| Algo huele mal en Unilever |
Cada mañana, o los fines de semana en que hay "carrete" (fiestas, panoramas sociales) se siente por toda la casa un olor inconfundible por repelente, por lo fuerte, penetrante y perseverante. Es el desodorante AXE que usa mi hijo menor.
Es ampliamente promocionado en los suplementos deportivos, el segmento favorito de los chicos como el mío -y otros no tan jovencitos- y lo peor es que su último hallazgo publicitario, entre otras joyitas por el estilo, es: "Menos amigas, más mujeres", lo que me lo hace doblemente detestable. Yo no se lo compro, así de sencillo.
Es un asco y un insulto a las supuestas tontas sin sentido olfativo ni dignidad de "género", como le dicen ahora.
AleMamá dixit.
