Un rincón para detenerse con buen clima en general. Como en todos los sitios, acá no faltarán los nubarrones, pero con que pasen, ¡todo en su lugar!



jueves, 18 de septiembre de 2008

Gratitud

Me encantan las marchas: militares, sinfónicas, folklóricas, como sean. Tengo colección de ellas de todos los países posibles y cada tanto las oigo. También he disfrutado de los desfiles, como mirona o como protagonista. En la ciudad en que estudié y en mi colegio se desfilaba muy solemnemente un par de veces al año. Generalmente lo hacíamos con "EL" disco de marchas que las monjas tenían que era uno del Orfeón de Carabineros de Chile. De tanto ensayar debe de haber tenido agujeros. El día correspondiente, desfilábamos delante de toda la ciudad y de las autoridades civiles, militares y religiosas. Todos muy compuestos y mirando de reojo a amigos, conocidos y "ese amigo/a" en particular. Nadie faltaba.

Por hechos históricos, por modas, por gustos y creo que por la globalización que todo lo iguala, casi nadie oye marchas y pocos se enorgullecen de las propias de Chile que son muy lindas. Hoy he oído y cantado a voz en cuello "Adiós al Séptimo de Línea", composición muy hermosa y nostálgica por los muchos momentos en que nos hizo sentirnos herederos de una nación noble que no hemos formado solamente los que estamos vivos. Se la debemos en parte importante a los que ya se han ido y que dejaron las bases de un pueblo que ha sabido enfrentar muchas calamidades, tragedias y salir fortalecidos de ellas. Yo se lo agradezco a generaciones de civiles y militares representados en esas personas que se sentaban en el palco de honor a vernos marchar.

Les dejo la letra del himno y la música pueden oírla pinchando aquí. ¡Cantemos! Que lo disfruten y estemos sanamente orgullosos de nuestra Patria. Deseo honrarla sin ofender a nadie.

Adiós al Séptimo de Línea

Bizarro regimiento
llegó la hora del adiós
que marcó la heroica senda
de nuestra gloria y del honor.
Al Séptimo de Línea
escuela y templo del valor
que al partir juramos todos
conservaremos la tradición.

Y al son vibrante de clarines
ya marcha la tropa valiente buscando la gloria

legión de bravos paladines

camina forjado de acero del temple mejor.
Redoblan los tambores

del regimiento que se va

en su son se escucha el ritmo

de nuestro propio corazón. (Bis)

Con pie sereno marcharemos
al brazo el arma que entrará en acción
sin descansar hasta lograr
honrar con la victoria al pabellón.
Al rudo frente partiremos
que allá a lo lejos anunció el cañón
con su fragor atronador
nos colma de guerrera decisión.

Volverán sin ser los que partieron
faltarán algunos que murieron

honrarán la patria todos ellos
para siempre,
para siempre su memoria guardará.

Volverán las almas de los héroes

a jurar de nuevo a su bandera

formarán las filas más guerreras

en gallarda nube tricolor.(Bis)


Adiós al regimiento que se va
adiós, adiós, Adiós.





10 comentarios:

Fernando dijo...

Querida Alemamá:

¡¡Feliz Día de la Patria!!, de todo corazón.

Te comprendo muy bien, porque yo también me emociono mucho al oir mi himno nacional, o la música marcial del desfile militar del 12 de octubre. Exactamente, es lo que dices en el post: en ese momento, recuerdas y sientes cerca "a los que ya se han ido", "a generaciones de civiles y militares" que nos han hecho ser lo que somos cada uno, pues la nación "no la hemos formado solamente los que estamos vivos".

Si, además, el himno suena tras la consagración, en la Misa mayor de la fiesta del pueblo, o en la entrada o la salida de las procesiones, las lágrimas están aseguradas.

Felicidades, pues!!!!!

Irantzu dijo...

Mi abuela tenía un conjunto de guitarras antiguamente y sé que hacián el acto de El Séptimo de Linea y que les salía precioso... he visto fotos, pero escucharlo, nunca.
Igual a mí esto de los orgullos patrios como que sí y como que no... a ver si escribo de eso pero hoy no, hoy viva la cueca, la empanada, y chile entero... ;-)

AleMamá dijo...

Pues debieras escucharlo, Irantzu, es muy linda marcha en su música y en el entorno que le ha tocado compartir.

zocadiz dijo...

Acaban de ser fiestas patrias por aca tambien!!!!! Pero hubo un caso de violencia y terrorismo que nos apagaron los festejos.
nos leemos.

Terly dijo...

Me encantan las marchas militares y de hecho las escucho con mucha frecuencia, incluso por intenet, las busco y las oigo. Hay una en especial "El himno de los voluntarios" que cada vez que la escucho me emociono de manera particular recordando las cientos de veces que lo desfilé mientras hacía mi servicio militar (2 años de soldado) con unos recuerdos a veces duros pero siempre inolvidables por el cariño con que acuden a tu mente.
Un beso.

AleMamá dijo...

Amigos españoles:
Mi Patria chilena les debe mucho a nuestros padres que llegaron desde la suya para formar un nuevo país, una raza nueva. Yo no lo olvido. Prueba de ello es que hablo el bello idioma de Cervantes.

Peque dijo...

Alemamá...Feliz 18 !!!!....
Esa canción me trae muchos recuerdos, ya que es una de las favoritas de mi papá, y de mi marido, quien viene de una familia de militares, por lo que el sentido de amor a la Patria, se vive tal como tú dices, con canciones, himnos y desfiles...
Un abrazo y que lo pases muy bien
Peque

Ana dijo...

No conocía la letra! Gracias por publicarla, no la habría conocido de otra manera!

AleMamá dijo...

ANA: la letra importa menos que la melodía, creo. Es más, si no fuera
tradicional, se la cambiaría en parte, pero dejémosla así. Todo cambia demasiado y no es bueno que el piso se te mueva por todos los lados. Gracias por pasar, como siempre.

AleMamá dijo...

OJO: la marcha que he puesto acá ¡¡NO ES!! la Canción Nacional de Chile que es imposible de cantar afinados ( no sé en qué pensaba el músico que la creó) pero es preciosa y donde quiera que la oiga me emociona y muchas veces hasta con humedad ocular, jeje

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Vitacura, Santiago de Chile, Chile
Mujer, hija, esposa, madre, y como consecuencia, ahora soy abuela de Sofía,Isabel y Juanito, por el momento, mientras llegan los demás que están en la mente de Dios. Tengo 5 hijos, uno de ellos es sacerdote católico. Una bendición inmerecida. Mi apodo bloguero de AleMamá se lo debo a mi yerno. Para distinguirme de su esposa llamada como yo (y no por culpa mía) comenzó a llamarme así. Muchos me lo escriben como "Alemana", pero no, se trata de Ale, como apócope de Alejandra, y mamá por el mejor papel que la vida me ha dado, el de esposa y madre. Soy chilena, católica, y con la cultura occidental muy metida en el alma. Me interesa la tecnología y la ciencia al servicio del hombre, considerando la Ley de Dios siempre, siempre, siempre.

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