Un rincón para detenerse con buen clima en general. Como en todos los sitios, acá no faltarán los nubarrones, pero con que pasen, ¡todo en su lugar!



sábado, 19 de noviembre de 2011

Estar contenta y saberlo es una bendición extra


83 años tiene mi madre, y está contenta, optimista, y lo sabe, por eso lo agradece y lo comenta, porque no siempre ha sido así. Por los montones vueltas que tiene la vida ha habido épocas muy tristes para ella, pero como Dios sabe más, a la larga sus sufrimientos y penas han dado buenos frutos que recoge ahora que las estadísticas dicen que está en los descuentos de su vida, eso sí que llevados admirablemente. Es una bendición para toda la familia.

No quiero esperar ser octogenaria para reconocer que también soy una persona feliz, pese a los altos y bajos que pueda haber. Gracias a Dios, sé alegrarme con las cosas simples y darme cuenta de las grandes que han pasado por mi vida, y también toco con la mano que las épocas duras, como mis enfermedades de niña -que tanto han gravitado en mi- han sido como el sustrato donde se apoyan muchas cosas buenas, y desde luego un referente para apreciar el estar viva y haber podido formar una familia cuando se suponía que no podría vivir más allá de los 12 años.



10 comentarios:

Gabriela dijo...

No sabía de tus problemas de salud de niño. Qué bueno que hayas podido superarlos.

Winnie0 dijo...

Ya sabes Ale..."de bien nacido es ser agradecido" Y tú lo eres...Un beso enorme

maria jesus dijo...

Caramba Ale, si que es para estar contenta y darle gracias a Dios

Buzz dijo...

Pues me alegro de que haya sido asi. Asi pues, un ole por Ale y otro por su madre. Un saludo

Fernando dijo...

Eso se nota en tu blog, Alemamá, cómo tu vida es feliz y sabes apreciar lo mucho que Dios te ha dado. Ojalá que de aquí en adelante sigas acreciendo tu cuenta de cosas buenas.

Ale Jr. dijo...

Es la pura verdad

Andy dijo...

Me ha impresionado lo de "cuando se suponía que no debía vivir más allá de 12 años"

¡Todo es gracia! Cada día de nuestra vida es un regalo.

Como dice Fernando, por tu blog se nota que eres una mujer feliz.

Un abrazo, y gracias por todo.

PD: Por fin llegan mañana, D.m., mi sobrina a casa. Se acabó el tratamiento en Madrid.

Miriam dijo...

Supongo que una situación tan radical como la de esa enfermedad, ayuda da ver la vida de otra forma
De todas maneras, es un don de Dios saber reconocer los momentos de felicidad.
Un don que, aunque se nos da, muchas veces no sabemos acoger.
Felicidades por tu felicidad¡¡

Miriam dijo...

Andyyyyyyyyyyyyy¡ Me alegro un montón por tu sobri¡¡¡
Que manera tan genial de celebrar Cristo Rey¡

hna. josefina dijo...

Me impresionó también lo de tus enfermedades de niña.¿Ya lo habías contado en el blog?
Por supuesto que todo eso, bien llevado, te hace ser más agradecida.
Muchas veces pienso, lo he constatado además, que las personas que saben ser más felices no son las que han sufrido menos sino al contrario.
Un abrazo.

Algo de mí

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Vitacura, Santiago de Chile, Chile
Mujer, hija, esposa, madre, y como consecuencia, ahora soy abuela de Sofía,Isabel y Juanito, por el momento, mientras llegan los demás que están en la mente de Dios. Tengo 5 hijos, uno de ellos es sacerdote católico. Una bendición inmerecida. Mi apodo bloguero de AleMamá se lo debo a mi yerno. Para distinguirme de su esposa llamada como yo (y no por culpa mía) comenzó a llamarme así. Muchos me lo escriben como "Alemana", pero no, se trata de Ale, como apócope de Alejandra, y mamá por el mejor papel que la vida me ha dado, el de esposa y madre. Soy chilena, católica, y con la cultura occidental muy metida en el alma. Me interesa la tecnología y la ciencia al servicio del hombre, considerando la Ley de Dios siempre, siempre, siempre.

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