Un rincón para detenerse con buen clima en general. Como en todos los sitios, acá no faltarán los nubarrones, pero con que pasen, ¡todo en su lugar!



miércoles, 29 de noviembre de 2006

Cuchuflíes



Se acerca la Navidad y nada hemos sabido de mi padre. Viajó al norte, al desierto, a trabajar en una mina. No se portaba bien acá, ¿qué clase de "mina" será esta?

En todo caso, mi mamá debe trabajar como siempre para nosotros, ¡como siempre! y soy el hombre de la casa ahora que estamos solos, pero es difícil. ¡Es increíble lo que cuesta llenar el plato todos los días! Por eso mi madre me ha encargado vender los cuchuflíes que prepara; debo ir casa por casa, y me da vergüenza mi voz, por los "gallos" que me salen cuando menos lo espero, porque estoy cambiando la voz. Sí pues, soy grande, ya tengo trece años. Lo hago porque mi vieja trabaja tanto.

Bueno, por hoy éste será el último timbre que haga sonar..... Pienso que otra vez deberemos comer cuchuflíes en casa.

miércoles, 22 de noviembre de 2006

Dejando atras


Bailando en el norte,
mis móviles quedan,
en el frío viento
mientras viajo al sur.

Aunque vuelva la vista ,
otros ojos me esperan ,
pupilas luminosas:
esas que tienes tú.


domingo, 12 de noviembre de 2006

¿Por qué escribes?


Porque si no lo digo me atoro, y si no tengo quien me oiga, me lo digo a mi misma, y porque queda constancia de lo pensado, sentido y/o vivido, y porque después , cuando lo repaso me sorprendo de haberlo dicho así o asá. Puedo haberlo olvidado, o cambiado de opinión, pero en su momento me desahogué......Y Uds, por que lo hacen?

De un comentario a mi amiga blogera Definitiva a su pregunta aca:
¿Por qué esribes?

Algo de mí

Mi foto
Vitacura, Santiago de Chile, Chile
Mujer, hija, esposa, madre, y como consecuencia, ahora soy abuela de Sofía,Isabel y Juanito, por el momento, mientras llegan los demás que están en la mente de Dios. Tengo 5 hijos, uno de ellos es sacerdote católico. Una bendición inmerecida. Mi apodo bloguero de AleMamá se lo debo a mi yerno. Para distinguirme de su esposa llamada como yo (y no por culpa mía) comenzó a llamarme así. Muchos me lo escriben como "Alemana", pero no, se trata de Ale, como apócope de Alejandra, y mamá por el mejor papel que la vida me ha dado, el de esposa y madre. Soy chilena, católica, y con la cultura occidental muy metida en el alma. Me interesa la tecnología y la ciencia al servicio del hombre, considerando la Ley de Dios siempre, siempre, siempre.

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