Un rincón para detenerse con buen clima en general. Como en todos los sitios, acá no faltarán los nubarrones, pero con que pasen, ¡todo en su lugar!



miércoles, 23 de marzo de 2011

Hasta que la muerte nos separe

A esta pareja ni la muerte los separó. Siempre me emociona ver esta foto.

Mi hija se ha comprometido en el día de san José. Están felices ellos, y nosotros por añadidura, pese a que comenzó en serio esa cuenta atrás del día en que otro hijo deje el nido,  pero al menos tengo más esperanzas de que se queden en Chile pues el novio esta vez es chileno. Mi hijo mayor se trajo a su señora argentina a este lado de Los Andes, pero pudo ser lo contrario. 

Estoy feliz, también porque son personas capaces de asumir un compromiso de por vida, de dar un cheque en blanco en que se comprometen a permanecer unidos hasta que la muerte los separe, SU MUERTE, no la de las burbujas del enamoramiento pasional  que solemos tener todos al comenzar proyectos con entusismo, cariño e ilusión. Prometer y asumir en serio  la palabra dada es fuerte, ¡muy fuerte!, y por eso hacemos fiestas y celebramos con muchos testigos, pues es una cosa muy solemne, es un voto, como dice Chesterton, no un contrato cualquiera. Nadie haría una fiesta ni mandaría participaciones por firmar un contrato para que nos pinten la casa, ni siquiera si la construímos.

Estoy contenta porque la vida sigue su curso. En estos tiempos de confusión tan grande en temas demasiado importantes estoy muy complacida de que nuestros hijos se la jueguen por formar una familia con la base sólida de un matrimonio ante Dios y los hombres. Pueden pasar muchas cosas, pero habrán comenzado sabiendo que harán todo lo necesario para tener éxito. Que Dios los bendiga. Sus padres ya lo hemos hecho, la gracia nos les faltará.



12 comentarios:

pater familias dijo...

Enhorabuena por esta decisión.

Eso es un salto al vacío ... ¡y sin paracaídas!

Winnie0 dijo...

Ay Ale.....qué bien nos entendemos y qué bien sabemos cómo nos han educado y en el ambiente que hemos crecido. Bravo por esa apuesta por futuro común. Un beso y buenas noches

Fernando dijo...

Muchas felicidades, Alemamá: ya sabes que los blogamigos acabamos siendo como una familia, y que estas grandes noticias nos llenan de alegría.

Espero que haya suerte y que tras casarse el chico viva y trabaje en Vitacura o, como mucho, en Santiago, no vaya a ser que le manden a la Patagonia y todo se complique.

Preciosa la foto, claro.

Capuchino de Silos dijo...

Ale. ¡Enhorabuena a ti y a tu hija por escoger el día de San José.
Que tengan mucha suerte, mucha comprensión y generosidad.

Contesto a la pregunta que me haces sobre cómo se conservan las migas y si se puedem conservar.Es un plato para comerlo en el día y si está recién hecho mejor que mejor. Sólo se puede comer en frio al día siguiente en el desayuno con el café bien caliente, que están deliciosas. Recalentar las migas se puede hacer volviendo a echarle algo de agua, porque en caso contrario se endurecerían y perdería su jugo propio.
No conozco a nadie que lo haya hecho.

Un beso.

Miriam dijo...

Como dice Fernando, las alegrias de los blogs amigos, son ya casi propias.

Y genial que se comprometieran el día de S José. Es ideal¡

Muchas felicidades y un beso

Mónica Alvarez Lama dijo...

Hola Ale:

El matrimonio civil, según nuestro Código Civil, "es un contrato solemne por el cual un hombre y una mujer se unen actual e indisolublemente por toda la vida, con el fin de vivir juntos, de procrear y de auxiliarse mutuamente" (art.102)."

Indudablemente todos quisiéramos que este "contrato solemne" fuera como reza en nuestra constitución.Sin embargo ésto no está garantizado en los tiempos actuales en el cual asistimos a numerosas separaciones y divorcios en los cuales dicho contrato termina.Hoy muchos jóvenes no quieren asumir compromisos ni quieren jugársela a fondo con este vínculo.
Me alegra que tu hija lo asuma con responsabilidad y deseo que su matrimonio tenga larga vida.

Saludos desde Ñuñoa

Umma1 dijo...

Felicidades por un lado.

Y por el otro, yo creo firmemente en que el amor de una pareja, debe certificarse ante la ley y ante dios, si son religiosos.
No me parece una acto sin valor, como muchos creen, ir al Registro Civil, y firmar ante el juez y ante los testigos, el compromiso que se decide asumir.

Ese pequeño acto simbólico, tiene un enorme impacto sobre la pareja.

Umma1 dijo...

Ah,la foto es impactante, realmente conmueve. Benditos ellos

Gabriela dijo...

Salud por ellos y por todos ustedes, y que en salud se convierta.
PD: de verdad, qué impactante esa foto.

Rafael Mulero Valenzuela dijo...

Querida AleMamá: Me sumo a vuestra alegría y felicidad y les deseo a ellos, igual que a vosotros, toda clase de dichas y suerte, al menos algo más de la que yo tuve.
Siempre es una buena noticia el amor publicado.
Un beso

Irantzu dijo...

Oh, Alemamá, tantos siglos sin pasar por acá... :)
Me acuerdo q a pesar de nuestras tremendas diferencias (yo soy atea) en varios temas valóricos pensábamos parecido (lo que no es raro, porque los valores son universales, y la mayoría de sentido común).
Me alegro mucho por la felicidad de tu hija y tuya.
Yo creo en el compromiso, en la libertad de tomarlo y en la libertad de dejarlo también (si es que pierde sentido). Creo sobre todo en respetar al otro y a uno mismo, en llevarse bien, en quererse, en cuidarse, en ser honestos, en caminar juntos, pero como opción de cada día, renovando el compromiso, y no en honor a un día que ya pasó.
Justamente del matrimonio escribí hace poquito proque yo no le encuentro sentido a la ceremonia misma. Es un post del 15 de marzo.
Un saludo, y que viva el amor (por sobre el enamoramiento)! :)

AleMamá dijo...

IRANZU, gracias por pasar de nuevo y de regresar a Bloguilandia. Ya te fui a ver y espero tenerte de nuevo por acá.

¡Muchos besos!

Algo de mí

Mi foto
Vitacura, Santiago de Chile, Chile
Mujer, hija, esposa, madre, y como consecuencia, ahora soy abuela de Sofía,Isabel y Juanito, por el momento, mientras llegan los demás que están en la mente de Dios. Tengo 5 hijos, uno de ellos es sacerdote católico. Una bendición inmerecida. Mi apodo bloguero de AleMamá se lo debo a mi yerno. Para distinguirme de su esposa llamada como yo (y no por culpa mía) comenzó a llamarme así. Muchos me lo escriben como "Alemana", pero no, se trata de Ale, como apócope de Alejandra, y mamá por el mejor papel que la vida me ha dado, el de esposa y madre. Soy chilena, católica, y con la cultura occidental muy metida en el alma. Me interesa la tecnología y la ciencia al servicio del hombre, considerando la Ley de Dios siempre, siempre, siempre.

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