Un rincón para detenerse con buen clima en general. Como en todos los sitios, acá no faltarán los nubarrones, pero con que pasen, ¡todo en su lugar!



jueves, 6 de noviembre de 2008

El amiguito de mis gatos

He aquí los personajes de esta historia: Cariñosito, el colorín, y Lakritz, la negrita

Tenía tres gatos, como don Melitón, ese que los hacía bailar en un plato, como dice la canción infantil de mis rondas en el colegio...*suspiro*... pero hace una semana la negrita Lakritz se ha perdido y ya creo que es para siempre. Con que --por ser negrita-- no la hayan usado para un rito satánico, todo se acepta.

Cuando aún eran tres, hasta hace siete días atrás, comenzamos a encontrar reiteradamente un gaturro feo, romano, atigrado de gris con negro, chascón y --presumo-- hediondo, pero son prejuicios raciales gatunos míos, así es que no me hagan caso en ese detalle de pituitarias.

Lo más curioso es que el gato ese se paseaba por su territorio, o sea el patio de servicio, comía de sus Wiskas, bebía de su agua pura de la Madre Tierra como si fuera el dueño, e inclusive lo encontré acostado en la cama que compartían la negrita y el colorín llamado Cariñosito, nombre que mis hijas se disputan por NO haber tenido la desdicha de ponerle al minino, porque les da vergüenza un nombre tan tonto, según su pensar adulto, jeje

Cuando les conté del encuentro del amiguito en el lecho que han compartido nuestros felinos, sin pelear por sus derechos conyugales, alguno se ha reído al pensar en que el Cariñosito es tan "asopado" por ser castrado, que se le está dando vueltas el paraguas.




18 comentarios:

AleMamá dijo...

La "inspirada letra" de don Melitón dice así:
"Don Melitón tenía tres gatos,
y los hacía bailar en un plato;
por la noche les daba turrón.
¡Que vivan los gatos de Don Melitón!"


Lo dejo para los nostálgicos. Las nuevas generaciones, ¿la conocerán?

maria jesus dijo...

!Que pena la perdida de la gatita!¿No se habra ido de picos pardos?

María dijo...

Justo ayer, hubo una amiga que me llamó llorando porque su gatita estaba enferma. Parece que estar mejor, pero es ya mayor y creo que se está haciendo a la idea de que se marchará en cualquier momento. Los animales...qué buenos compañeros!!

Fernando dijo...

Ya me extraña que no volviera la gatita negra. Por lo que sé, los gatos son como los hijos rebeldes, que siempre acaban volviendo a la hora de cenar. Sí, hay que temer algo malo.

Me ha hecho gracia lo de "asopado". Una amiga mía, muy ecologista, se compró un gatito recién nacido. Todo el mundo le recomendó que le castrará, si no quería acabar teniendo un tigre en casa. Así lo hizo, con mucha pena, y ahora el gato es gordo, nunca quiere salir a la calle y le dan miedo los otros gatos.

ARCENDO dijo...

En primer lugar, dejame saludarte y agradecerte que me hayas puesto entre los blogs que sigues más habitualmente. Si quieres que te diga la verdad, te diré que yo también te seguía ya calladamente, por curiosidad en los comentarios que dejas en las bitácoras de amigos/as comunes. Ahora que tengo oportunidad de conocer, más a fondo tu blog, te puedo asegurar que me ha encantado; todo lo que llevo leido me ha aportado mucho.
Así que como no puede ser menos, por correspondencia y por gusto, paso yo también a enlazarte para seguirte más de cerca.
Nos seguirmos leyendo.
Un cordialísimo saludo.

zocadiz dijo...

Seguro que regresa. Así son las gatas, paseadoras y vagas.
A mi gata, Bartola, le pasa igual con una gata que llega a rondar por su plato de comida, agua y territorio.
Tengo que echarle la mano yo, lanzando unas cubetadas de agua.

María Paz Ureta dijo...

Si hay algo delicioso en este mundo son los gatos. No por nada le escribí un cuento a mi Sofía.
Saludos

yeste lima dijo...

Te aseguro que sí la conocen, de hecho hay una cinta de video con todas las canciones de nuestro tiempo que se encargan de comprar los papás y yo conozco a niños de corta edad de varias familias, a los que se puede oír canturrear algunas de esas letras.

Tu gatita es probable que vuelva, casi todos vuelven aunque a la larga, pero si no lo hace, será porque ha encontrado "el amor de su vida", no pienses en nada malo.

Un abrazo apretado.

Bohemia dijo...

Que ternuritade foto, que lindos!!!

BSS

.:*:. Ferípula .:*:. dijo...

Yo tuve un gatito que llamé Versito, era un poema en chiquito!!!
ja!
Y tan callejero que caminaba por las paredes...así que lo fleté para el campo!

Besos!

Luisa dijo...

Alemamá pero mira que eres divertida y hasta de la cancioncilla sacas punta.Por cierto esa canción ¡¡¡me la sé!!!

Martha Colmenares dijo...

Muy ameno poder leer una historia diferente. Un abrazo

Terly dijo...

Muy simpática la historia de tus gatos pero cuidado con Cariñosito que si se le ha dado la vuelta al paraguas y de pronto llueve se va a poner pingando.
Un abrazo

AleMamá dijo...

Nuestra Lakritz (regaliz en castellano, fue mi hijo quién se lo puso en alemán por el color) no apareció más. Se la tragó la tierra, o se la comieron los perros, o....¡cuantas cosas le pueden suceder a una animalito sin que nos enteremos!

angela dijo...

Comprendo tu tristeza porque yo tengo un gato de angora y comprendo muy bien ese vacío que dejan, esos pequeños seres que nos alegran cada vez que les decimos algo..A su manera nos entienden, nos escuchan, nos hablan.Te deseo que esa pequeña mascota vuelva a tu casa feliz.Que tus deseos se cumplan hago votos.Un abrazo Angela

almena dijo...

ohhhh confío en que Lakritz aparezca sana y salva.
besos!

Landahlauts dijo...

La foto... me recordó al yin y yang.

Los gatos, ya se sabe, son espíritus libres. Seguro que está bien.

Saludos.

AleMamá dijo...

De hecho, en mis fotoblogs de Webshots así se llama: Ying&yang

Algo de mí

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Vitacura, Santiago de Chile, Chile
Mujer, hija, esposa, madre, y como consecuencia, ahora soy abuela de Sofía,Isabel y Juanito, por el momento, mientras llegan los demás que están en la mente de Dios. Tengo 5 hijos, uno de ellos es sacerdote católico. Una bendición inmerecida. Mi apodo bloguero de AleMamá se lo debo a mi yerno. Para distinguirme de su esposa llamada como yo (y no por culpa mía) comenzó a llamarme así. Muchos me lo escriben como "Alemana", pero no, se trata de Ale, como apócope de Alejandra, y mamá por el mejor papel que la vida me ha dado, el de esposa y madre. Soy chilena, católica, y con la cultura occidental muy metida en el alma. Me interesa la tecnología y la ciencia al servicio del hombre, considerando la Ley de Dios siempre, siempre, siempre.

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