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sábado, 16 de mayo de 2009

Ayúdate solito: pensando en los viejos y no tanto

Para ducharte solito y evitando peligros. Me parece muy bien, salvo la soledad.

Mi madre me ha hecho notar que acá las cosas no sólo funcionan bien, sino que están pensadas y construídas para que te arregles como puedas rascándote con tus propias manos. Te lo facilitan al máximo, pero la idea es que seas lo más autosuficente posible. No está mal, pero en nuestros países todavía tenemos un amplio margen en que la ayuda externa se toma en cuenta, creo yo, y uno cuenta con ella también. Todavía es corriente la ayuda doméstica todos los días de la semana para familias como al mía, de clase media muy mediana, cosa que admira a los de acá, tanto como para que una alemana que conocí le preguntara a mi hija si éramos relamente muy ricos sólo por tener empleada, jardinero y otras ayudas por el estilo, tan desaparecidas en estos países..... No sé si por suerte o no, pero para allá vamos, porque en las casas de mis auelos había mozos y choferes, y en la mía además teníamos nineras para cuidarnos.

Algunos ejemplos de lo dicho: hoy vi a un hombre de unos 60 abriles, hemipléjico, subiendo solo una pequena subida arrastrando su pierna paralítica; su brazo inútil se bamboleaba como de marioneta mientras se afirmaba en una especie de bastón de esquí. Los viejos menos deteriorados andan cada uno con su "burrito" caminando --y hablando-- solos por todos lados. Los ninos se deben llevar a todas partes, y es corriente ver coches al lado afuera de los probadores de damas --sobre todo-- con el estrés que significa elegir una prenda con tamana presión y urgencia.

Sí, hay demasiada soledad, y no es solamente por egoísmo de los demás, que también habrá, creo, sino que todos los que en la sociedad debieran estar a tu lado para ayudarte y hacerte companía están a su vez trabajando sin que les quede mucho tiempo que no sea para sus necesidades propias.

Para ayudarse a uno mismo es que venden todo tipo de aparatos para hacer que tus dos brazos valgan por 4 y sólo falta que además te regalen en el pack una cola prensil, jeje y no les vendría mal con todo lo que se acarrea en bolsas variopintas de otras tiendas, porque también eso es diferente: te las cobran, y la verdad es que duele pagar un euro por una bolsa de supermercado....bueno se cumple bien el propósito de no usar tanto plástico contaminante.

18 comentarios:

Gabriela dijo...

Cuando estuve en EEUU tuve la misma sensación: te facilitan todo para que lo hagas tú mismo, sin pedir ayuda. Pero se siente la falta del calor humano, no sé si a ti te ha pasado en este viaje.
Que lo sigas pasando bien.

Hilda dijo...

que curioso, lo percibí desde otro punto de vista. Mamá tiene Parkinson, yo trabajo por las mañanas, solo vivimos ella y yo en la ciudad, no me alcanza para que alguien la cuide diario y vi la silla, y me quedé pensando, qué útil para quienes la necesiten y que útil algo así le sería a mi mamita como otras cosas que ya tiene en casa. Saludos. Hilda

Luis y Mª Jesús dijo...

Me duele sobre todo la idea que tienen los mayores de que estorban. en el caso de mi madre me hace sufrir. Se que ahora la duele mucho una mano donde tiene una fisura que no está bien curada, pero esta tendencia social a que los ancianos estorban hace que e niegue a escayolarse porque no podrá manejarse sola. Somos muchos en casa y entre todos podríamos ayudarla, pero no quiere estorbar y me hace sufrir.
Besos

AleMamá dijo...

Hilda, encuentro una maravilla que te ayuden a valerte solo/a, pero también conlleva una soledad que no vemos en nuestros países, creo yo, pero para allá vamos. Si buscas en la internet, te impresionarías de la cantidad de cosas que hay para mejorar la autovalencia de los enfermos y viejos, y también de las madres con ninos pequenos. Es toda una floreciente industria.

AleMamá dijo...

M. Jesús, ni que lo digas....no todo slo shijos son como tu, pero también los viejos tienen como bandera de libertad el valerse el mayor tiempo posible por si mismos.... ahora no se da la ayuda y companía por descontadas....

maria jesus dijo...

Aparte de que tener ayuda es muy caro, tambien ha cambiado la mentalidad y parece un desdoro el dejar que te ayuden, todo el mundo intenta "no molestar", con lo que las nuevas generaciones aprenden que ayudar a sus mayores es una molestia y no una obligación que se debe hacer con gusto.

En España hay un dicho: "donde se quede la casa de uno....."

Marta Salazar dijo...

Dile a tu hija que se cuide de estas alemanas "una alemana que conocí le preguntara a mi hija si éramos relamente muy ricos", al preguntar algo así no son sino movidas por la envidia y la maldad... que mejor no se meta con gente así...

"hay demasiada soledad", como dice una amiga mía en Alemania: la soledad se la buscaron y se la siguen buscando... son así, no tuvieron amigos de jóvenes y tampoco los pueden tener de viejos... se quejan de que no los ayudan, pero cuando alguien quiere ayudarlos, lo tratan... lo alejan.

anda a Woolworth y/o a negocios muy buenos; ahí te regalan las bolsas,

saludos!

Marta Salazar dijo...

sobre lo senalado en el foro: pienso que es ideal que los viejitos se valgan por sí mismos, lo que no quiere decir que estén solos!!!

bienvenidos los inventos que hacen la vida más fácil! el lado de la soledad, es un tema moral y no técnico!

saludos!

PS: Luis y María Jesús: apoyen a la mamá en que se valga por sí sola! eso quiere sólo decir que ella quiere estar "a la altura" y eso está muy bien!

CRIS dijo...

Yo estoy a favor de todo lo que nos pueda facilitar la vida diaria...otra cosa distinta es que hagamos un mal uso de las cosas para quitarnos responsabilidades o cosas que no nos agradan demasiado de encima.

Yo creo que, un anciano, como un niño...por mucha tecnología que pongas a su alcance, necesita sobre todo el factor humano...o más bien "el calor humano".

Los hay que no se dejan, es cierto...hay que tener una "paciencia" infinita.

Natalio Ruiz dijo...

El cuarto mandamiento se suele olvidar (en especial en la ancianidad) con muchísima más facilidad que otros....

Es de tan básica justicia que para Aristótles (y Santoto también) ya ni siquiera es justicia (es decir, no se trata de caridad ni de justicia sino algo mucho más grave).

Para examinarnos.

Respetos.

Natalio

zocadiz dijo...

me encanta esta idea de ayudar a la máxima independencia de las personas mayores! lo apoyo.

pon dijo...

Pues no me parece mal que podamos ser autosuficientes el máximo tiempo posible. No porque no necesitemos calor humano, sino porque creo que mientras uno se vale, se siente mejor. Hay mucha gente mayor que está bien y cuando cae enfermo o impedido de alguna manera, aunque sea leve, se deja arrastrar por la depresión de pensar que ya no sirve de nada y depende de otros. Creo que la cuestión será poder valerse, y al tiempo haber sembrado bien durante la vida, para que cuando toque recoger, la cosecha sea buena. Y además uno pueda ser independiente y tener una calidad de vida buena.

pon dijo...

Hablando de la soledad de cada uno, me chocó muchisimo, una vez que stuve en Amsterdam, que la gente no se toca. Qué extraño me resultó, viniendo de un país donde el contacto físico constante es una costumbre.

Darío dijo...

Mi madre ha vivido sus 71 años de manera autosuficiente; jamás se quejó de nada. Recientemente los médicos le descubrieron un bloqueo cardíaco que le produce repentinos desvanecimientos y pérdida del sentido.

Leí tu post y sentí de inmediato la empatía con el espíritu de tus palabras: nada desacomoda más tu vida y la de toda tu familia, que el punto donde empiezas a ser dependiente (y es natural que te rehuses a esa dependencia). Yo soy de las personas que por ese mismo hecho digo que, "uno no debería envejecer"...
Por Dios!!... que muera uno, pero con el uso pleno de todas sus facultades mentales y físicas.

Me agradó encontrarte.

Abrazos

Yuria dijo...

Hola, ¿qué tal? desde ahora, te seguiré.

Un saludo desde España.

yeste lima dijo...

Hola, Alemamá, un placer volverte a leer cuando puedo.

Yo pienso que aunque sea con ayudas tecnológicas y humanas, mientras nuestros mayores se sientan capaces de afrontar su vejez, se sentirán más autodependientes, menos estorbo y siguen luchando por la vida. De todas formas siempre está en ellos la elección de cómo vivir sus últimos años.... yo creo que siempre estaremos ahí para apoyarles en lo que decidan.

Un beso.

Anónimo dijo...

Querida Ale mamá, felicidades por tu blog. Se ve que hay muchos que piensan como tu. Yo, por mi parte, no estoy de acuerdo en lo que comentas. A veces las personas con alguna discapacidad (nada de "lisiados" como decias en otra entrada) tienen las mismas necesidades de intimidad que cualquier otra persona. A todos nos gusta ducharnos "solitos" mientras podamos. A casi nadie le gusta vivir de favor de los demás mientras pueda evitarlo. Hay un ligero olorcillo a "salvadora" en tu blog que no me gusta nada. Tus actitudes son condescendientes y, por lo tanto, irrespetuosas, aunque tu te estimes a ti misma como una santa. Piensalo, por favor, aunque no publiques este comentario.
Un saludo,
A.

AleMamá dijo...

Anónima visita: gracias por tu comentario. Los que no están a gusto acá --y deben ser muchos-- generalmente se van callando. Lo valoro,pero a tan sincera opinión me gustaría cver agregada una identificación, para devolverte la visita o saber siquiera una identidad.

Lisiado, en mi otra entrada, está puesto como sinónimo o aproximación a la idea central, como se intenta hacer en cualquier redacción, y es muy exacta la palabra si como símbolo --los estacionamientos que han inspirado mi post-- tienen un silla de ruedas.
Que tengas un buen día

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Vitacura, Santiago de Chile, Chile
Mujer, hija, esposa, madre, y como consecuencia, ahora soy abuela de Sofía,Isabel y Juanito, por el momento, mientras llegan los demás que están en la mente de Dios. Tengo 5 hijos, uno de ellos es sacerdote católico. Una bendición inmerecida. Mi apodo bloguero de AleMamá se lo debo a mi yerno. Para distinguirme de su esposa llamada como yo (y no por culpa mía) comenzó a llamarme así. Muchos me lo escriben como "Alemana", pero no, se trata de Ale, como apócope de Alejandra, y mamá por el mejor papel que la vida me ha dado, el de esposa y madre. Soy chilena, católica, y con la cultura occidental muy metida en el alma. Me interesa la tecnología y la ciencia al servicio del hombre, considerando la Ley de Dios siempre, siempre, siempre.

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