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martes, 9 de octubre de 2012

Pudo ser muy grave, ¡y en el extranjero!


Marga, del blog Caja de Sueños, ha subido un post en el que  cuenta de un tremendo pisotón a una persona en el bus, y se pregunta cuánto le hubiese costado una demanda civil por el asunto. Su inquietud me recordó la inolvidable ocasión en que pude haber terminado yo con una demanda así, y la hubiese tenido bien ganada por torpe, por atolondrada y apurona. 

Les cuento:
Acabábamos de aterrizar en  Frankfurt con mi madre, y como íbamos por 50 días más o menos el equipaje no era poca cosa; entre maletas, maletines y bolsos, serían unas 6 ó 7 piezas entre las dos, y mamá tiene dificultades para caminar, así es que yo "apechugaba" con toda la parafernalia en el aeropuerto. 

Debíamos bajar a la estación para tomar el tren X a Stuttgart, uno de esos rápidos y puntuales, así es que había que apurarse y como no encontraba el ascensor para bajar al tren (¿será descensor" en este caso?) puse mis maletas en el carro y bajé por la escalera mecánica con mucho cuidado para que no se desestibara mi carga. 

No es que no me planteara el asunto, como si fuera lo normal bajar la carga así, pero vi a unos africanos ,llenos de niños y con las cosas más insólitas colgando hasta por el techo y que bajaban sin problemas, que me dije: _Ale, si ellos pueden ¡también tú! Y partimos hacia abajo por la larguísima escala mecánica. 

Todo iba bien hasta que se me comenzó a mover la carga con la vibración y los pequeños tirones de los peldaños, y para hacer el cuento corto diré que se me cayeron las maletas de todos los portes; salieron dando botes (tal cual) hacia el final del aparato, con tan mala suerte, que más abajo iban unas personas de edad he hice una chuza con el caballero que terminó el recorrido tirado en mi valija, con las piernas por arriba de su cabeza y pataleando mientras yo gritaba como poseída, en castellano _¡CUIDADO! ¡CUIDADO!, como si me pudieran entender. Mi alemán atarzanado se me olvidó por completo, porque yo sé decir "cuidado " en el idioma de Goethe.

Realmente me pudieron poner en un tremendo problema, pero el señor -mi víctima- se moría de la risa con el incidente mientras yo suspiraba de alivio entre la gratitud, la vergüenza y el espanto.

14 comentarios:

AleMamá dijo...

Así es como lo sé decir: "Vorsicht", pero hay muchas otras maneras, obvio.

Winnie0 dijo...

Menos mal que hay gente que reacciona así de bien Ale....jaja porque tu ataque fue "directo" jaja
Ah me ha encantado lo del descensor jaja Un besote

Marga dijo...

jajajaja, me partí de risa desde el descensor, y seguí riéndome con el alemán atarzanado, pero es que claro, a una belleza sudamericana como tú y como yo, no se puede más que perdonar todo jajajaja... ay chica, lo tuyo sí fue más grave. Menos mal que no sacaste calculadora para pensar en lo de los daños y perjuicios jajaja...
Yo hubiera gritado: "mamáaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa", es que es lo que me sale cuando me pongo nerviosa jajaja...

Jorge S. King dijo...

Uff!! que suceso AleMamá, seguramente has pasado un apuro. Las historias me recordaron a una en que fui el protagonista. Resulta que viajamos con un colega desde Santiago del Estero a Buenos Aires para realizar una presentación ante unos inversionistas, gente que estaba interesada en invertir en el pago.

Con el colega luego de mucho esfuerzo y trabajo terminamos unas presentaciones que cargamos en nuestras notebooks, subimos al avión con el dato que llovía en Buenos Aires. Me llevé un largo paraguas con la empuñadura en semicírculo. Cuando abordamos, los bolsos los tuvimos que colocar en el maletero varias filas atrás de donde nos sentamos. En el viaje realizamos un repaso de las presentaciones y volví a guardar mi equipo en el portafolios. Luego de aterrizar cometí el error de cruzar el paraguas a través del portafolio y al desplazarme a buscar mi bolso, el mago del paraguas se enganchó en el cuello de un señor que aún estaba sentado.

Lo bravo del tema es que me empujaban y no nos dábamos cuenta que lo tenía agarrado del cogote al pobre hombre. Hasta que alguien pegó un grito y logró sacarle el mango del paraguas.

No sabes la vergüenza que me embargó. Fue terrible. Menos mal que la compañera del señor comenzó a reírse, él también se reía del suceso y todo terminó cuando le pedí disculpas. Aunque ahora me río del recuerdo, en ese momento la pasé mal.

AleMamá dijo...

¡Ay, Jorge, cómo me has hecho reír, hombre, pero en el momento de los hechos, uno se siente podrido.
Saludos santiaguinos

dolega dijo...

jajajajajaja perdón jajajajajj
Te imagino tirando las maletas escaleras abajo contra el hombre y me entra la risa.
Encima cuando ya me he calmado leo lo del paraguas y me parto...
Besazo

AleMamá dijo...

Dolega, querida, creo que si te hubiera pasado a ti tendrías una historia muy divertida que contar, con tus diálogos y detalles.
Besos

elsillóndepapá dijo...

Menudo susto te debiste pegar!!!. Y menuda suerte el señor, que se lo tomó con humor. Suerte tuviste. Un abrazo

AleMamá dijo...

Ni lo digas, amigo. Fueron unos instantes horrorosos. No se lo doy a nadie.

Gabriela dijo...

Leyéndolo e imaginándolo, me río. Pero debo confesar que no me hubiera gustado estar en tu lugar y menos, ciertamente mucho menos en el del señor que se cayó.
Felizmente no pasó a mayores.

Fernando dijo...

Caramba, Alemamá, ahí se ve que existe el ángel de la guarda y que actuó en tu ayuda, porque la cosa podría haber sido muy grave. Si al anciano le llega a pasar algo seguro que habría llegado un polizei y te hubiera enseñado una Ley que prohíbe llevar más de 2 maletas y 1 bolso en el carro. La anécdota es simpática y el otro la encaró bien, pero podría haber acabado en drama.

susana dijo...

Desde luego tuviste mucha suerte dentro de todo. Un beso.

AleMamá dijo...

Fernando y Susy, ¡claro que pudo ser muy grave! Gracias a Dios y a mi ángel, que me recuerda Fernando, es que no pasó a mayores.

Rocky Balboa dijo...

A mí historias de ese estilo me pasan casi todos los días, jeje, y mis amigas se tronchan, porque desde que lego al colegio no para de "montar pollos" que es como yo lo llamo, que es, básicamente, hacer líos o follones...
Si me pusiera a contar, buff, no acababa, pero algún día contaré alguna especialmente graciosa, lo prometo...
Por ejemplo, el día del cumple de Ale... Asíque, di qué día es... y te la dedico, jejejejejeje

Algo de mí

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Vitacura, Santiago de Chile, Chile
Mujer, hija, esposa, madre, y como consecuencia, ahora soy abuela de Sofía,Isabel y Juanito, por el momento, mientras llegan los demás que están en la mente de Dios. Tengo 5 hijos, uno de ellos es sacerdote católico. Una bendición inmerecida. Mi apodo bloguero de AleMamá se lo debo a mi yerno. Para distinguirme de su esposa llamada como yo (y no por culpa mía) comenzó a llamarme así. Muchos me lo escriben como "Alemana", pero no, se trata de Ale, como apócope de Alejandra, y mamá por el mejor papel que la vida me ha dado, el de esposa y madre. Soy chilena, católica, y con la cultura occidental muy metida en el alma. Me interesa la tecnología y la ciencia al servicio del hombre, considerando la Ley de Dios siempre, siempre, siempre.

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