Un rincón para detenerse con buen clima en general. Como en todos los sitios, acá no faltarán los nubarrones, pero con que pasen, ¡todo en su lugar!



viernes, 15 de junio de 2007

Pequeña felicidad


Mi padre debía salir a su trabajo muy temprano un día de frío polar, como suele suceder en Chile en estas fechas, y mientras se vestía, llegó mi hermano David, a la sazón de unos tres años, y se metió entre las cobijas aún tibias mientras decía pataleando de gusto: "¡Quién cómo yo papito! ¿cierto?"

9 comentarios:

El Verbo Sabio y Divino dijo...

lindo y muy tierno.

M.

Irantzu dijo...

Juas, pobre tu papá... Me recordó a Calvin y Hobbes... :-)

Tanhäuser dijo...

Padres, qué entrañables y cuánto los necesitamos de niños.
Un abrazo, Ale.

Maicol dijo...

Yo no tengo papá.
Y no hay sucedáneos como pasa con el chocolate.
Feliz día, en todo caso, a mi papacito.
Pagaría por un abrazo.
Maicol

Alemama dijo...

Mi padreestá mayor ya y casi ciego.
pertenece a una generación intermedia entre el machismo imperante en la generación de mi abuelo y la del compartir los roles como ha pasado con sus hijos, y le ha costado mucho adaptarse a los tiempos. Aún así, es una persona tan luchadora, tan valiente --y no le ha tocado bailar con la bonita precisamente-- que nunca, ni ahora, ha bajado la guardia. Merece mi amor y respeto, y comprensión por las diferencias generacionales que me han hecho sufrirlo alguna vez.
Valga como homenaje por el día del padre.

alida dijo...

Los padres que lindos recuerdos nos traen
Un abrazo para los dos

tatacatito dijo...

Yo soy padre y fui hijo de un padre ya mayor cuando nací, y creo que la paternidad está recorrida por esos pequeños detalles como el contrate que se describe acá: el padre deja el calor del hogar y sus agradables sábanas por salir a trabajar para el protegido hijo.

ojo humano dijo...

Aun cuando no conocí a mi padre, disfruto de este día y me gusta que los hijos tengan una palabra, un acercamiento, un obsequio. Gracias a Dios porque El dice que es un Padre para nosotras. Y eso nos hermana ¿no?

Un beso de id.

pon dijo...

Ay, esos momentitos calentitos. Permanecen en el fondo de la memoria como el sabor de las galletas o la suavidad del jersey que tejió tu madre....y cuando hacen falta vuelven sin avisar, unas veces para arrancar una sonrisa y otras una mirada triste de nostalgia.....y siempre los ojos húmedos.

Algo de mí

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Vitacura, Santiago de Chile, Chile
Mujer, hija, esposa, madre, y como consecuencia, ahora soy abuela de Sofía,Isabel y Juanito, por el momento, mientras llegan los demás que están en la mente de Dios. Tengo 5 hijos, uno de ellos es sacerdote católico. Una bendición inmerecida. Mi apodo bloguero de AleMamá se lo debo a mi yerno. Para distinguirme de su esposa llamada como yo (y no por culpa mía) comenzó a llamarme así. Muchos me lo escriben como "Alemana", pero no, se trata de Ale, como apócope de Alejandra, y mamá por el mejor papel que la vida me ha dado, el de esposa y madre. Soy chilena, católica, y con la cultura occidental muy metida en el alma. Me interesa la tecnología y la ciencia al servicio del hombre, considerando la Ley de Dios siempre, siempre, siempre.

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