Un rincón para detenerse con buen clima en general. Como en todos los sitios, acá no faltarán los nubarrones, pero con que pasen, ¡todo en su lugar!



viernes, 22 de enero de 2010

Karma




Parece que estoy destinada (si creyera en el destino predeterminado) a que me llamen por teléfono cada vez que me ducho o voy al baño. Invariablemente, basta que no lleve  el aparato conmigo para que  alguien me llame y cuelgue justo cuando llego corriendo a levantar el auricular. ¿Será mi karma?










10 comentarios:

ojo humano dijo...

Lee aquí y sabrás que es común a muchos.

http://fugavirtual.blogspot.com/2005/12/urgencia.html

Winnie0 dijo...

Ale...es la ley del "sin sentido" jaja Besos y feliz sabado

almena dijo...

jajaja ay ay que creo que también es mi karma

Podría ser una de las Leyes de Murphy ¿no te parece?

:)

besosssssssssssss

AleMamá dijo...

Toyita, sí, fui a ver el link ¡y me siento tan identificada! es muy común que suceda, pero me tiene chata

Fernando dijo...

No te esfuerces, Alemamá, ni corras por una llamada: si tienen interés, ya volverán a intentarlo, y si no lo tienen da igual que no llegues.

¿No tienes un teléfono de esos con pantallita, en que quedan reflejas las llamadas recibidas?

Gabriela dijo...

ja, ja, ja... a mí me pasa lo mismo. Mal de muchos, ya sabes lo que sigue.

TriniReina dijo...

Pues creo que es el karma de infinitos:):)

Abrazos y besos a repartir

Angie dijo...

Yo que tú pongo un horario de llamada ... como en las empresas.
Besos!

Marta Salazar dijo...

ja ja ja! yo creo que, simplemente es mala suerte!

hace poco, mi jefe en la oficina, me dijo que tenía que llevarme el teléfono al WC cuando fuera... en la oficina, se entiende ;)

seguro que lo voy a hacer!

AleMamá dijo...

De hecho, Marta, cuando estoy sola lo llevo, pero basta que no lo haga así para que llamen.

Algo de mí

Mi foto
Vitacura, Santiago de Chile, Chile
Mujer, hija, esposa, madre, y como consecuencia, ahora soy abuela de Sofía,Isabel y Juanito, por el momento, mientras llegan los demás que están en la mente de Dios. Tengo 5 hijos, uno de ellos es sacerdote católico. Una bendición inmerecida. Mi apodo bloguero de AleMamá se lo debo a mi yerno. Para distinguirme de su esposa llamada como yo (y no por culpa mía) comenzó a llamarme así. Muchos me lo escriben como "Alemana", pero no, se trata de Ale, como apócope de Alejandra, y mamá por el mejor papel que la vida me ha dado, el de esposa y madre. Soy chilena, católica, y con la cultura occidental muy metida en el alma. Me interesa la tecnología y la ciencia al servicio del hombre, considerando la Ley de Dios siempre, siempre, siempre.

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