Un rincón para detenerse con buen clima en general. Como en todos los sitios, acá no faltarán los nubarrones, pero con que pasen, ¡todo en su lugar!



miércoles, 19 de enero de 2011

Abuela de tiempo completo...bueno, casi


Esto de no tener restricciones de tiempo ni de trato con los nietos es algo nuevo para mí; creo haberlo dicho, pero por si acaso, lo digo de nuevo, ¿no ven que las abuelas tenemos fama de viejas y por lo tanto de olvidadizas? Debe ser por pensar tanto en los nietos, porque los hijos ya se las baten solos, gracias a Dios.

Dicen que los padres están para educar y los abuelos para malcriar, y yo decía que na'que ver, pero no, el otro día me sorprendí diciéndole a mi hija que dejara no más que la niña se mojara con la manguera en el jardín, y me miró diciéndome: ¡Tú diciendo eso, si no nos dejabas a nosotros! a lo que yo respondí que entonces yo tenía razón y ahora ella está equivocada.....¿está claro?


7 comentarios:

Winnie0 dijo...

ja ja Menuda abuela que estás hecha!!! Un besote

almena dijo...

jajaaaa ¡está clarísimo!

besazo!

Maria Jesus dijo...

Pues, si señora, esta clarísimo y llevas toda la razón

Soledad dijo...

Para eso estamos las abuelas, para consentir, mimar, chinear, apapachar, malcriar. Los abuelos somos seres irresponsables y es fantástico que los niños nos tengan para confiar y disfrutar.

Gabriela dijo...

Las tías cumplimos esa misma función. Yo por lo menos, je, je.

ojo humano dijo...

Ay, ya hubiera querido tener una abuela bloguera...mmmmm...

Disfrútalos, es lo mejor de la vida.

Te queremos

Andy dijo...

jajaja, la relación madre-abuela-niet@ si que es un misterio.

Un abrazo.

Algo de mí

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Vitacura, Santiago de Chile, Chile
Mujer, hija, esposa, madre, y como consecuencia, ahora soy abuela de Sofía,Isabel y Juanito, por el momento, mientras llegan los demás que están en la mente de Dios. Tengo 5 hijos, uno de ellos es sacerdote católico. Una bendición inmerecida. Mi apodo bloguero de AleMamá se lo debo a mi yerno. Para distinguirme de su esposa llamada como yo (y no por culpa mía) comenzó a llamarme así. Muchos me lo escriben como "Alemana", pero no, se trata de Ale, como apócope de Alejandra, y mamá por el mejor papel que la vida me ha dado, el de esposa y madre. Soy chilena, católica, y con la cultura occidental muy metida en el alma. Me interesa la tecnología y la ciencia al servicio del hombre, considerando la Ley de Dios siempre, siempre, siempre.

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