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jueves, 1 de mayo de 2008

Algo de bicicletas


Bicicletas.......pocas cosas hay que me hayan dado más alegrías y pesares que estos vehículos mínimos en mi infancia y primera adolescencia.

Para mi familia en esa época, una bicicleta era muy difícil de conseguir, pues a mi padre no le iba bien en el campo y debió terminar sus siembras y cosechas y comenzar en otra cosa que no era para hacerse rico precisamente, y las bicicletas eran mucho mas caras que ahora, por lo tanto, algo prescindible. Sólo tuvimos una para todos los hermanos cuando mi viejo remató una usada, verde y algo raspada por sus antiguos dueños, ¡pero tenía sus dos ruedas como corresponde! maravilla de las maravillas para nuestros ojos deslumbrados.

En esta "cleta" me volé las dos rodillas cuando me caí por haber chocado con un ladrillo de una construcción cercana a mi casa. Salté sobre el sillín y quedé a horcajadas sobre el marco de la bici arrastrando las rodillas por el cemento lleno de cosas ásperas, arena, y desechos. Me era imposible frenar y la carrera siguió por otros metros.

El accidente coincidió con el nacimiento de mi hermano menor, y estábamos a cargo de mi abuela, que era buena-buena, pero todo lo que fuera limpiar heridas o ver sangre la superaba, por eso, se limitaba a dejarme caer unos polvos de sulfa-penicilina sobre la cataplasma de porquería que tenía ahí, y a mi me parecía estupendo que no escarbara en mis heridas. Lo más malo fue que al ser alérgica a las sulfas me enronché de un modo terrible y sin nadie que atinara a qué hacer conmigo, hasta que llegó mi mamá a curar eso como ella sabe hacer.

**++**

Un día fui en esa bici a comprar a un almacén cercano sólo por usarla. Me encantaba pedalear. Tan cercano era el lugar, que se me olvidó que esa vez iba montando en ella y la dejé afuera del negocio. Cuando horas después fui a buscarla, obviamente ya no estaba por ninguna parte dejándome la desolación consiguiente. Yo ya nunca más tendría bicicleta pues no hubo una segunda oportunidad hasta que ya no me interesaba su uso.


También me encantan las bicicletas como tema para fotografiar. Siempre indican que algo se mueve, que hay un dueño suyo por las inmediaciones. Es promesa de un paseo a escala humana, de ejercicio y aire soplando en la cara dejándonos su aroma.

13 comentarios:

Alemamá dijo...

No sé si alguien conoció y/o recuerde unos versos muy malos que salían en algún libro de lectura del colegio que decían:

"Andar en bicicleta,
es hoy un gran placer,
pues llégase a la meta
en sólo un dos por tres;
se sube en un segundo
se baja con un pié,
se recorre todo el mundo
y no se paga un diez.

El coche, la carreta,
el auto o el vapor
si hay un bicicleta
no tienen gran valor"


¡Además tienen música!

j.a.varela dijo...

Me reconozco en tus anécdotas. Mi madre nos llevaba a un parque cercano con un frasco de merthiolate. ¡Y cómo ardía!

j.a.varela

Irantzu dijo...

Oh, que pena tus dos anecdotas, aunq seguro hay muchas mas felices q guardas en tus recuerdos. :)
Yo ya dije una vez en mi blog q amo mi bici, es lo mejor, no me veo caminando todos los dias a la U, corriendo si se me quedo algo, etc... nooo, todo sobre ruedas por favor, pero q sea sobre dos ruedas.
(Lo peor q me ha pasado han sido 2 accidentes pequenios, pero sali casi ilesa de ambos, y fueron descuidos tontos de parte de ambas partes involucradas... a andar mas atentos por la vida!)

El Secreto Del Mundo dijo...

Hola, es la primera vez que me paso por tu blog, me ha gustado, volveré por aqui.
un saludo

Alemamá dijo...

Iranzu: la verdad es que sí, he contado dos cosas tristes o comunes cuando montas una bici. También lo pasaba bomba y peleábamos con mis primos que era un gusto por estos artefactos de dos ruedas, monopatín incluído jeje

@ngelito dijo...

Todos tenemos historias que contar seguramente, de situaciones vividas durante nuestra infancia, ya sea con la bicicleta, los patines, el monopatín, etc, etc ,etc.

Yo recuerdo la primera vez que monté en bicicleta, pensé que lo olvidaría, pero ahora veo que no. Era una bicicleta verde de paseo,de la marca BH. Me sostenían por el sillín, mientras yo comenzaba a pedalear, fué en mi misma calle, :-). Cuando me soltaron y me dí cuenta de que nadie me sostenía, me puse nervioso y me caí, ji ji ji. Que bueno! la inseguridad nos hace temer y por eso fracasamos muchas veces...

Saludos

hna josefina dijo...

En algunas de nuestras casas, las hermanas usamos mucho bicicleta. Ese verano, tuve una caída en plena calle, que me dejó un buen raspón en el brazo; y todavía no se me fue la marca...
Personalmente, me gusta mucho más el caballo. Pero también la he gozado mucho.

almena dijo...

mmm me has llevado a mi propia fascinación infantil por las bicicletas. ¡Cómo las disfrutaba!
:)

Besos, preciosa

Rocío dijo...

La bicicleta es uno de los mejores recuerdos que tengo de mi padre... cuando me enseñó a montarla... Quizás un día tenga yo un peque mío y no pienso perderme el momento en que eche a correr con una de ellas :)

Alemamá dijo...

Aprendí a ¿montar? en bici en una enorme, de mi primo mayor en el patio de mi abuela que contaba con una palmera larguísima y muy flaca a la que rodeábamos mientras pedaleábamos.

Pongo entre interrogaciones lo de montar, pues yo lo hice por vez primera metida entre el marco de esa bici de hombre, o sea con una barra de metal entre las piernas que las de mujer no tienen para no arremangar las polleras.

Creo que el detalle no es menor; indica las ganas que tenía de aprender como fuera a andar en bicicleta.

ave fénix dijo...

Alemamá, vengo del blog de Lojeda, me ha gustado mucho el tuyo, me voy a seguir pasando....

Recuerdo cuando aprendí a ir en bicicleta,primero llevaba cuatro ruedas, después según iba tomando confianza me quitaron las ruedas de los lados....(para seguír adelante, imaginaba que todavia las llevaba).....
Supongo que en esta vida todo es igual...Aunque parece que Dios no esté a nuestro lado , para mí son esas dos ruedas imaginarias que sin ellas me caigo.....

anabanana dijo...

Por mucho tiempo busque en mi memoria este verso que recuerdo de un libro del colegio.
Mi papa abrio un libreta de ahorro cuando era chica y cuando tenia 18 yo la encontre, como ya podia sacar el dinero por ser mayor de edad lo hice y me compre una bicicleta. Que libertad que me dio de ir a cualquier lugar. Solia ir donde my hermano pasando por unas chacras que hoy en dia han desaparecido y han hecho casas y tiendas. Tengo muy buenos recuerdos de la bicicleta. Gracias a Dios mis rodillas no sufrieron. Han pasado 36 anos y hoy vivo en USA con mi esposo y nos vamos a la playa montamos en nuestras bicicletas y es como que tengo 18 otra vez y mejor por que tengo un companero de aventuras.

AleMamá dijo...

Bienvenida, Anabanana

Algo de mí

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Vitacura, Santiago de Chile, Chile
Mujer, hija, esposa, madre, y como consecuencia, ahora soy abuela de Sofía,Isabel y Juanito, por el momento, mientras llegan los demás que están en la mente de Dios. Tengo 5 hijos, uno de ellos es sacerdote católico. Una bendición inmerecida. Mi apodo bloguero de AleMamá se lo debo a mi yerno. Para distinguirme de su esposa llamada como yo (y no por culpa mía) comenzó a llamarme así. Muchos me lo escriben como "Alemana", pero no, se trata de Ale, como apócope de Alejandra, y mamá por el mejor papel que la vida me ha dado, el de esposa y madre. Soy chilena, católica, y con la cultura occidental muy metida en el alma. Me interesa la tecnología y la ciencia al servicio del hombre, considerando la Ley de Dios siempre, siempre, siempre.

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