Un rincón para detenerse con buen clima en general. Como en todos los sitios, acá no faltarán los nubarrones, pero con que pasen, ¡todo en su lugar!



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martes, 30 de agosto de 2011

¿Por qué los hombres viven menos que las mujeres?

Mi marido lo ilustra con este trabajo digno del circo


Me mandaron una serie de fotos sobre este asunto y se las enlazo acá*, son espeluznantes, pero no puedo dejar de hacer mi pequeño aporte con una similar que le tomé anoche a mi marido que, en chancletas, se subió al balcón interior del segundo piso para arreglar las lienzas de los estores/cortinas de ese sitio difícil de acceder.

Algunos amigos quizás recuerden a un personaje de la caricatura/teveo Pequeña Lulú, que se llamaba Abuelo Febo. Debe de haber tenido algo de Alzheimer porque se arrancaba, y además hacía cosas como subirse al tejado a arreglar algún desperfecto, y otra ocurrencias por el estilo. Mi esposo no tiene nada de eso, gracias a Dios, pero.....






jueves, 23 de septiembre de 2010

Fiero, duro e imponente, hasta por ahí no más....


Debí ir al laboratorio a hacerme unos análisis, y mientras me tomaban las muestras de sangre, conversaba con la enfermera sobre lo cobarde que son los hombres para ciertas cosas, y me contó una anécdota que me hizo reir con ganas.

Hace un par de años llegó a sacarse sangre un punky, vestido de negro, y como todo antisistema que se precie de tal, con sus piercings, cadenas, tatuajes, pelo extravagante, botas y toda la parafernalia del caso, y le tocó a ella atenderlo. Decía que se veía agresivo y muy duro.

Le sacó las muestras y lo notó raro y le indicó descansar en un sillón al lado de afuera del box de atención mientras ella ordenaba el lugar. ¡Cual no sería su impresión al ver -a este gigante desafiante cuando entró- desmayado y en el suelo por un pinchazo inofensivo!

¿Qué les pasará a los hombres, y lo digo con respeto y sincero interés,  que tienen tan bajo el umbral del dolor? ¿O es exceso de imaginación?




domingo, 29 de agosto de 2010

¿Cómo buscan los hombres, que jamás encuentran nada?


Los hombres no saben buscar. Es una ley de la naturaleza masculina, muy cómoda para ellos.

Un hombre pide un abrelatas, tu le das las coordenadas precisas: dentro del cajón de los cuchillos, al lado izquierdo, adelante, al lado del detapador de botellas y del pelapapas rojo, y no lo ven, porque -dicen- que NO está ahí, porque el pelapapas es azul... Si buscan un papel, ¡escarban superficialmente hasta que el duende doméstico se los hace aparecer en su mano! El papel saltó misteriosamente del mismo montón de tres hojas y unos 4 comprobantes donde estuvieron "buscando"

Eso sí, esta ley de la naturaleza en ellos admite excepciones que practican desde muy pequeños, como encontrar nuestros escondrijos en que  guardamos algunas cosas especiales que necesitamos para una ocasión determinada, como las galletitas para un aperitivo, las bebidas y/o cervezas para un asado, los chocolates para la abuela, y cosas similares. ¡Ahí si que se esmeran! tienen un olfato como de jabalí para encontrar trufas bajo tierra.

Me consuelo recordando a mi amiga Olguita, que cada vez que nos juntábamos en su casa la encontrábamos en cuatro patas buscando cosas en lugares imposibles, por lo mismo, lo que me hace concluir con que el problema es universal ¿Me equivoco?



Algo de mí

Mi foto
Vitacura, Santiago de Chile, Chile
Mujer, hija, esposa, madre, y como consecuencia, ahora soy abuela de Sofía,Isabel y Juanito, por el momento, mientras llegan los demás que están en la mente de Dios. Tengo 5 hijos, uno de ellos es sacerdote católico. Una bendición inmerecida. Mi apodo bloguero de AleMamá se lo debo a mi yerno. Para distinguirme de su esposa llamada como yo (y no por culpa mía) comenzó a llamarme así. Muchos me lo escriben como "Alemana", pero no, se trata de Ale, como apócope de Alejandra, y mamá por el mejor papel que la vida me ha dado, el de esposa y madre. Soy chilena, católica, y con la cultura occidental muy metida en el alma. Me interesa la tecnología y la ciencia al servicio del hombre, considerando la Ley de Dios siempre, siempre, siempre.

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