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martes, 23 de septiembre de 2008

Celulares en la ópera

Pocas cosas son más apestosas --cuando se desea concentración en un acto o espectáculo-- que la falta de respeto con la actitud y el ruido de algunos participantes. El constante sonido de los celulares gritones es algo que raya en lo increíble.

Fui al cine a ver una película de suspenso: Los Crímenes de Oxford se llama, y detrás nuestro había un hombre de mediana edad al que le sonó ¡TRES VECES! su celular durante la primera mitad del film. Lo peor es que
con-tes-ta-ba, fuerte y claro. Una mujer al lado mío debió pararse y buscar un guardia para convencerlo de que no era el lugar para atender su negocio.

Es una molestia por mala educación que se ha generalizado al no respetar los lugares y momentos de silencio. Lo constato a cada rato, también en la iglesia, donde luego de terminada la misa los saludos y conversaciones se oyen por todos lados sin consideración por los que deseamos un momento de oración y recogimiento, donde ¡por supuesto! suenan varias veces los dichosos aparatos sin que la primera vez sea la advertencia para que los demás los silencien. Una vez debí oír "La Cucaracha" más tres veces seguidas y no lo cortaban.¿Dónde creen que están?
Un caso parecido al del cine lo sufrió mi hermano. Durante una función de ópera le sonó el móvil a una señora y también lo contestaba, ante la justa indignación de los presentes. Qué incultura y falta de urbanidad. ¡Ayayayayyyyyyy!


19 comentarios:

carlos dijo...

El teléfono móvil (como se le llama en España, o celular como decís allí, mucho más correctamente por cierto, porque el teléfono es portátil, no movil, él no se mueve solo) ha mejorado muchas cosas en nuestras posibilidades de comunicación.
Pero, al mismo tiempo, ha creado unos hábitos estúpidos en la gente: la creencia de que tienes que atender siempre su llamada y que tienen derecho a hablar contigo siempre que quieran al instante, la mala educación de dejarlo sonar en espectáculos y en reuniones, la mala educación de hablar en sitios públicos de forma que todos nos enteremos de su conversación...
Dado que el sentido común no abunda, no sé si estos teléfonos deberían haber traido, junto a su manual de instrucciones, unas normas de elemental urbanidad en su utilización. Habríamos ganado todos.

ojo humano dijo...

Cada día todo se hace público.
Se ventila la vida privada, se conversa a gritos, mostramos más de lo necesario, en fin, la sociedad está cambiando (¿ retrocediendo?) y cada vez que hay este tipo de revoluciones hay que aprender, acomodarse, soportar. Imagino que la educación aportará lo suyo, las madres otro tanto, la iglesia. Espero.
Tiendo a pensar que habrá, como ahora, tiempos buenos (la esplendorosa primavera me alegra demasiado) , otros no tanto. Hay que educar, educar, educar en el respeto, no queda otra. "Floreros" y "Centros de Mesa" los ha habido siempre y es difícil que se extingan.
Anímate, si suena tu celu en la Capilla tal vez sea Papá que está al habla, esa sería buena ¿no?

maria jesus dijo...

Sonó un móvil durante el sermon de la Misa del domingo y el sacerdote dijo:La oración más moderna es "Señor, si suena un móvil en la iglesia, que no sea el mío".
No sé que tiene el telefono de urgencia que parece que hay la obligación de cogerlo se esté donde se esté y algunos consideran casi un delito apagarlo.

zocadiz dijo...

es verdad, es algo penoso!!! sobretodo si te pasa a ti.
Confieso que me pasó en el cine, y lo peor es que decidí no contestarlo y sonó y sonó.
Siempre lo pongo en silencio pero ese día lo olvidé.

ANAROSKI dijo...

Hola preciosa, quisiera hacerte un regalo, puedes elegir la que quieras o las que quieras.

http://porlafamiliaporlavida.wordpress.com/2008/09/23/las-flores-de-papa/

Ana dijo...

Yo me levanto y lo mato, qué irrespetuoso! Eso se ve mucho, también acá.

Y después están los que hablan a los gritos sin importarles dónde están y quién los escucha.

Ambas cosas son detestables!

Terly dijo...

Es muy desagradable y de muy mala educación. Uno puede entender que por un descuido se te haya olvidado desconectarlo antes de entrar en un lugar donde se está celebrando un acto público, pero lo suyo es cortar la llamada inmediatamente y desconectar el teléfono pero, como muy bien dices, debe servir de chivato para recordar a todos los presentes que deben tener desconectado el celular, pero lo que no se puede entender es que esta situación se produzca más de una vez y mucho menos que se pongan a conversar con él.
Un abrazo.

Irantzu dijo...

Te escribí un comentario y mi pc se chantó, grrr... en fin...
Te decía (ahora en pocas palabras) que tienes toda la razón... Es algo tan simple de hacer (poner el teléfono en vibración por lo menos) que se agrava la falta de respeto aún más.
Por último, en el peor de los casos (digamos que a alguien se le olvida) no contestar y hablar como si estuvieran en el living de su casa!
Si esa es la clave de todo en este mundo: el respeto hacia el que tengo al lado... ¿por qué cuesta tanto?

Fernando dijo...

Querida Alemamá:

Tienes suerte con que llamen o les llamen al salir de Misa. En Madrid la gente los deja conectados durante la ceremonia, a lo mejor les merece menos respeto que ir al cine o al teatro, y a veces suenan en medio del silencio, o del Padrenuestro, o de la consagración.

Cuando en un restaurante o en una cafetería veo que la gente recibe un llamada, y al rato cuelgan, y a los 10 minutos reciben otra, y al rato cuelgan, y así sucesivamente, me pregunto: ¿realmente son gente tan importante, o es que han pagado a un señor para que les llame de continuo, y así fingir que tienen muchos amigos?

j.a.varela dijo...

Muy buena tu observación Alemamá. Apoyada.

j.a.v.

AleMamá dijo...

Fernando: la verdad es que no sólo suenan después de la misa, sino durante ella. El caso de La Cucaracha fue de antología: no contestaban, y cuando paraban de llamar por aburrimiento, comenzaban de nuevo con la tonada completa.
Con una persona que pase el bochorno y moleste por evento social o religioso, basta, creo para que los demás nos demos por advertidos.
Saludos

Luisa dijo...

TENGO todas mis esperanzas puestas en que en el Cielo no haya móviles.Vaya peñazo(¿se entiende peñazo en chileno?)
Besos

Fernando dijo...

Es, una vez más, la lucha entre la mala y la buena educación, entre la gente "normal" y los que se creen que por ser quienes son tienen derecho a hacer lo que les venga en gana.

Por desgracia, los "normales" dejamos pasar muchas veces las cosas, para no meternos en líos, y así la sociedad se va estropeando, poco a poco.

Marta Salazar dijo...

no sólo pasa en la ópera y no sólo entre personas incultas que tienen plata para ir a la ópera!

sabes, aquí en este bello país de Europa, también pasa -sobre todo- entre personas que no tienen idea de cómo se maneja un celular y que siempre están criticando a los demás por ser modernos y tener estos aparatos demoníacos...

el problema es que ellos/ellas, sí tienen que tener uno y no saben cómo se maneja (ni apagarlos, ni ponerlos en vibración), entonces, les suena en todas partes y siempre pueden decir que es muy malo el teléfono, porque siempre suena y que anoran la época en que no había celulares...

Lo veo a diario entre algunas sras. de mi barrio, todas muy cultas, elegantes y anticuadas...

saludos!

Marta Salazar dijo...

"la mala educación de hablar en sitios públicos de forma que todos nos enteremos de su conversación... "

es que, como dice una amiga, los espanoles no hablan, sino que gritan, ja ja

ídem para las canciones!

""Señor, si suena un móvil en la iglesia, que no sea el mío". " ja ja, esta historia es muy buena!

a ver si después cuento lo que pasó durante la misa (en Bohemia, no fue en Alemania) con el SJ ucraniano que celebraba la misa! y su celular!

saludos! muy bueno el foro!

angela dijo...

Siempre me he preguntado si somos tan importantes como para no dejar el móvil apagado en lugares donde el silencio es lo más importante...Muchas veces sin quererlo molestamos más que si lo intentáramos de verdad...¡ Acaso queremos llamar la atención por algo?... Gracias amiga por censurar un hábito que además de molesto es irritante.Que pases un estupendo fin de semana.Un abrazo sincero Angela

Bohemia dijo...

Que mal que no se respete, yo lo primero que hago al entrar al cine o a alguna reunión es apagarlo...

Y por cierto...¿te gustó los crímenes de Oxford? Es de un director español, Alex de la Iglesia, pero a mí me resultó soporifera. De él la que más me gusta es "El día de la bestia"

BSS

AleMamá dijo...

Bohemia: No me gustó tanto pues me parece que es predecible. Hay otra plis de género mejor logradas. Lo sorprendente es que en una atmósfera tan brish dirija un español.
En cuanto al actor, sigo pensando en Frodo al verlo.

galatea dijo...

Alemamá:
Me ha sorprendido tu blog, para bien.
Ls mezcla justa de humor y temas interesantes... y llegué por el buscador, la palabra fue Copiapó...
"los celulares" que peste!... a menudo hago largos viajes en bus y sufro escuchando en contra de mi curiosidad la viada personal de los compañeros de viaje, parten con la despedida llegan a destino pidiendo que los vayan a buscar al terminal, con voces estridentes... no falta el que se va haciendo negocios y TODOS NOS TENEMOS QUE ENTERAR DE LOS DETALLES!!!!... insoportable, me parece vulgar, kitsch... y no para.
Saludos, Galatea

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Vitacura, Santiago de Chile, Chile
Mujer, hija, esposa, madre, y como consecuencia, ahora soy abuela de Sofía,Isabel y Juanito, por el momento, mientras llegan los demás que están en la mente de Dios. Tengo 5 hijos, uno de ellos es sacerdote católico. Una bendición inmerecida. Mi apodo bloguero de AleMamá se lo debo a mi yerno. Para distinguirme de su esposa llamada como yo (y no por culpa mía) comenzó a llamarme así. Muchos me lo escriben como "Alemana", pero no, se trata de Ale, como apócope de Alejandra, y mamá por el mejor papel que la vida me ha dado, el de esposa y madre. Soy chilena, católica, y con la cultura occidental muy metida en el alma. Me interesa la tecnología y la ciencia al servicio del hombre, considerando la Ley de Dios siempre, siempre, siempre.

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