pero que vale la pena, me parece que sí.  Dicho ésto, a la historia:

Avelina Blanco dejó atrás su natal Orense, en Galicia, para alcanzar a ver viva a su hija avecindada en Chile, que padecía un cáncer terminal.  38 años tenía esta madre de 4 hijos entre 16 y 8 años cuando falleció en julio de 1973.  
Debo decir que Avelina jamás había salido de Galicia. ¡Ni Madrid conocía la señora a sus 63 años! jamás había montado en un avión, obviamente, antes de venir a Chile vistiendo sus trajes negros, de riguroso luto por su esposo muerto sólo 3 meses antes que su hija. 

Pasó el duelo inmediato y, ya hechas sus maletas, se aprestaba a regresar cuando el día anterior a su partida llegó la noticia de que el padre de los niños, el reciente viudo, se había matado en un accidente de carretera y quedaban 4 huérfanos en una país extranjero. ¿Qué hacer?

Como Dios sabe más, arregla las cosas de modos que nadie pensó, y todo para bien al final, los niños tenían una tía paterna, gallega también, casada con un chileno. Ellos fueron los que trajeron a la familia de la historia a vivir en Santiago por lo que la abuela no tenía parentesco alguno con ellos que resultaron ser la otra parte de los ángeles benefactores que sacaron a esos niños adelante. 

Se barajaron varias opciones: que se los llevaban a todos de regreso a España; que los separaban de dos en dos y otras ideas que nadie quería, hasta que al final los tíos propusieron a Avelina que ella se quedara haciendo de madre y dueña de casa de ese hogar, y que ellos pagarían los gastos de casa, comida, colegios (y universidades) etc. y así se hizo. 

Para hacer el relato corto, la abuela se quedó en Chile 17 años, y no regresó a Galicia hasta dejar a todos sus nietos casados. A los 80 años más o menos regresó "a morir" a su tierra, pero debió esperar 10 años aún, y los niños que iban naciendo en el sur del mundo fueron llevados uno por uno a que la abuela los conociera para felicidad de todos. 
Para completar el retrato de esa mujer excepcional debo decir que ya convencida de que debía "apechugar", se compró ropas de colores, moderna. Cambió el peinado y se tiñó el pelo porque no podía verse tan vieja teniendo a cargo los niños en fin empezó otra etapa de su vida, jamás imaginada.

Lo cuento con la mayor admiración, como un homenaje a la institución familiar y a esas mujeres anónimas, demasiado anónimas, que deben emprender tareas cuando ya merecerían descansar y lo hacen sin mucho ruido, en una entrega que deja huellas por generaciones. Vaya también por mi madre que se hizo cargo de mi sobrina de 4 años hasta que la sacó adelante con honores para ambas y, como me ha recordado Gabriela, a los generosos tíos que han tenido la suerte de tener.

sábado, 21 de julio de 2012

Cosas de hijas, cosas de hijos, cosas de madres

Algo había hablado de fútbol acá*

Tener hijas es impagable por cosas como las que ha relatado la sin par Dolega con tanta gracia.  Actividades tan simples como salir de compras, bajar alguna serie y verla juntas, darnos datos sobre trabajos de la casa, ¡y tantos temas femeninos que nos hermanan! -pese a ser madre e hijas- es algo impagable.

Sí, las hijas son un tesoro pero ya se me han ido a formar sus familias y las tengo menos conmigo. En casa nos queda el menor, el último en casa, que es fanático del fútbol y sabe de ese deporte como el dueño de Marca o más. Como hay que hacerse todo con todos, me he ido enganchando con las ligas, campeonatos, copas, compras de jugadores, entrenadores y hasta de árbitros, jeje, sin contar los modelos de camisetas que cada año horadan mis bolsillos porque cambian. Era que no, si es un pingüe negocio.

Se supone que el que gustaba del rey de los deportes es mi marido, pero en la práctica siempre he sido la que ha acompañado a los hijos varones para ver cosas como el mundial sub-17, jugado hace mucho tiempo en Japón. Para verlo con mi hijo Pablo (hoy sacerdote católico) debíamos levantarnos a las 4 o alas 6 de la mañana, por la diferencia de horario con Chile. En todo caso, son recuerdos atesorados por mi y es sintomático que cada vez que hay algo especial sobre el tema me inviten a verlo con ellos, "porque contigo es más entretenido", dicen, y yo feliz de creerles.




Algo de mí

Mi foto
Vitacura, Santiago de Chile, Chile
Mujer, hija, esposa, madre, y como consecuencia, ahora soy abuela de Sofía,Isabel y Juanito, por el momento, mientras llegan los demás que están en la mente de Dios. Tengo 5 hijos, uno de ellos es sacerdote católico. Una bendición inmerecida. Mi apodo bloguero de AleMamá se lo debo a mi yerno. Para distinguirme de su esposa llamada como yo (y no por culpa mía) comenzó a llamarme así. Muchos me lo escriben como "Alemana", pero no, se trata de Ale, como apócope de Alejandra, y mamá por el mejor papel que la vida me ha dado, el de esposa y madre. Soy chilena, católica, y con la cultura occidental muy metida en el alma. Me interesa la tecnología y la ciencia al servicio del hombre, considerando la Ley de Dios siempre, siempre, siempre.

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