Un rincón para detenerse con buen clima en general. Como en todos los sitios, acá no faltarán los nubarrones, pero con que pasen, ¡todo en su lugar!



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lunes, 3 de diciembre de 2012

De turista en tu ciudad



Hace más de 8 días que no posteo nada. No es que haya cumplido una meta por las 1000 entradas publicadas sino que he tenido visitas de México y además otros encargos que me encantan pero que debo aprender a hacerlo bien. No me pregunten mucho, pero estoy a cargo de Facebook y Twitter de una empresa muy seria, y yo debo buscar noticias y temas afines para colgarlos 4 veces al día, y hacerlo en nombre de otro es una responsabilidad grande, para mi al menos, ¡pero no los olvido! al contrario, deseaba mucho poder contar mis andanzas a mis queridos amigos.

Con nuestro amigo Francisco hemos salido a dar vueltas como turistas en esos buses rojos, de dos pisos, que hay en algunas ciudades, sólo que ésta es la mía y recorría gran parte de lo que recorro corrientemente, y eso se siente raro.

Para empezar, debo dejar constancia expresa de qu lo que yo les digo a mis amigos extranjeros cuando les muestro la ciudad es de lo más exacto y profesional, claro, si fuera guía turística, porque en el bus repetían los datos que yo he contado a medio mundo sin haber hecho un curso de guía.....¡ejem!, déjenme aclarar la garganta. Estoy orgullosa de eso. Aporto algo.

En un viraje del Turistik (así se llama la empresa esa) nos topamos con un hombre joven, de unos 30 años, que sin venir a cuento y sin  mediar provocación alguna nos hizo un gesto groserísimo con el dedo del medio de su mano. ¿Por qué? ¿Bienvenida al extranjero que se ha interesado por nosotros? ¿Envidia? No lo sé, pero no nos representa en absoluto y me molestó demasiado. Hay cada resentido o estúpido suelto....

Tengo un par de cosas más que comentar sobre los paseos por lugares por los que ando poco, pero lo subiré en otro post.


martes, 9 de octubre de 2012

Pudo ser muy grave, ¡y en el extranjero!


Marga, del blog Caja de Sueños, ha subido un post en el que  cuenta de un tremendo pisotón a una persona en el bus, y se pregunta cuánto le hubiese costado una demanda civil por el asunto. Su inquietud me recordó la inolvidable ocasión en que pude haber terminado yo con una demanda así, y la hubiese tenido bien ganada por torpe, por atolondrada y apurona. 

Les cuento:
Acabábamos de aterrizar en  Frankfurt con mi madre, y como íbamos por 50 días más o menos el equipaje no era poca cosa; entre maletas, maletines y bolsos, serían unas 6 ó 7 piezas entre las dos, y mamá tiene dificultades para caminar, así es que yo "apechugaba" con toda la parafernalia en el aeropuerto. 

Debíamos bajar a la estación para tomar el tren X a Stuttgart, uno de esos rápidos y puntuales, así es que había que apurarse y como no encontraba el ascensor para bajar al tren (¿será descensor" en este caso?) puse mis maletas en el carro y bajé por la escalera mecánica con mucho cuidado para que no se desestibara mi carga. 

No es que no me planteara el asunto, como si fuera lo normal bajar la carga así, pero vi a unos africanos ,llenos de niños y con las cosas más insólitas colgando hasta por el techo y que bajaban sin problemas, que me dije: _Ale, si ellos pueden ¡también tú! Y partimos hacia abajo por la larguísima escala mecánica. 

Todo iba bien hasta que se me comenzó a mover la carga con la vibración y los pequeños tirones de los peldaños, y para hacer el cuento corto diré que se me cayeron las maletas de todos los portes; salieron dando botes (tal cual) hacia el final del aparato, con tan mala suerte, que más abajo iban unas personas de edad he hice una chuza con el caballero que terminó el recorrido tirado en mi valija, con las piernas por arriba de su cabeza y pataleando mientras yo gritaba como poseída, en castellano _¡CUIDADO! ¡CUIDADO!, como si me pudieran entender. Mi alemán atarzanado se me olvidó por completo, porque yo sé decir "cuidado " en el idioma de Goethe.

Realmente me pudieron poner en un tremendo problema, pero el señor -mi víctima- se moría de la risa con el incidente mientras yo suspiraba de alivio entre la gratitud, la vergüenza y el espanto.

martes, 1 de febrero de 2011

Tom A. El australiano que conocí en su prehistoria.


Conocí a sus abuelos y sus tías eran mis amigas y compañeras de colegio ,en el sur, cuando su familia decidió emigrar a Australia con sus 10 hijos, antes de que empezaran a casarse y quedara alguno rezagado en Chile, supongo.

Gracias a Facebook he retomado el hilo de esa amistad interrumpida por miles de kilómetros, y me he encontrado en Tom con los mismos ojos de la señora María Elena G-H, su abuela. La misma expresión, el mismo color de los de alguna de sus tías....¡qué impresión tan grande me han provocado! y también un post, porque su familia fue de esas que dejaron huella en mi vida. Buena semilla en un surco ansioso por recibirla, supongo, pues no los he olvidado nunca.

Tom no sabe de mi existencia. Quizás nunca la conozca, y si así fuera, hablamos diferentes idiomas. Sus genes salieron -al menos la mitad- desde Chile, pero ya debemos serle extraños: una anécdota en el devenir de su clan.

Pienso en hasta dónde irá a parar mi semilla, pues hago el paralelo con hasta dónde ha llegado la de mis antepasados, que vinieron a formar parte de la nación de Chile.





domingo, 9 de enero de 2011

Sufrimientos después de las fiestas y la playa


Hemos regresado bien, y espero que los cariñitos culinarios de mis tres cuñadas mayores que nos acompañaron no hayan hecho estragos en mi dieta. Entre las fiestas de fin de año, el paso por la playa y los desórdenes en los horarios de comidas.....¡¡¡UFFFF!

martes, 3 de agosto de 2010

De caminos a autopistas

 

 Puente abandonado cerca de Combarbalá

Viajando por un excelente camino pavimentado, sin baches, camino a la casa de la playa, le comenté a mi madre: _¡Qué ganas de que hubiera doble pista acá!  Ella se rió, meneó la cabeza y me dijo: _¡Ay, hija, lo que son las cosas! cuando yo iba al campo con mi papá por un camino ripiado, le dije que bueno sería que fuera pavimentado, a lo que él contestó: _Pensar que cuando este camino era de tierra, ¡lo único que yo deseaba era que fuera de ripio!

Por lo visto, nunca uno está conforme. Las necesidades se van creando sin límites. En todo caso, me gusta tener buenos caminos cuando viajamos con prisa, y caminos rústicos y remotos cuando podemos solazarnos con la naturaleza. Las cuestas me fascinan por sus vistas.

jueves, 1 de julio de 2010

Embarcar a tu madre no es tan fácil.


Embarcar a tu madre no es tan fácil, y menos si es Rodríguez, de "esas Rodríguez", hijas de mi abuela y madre mía y de mis hermanas y hermana de la tía Quechita, que lo transportamos TODO.....

Sí, mi vieja se ha ido por un mes a Centroamérica y hemos estado de maletas, encargos -infaltables en familias como la mía- y trámites varios. Por eso no he tenido tiempo ni de asomarme al blog y ahora lo hago con remordimientos porque no debiera estar acá. Esta tarde soy yo la que viajo fuera por tres días, y mi  marido anda en el norte y el lunes va al sur, y soy yo la que hace y deshace equipajes. Sí, se me ha juntado  pega/trabajo.

Anoche casi se suspende el viaje, eso sí, pues como yo le guardo el pasaporte a mi madre (¿cómo saben si la quiere raptar un "gerontófilo" y le hace qué se yo qué?) casi la maté del sofoco, porque a última hora, y gracias a Dios, se dio cuenta de que le había pasado el penúltimo documento, vencido hace ya dos años. No dije ni pío, pero aún me congratulo de no haber debido regresar con ella sin viajar o ir y volver del aeropuerto contra el tiempo (hoy llegaba la Selección de fútbol) para buscar el pasaporte correcto.

Bueno, el domingo por la noche estaré acá saludando a los amigos. No sé qué pasará con el Mundial, porque para mi se acabó. Ya me da muy poco lo que pase, y perdón para los que aún están en la brecha.

Al ver colgados por el terminal aéreo los carteles de comerciales de la Selección, el Mundial, y otros similares, sentía la desagradable sensación de trasnoche, de cosa agotada... un desorden fuera de contexto, como los adornos de Navidad pasadas las fiestas de fin de año, en suma.

Algo de mí

Mi foto
Vitacura, Santiago de Chile, Chile
Mujer, hija, esposa, madre, y como consecuencia, ahora soy abuela de Sofía,Isabel y Juanito, por el momento, mientras llegan los demás que están en la mente de Dios. Tengo 5 hijos, uno de ellos es sacerdote católico. Una bendición inmerecida. Mi apodo bloguero de AleMamá se lo debo a mi yerno. Para distinguirme de su esposa llamada como yo (y no por culpa mía) comenzó a llamarme así. Muchos me lo escriben como "Alemana", pero no, se trata de Ale, como apócope de Alejandra, y mamá por el mejor papel que la vida me ha dado, el de esposa y madre. Soy chilena, católica, y con la cultura occidental muy metida en el alma. Me interesa la tecnología y la ciencia al servicio del hombre, considerando la Ley de Dios siempre, siempre, siempre.

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