Un rincón para detenerse con buen clima en general. Como en todos los sitios, acá no faltarán los nubarrones, pero con que pasen, ¡todo en su lugar!



lunes, 6 de julio de 2009

Con el marido al doctor




Ale, levántate rápido, no sea que se arrepienta de nuevo y salga con un trabajo urgente que le impida hacerse los exámenes que indica la orden ¡añeja! de su doctor.....así desperté hoy, pero no se cumplieron mis temores; ya lo cacé y lo llevé; se hizo los exámenes que debían ser hechos en el centro médico y ahora anda con una máquina para un Holter de presión arterial que le sacan mañana. Otra batalla será llevarlo al laboratorio a que le saquen sangre y el humillante etc. pero ya le tengo hora con su cardiólogo que --perdón-- es también el mío y no quiero quedar mal con él y luego me haga un trasplante de corazón como replesalia. No me parece ni simpatiza, caray.







15 comentarios:

AleMamá dijo...

Mi "corazón" ha sido suyo por 38 años, y el suyo es mío por igual período, por eso debemos cuidarnos mutuamente y en eso estamos: ayudándonos a vencer la lata y dejación consiguiente.

Soledad dijo...

Al contrario de muchos mi marido, sin llegar a ser hipocondríaco, no hace problemas para ir a ningún médico ni exámen. Al único que le saca el cuerpo y algo más es al Urólogo y con mi Tío, también médico bromenan diciendo buscarán uno con manos más finas

Jorge S. King dijo...

Que buen post AleMamá.
El mayor de los éxitos en el trámite y los exámenes.
Saludos Santiagueños

La candorosa dijo...

Cuidar la salud propia y velar por la de nuestros seres queridos, es parte del amor!!!

Saludos!

ARCENDO dijo...

Cuidar, cuidarlo, cuidarse, ¡que gran verbo!, tiene tantas posibilidades...,
Ah, ya he visto que te quejas de lo duro que es cambiar los diseños del blog... PUES TE ESTÁ QUEDANDO FANTÁSTICO. Felicidades a quien te haya ayudado y a tí por saber elegir tan buenas ayudas. SALUDOS.

Ana dijo...

Llevar al marido al médico es más difícil que cocinar 100 huevos fritos sin que se rompa ninguno.

misideascotidianas dijo...

Ale, me gusta la explicación de los 38 años. Así es.Supongo que hay que poner los medios¿Por qué los hombres no lo entienden?

Bss de Luisa

ojo humano dijo...

Concuerdo plenamente con Ana, por estos días ando en esos mismos trámites y te animo a tener "santa" (y harta) paciencia. Es parte de las tareas que se nos asignan en la vida, y creo que nos ganamos un punto en el reino de los cielos, no sep, esta es una teología personal no más. Porque vaya sí que hay que "lacearlos" para esos menesteres. Bueno, no vamos a decir que nosotras vamos muertas de la risa tampoco ¿no?

Un beso.

Marina dijo...

Hola Ale, me gusta el cambio, y que bonito eso de cuidar el corazón del otro, asi debe ser. Que todo resulte bien.

AleMamá dijo...

Ya se ha sacado el aparato de la presión que pitea y te aprieta el brazo a media noche;es molestoso, pero es lo mejor que tenemos para un panorama de la hipertensión, si es que existe, y en eso estamos. Ahora me toca a mi la revisión de los 100.000 kilómetros....uffffff

hna josefina dijo...

¡Que les vaya muy bien!

pon dijo...

Te entiendo muy bien, a mi me cuesta que mi marido vaya simplemente a revisarse las vacunas un horror. Acabé diciéndole que el que se iba a enfermar era él, no yo.........pero ni por esas. Peor que los niños. Qué le dará tanto miedo???

teka dijo...

pues ánimo con los analisis...que miedo me dan esas agujas!!
el dibujo me encanta!

Xuravet dijo...

Hola Amiga: aunque un poco lejos de los comentarios simpre te leo.

Precisamente el día de hoy lleve al médico a mi esposa y le han mandado un momntón de exámenes para determinar exactamente que es lo que le pasa. En nuestro caso yo soy el que tiene que recordarle los medicamentos y las citas con los médicos para que se haga sus chequeos.

Ahhh... ya cumplimos este año 10 de habernos entregado nuestros corazones.

Un abrazo.

zocadiz dijo...

Me parece bien que se cuiden!!!!
Y más en asuntos del corazón, esos jamás deben descuidarse!!!
nos leemos.

Algo de mí

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Vitacura, Santiago de Chile, Chile
Mujer, hija, esposa, madre, y como consecuencia, ahora soy abuela de Sofía,Isabel y Juanito, por el momento, mientras llegan los demás que están en la mente de Dios. Tengo 5 hijos, uno de ellos es sacerdote católico. Una bendición inmerecida. Mi apodo bloguero de AleMamá se lo debo a mi yerno. Para distinguirme de su esposa llamada como yo (y no por culpa mía) comenzó a llamarme así. Muchos me lo escriben como "Alemana", pero no, se trata de Ale, como apócope de Alejandra, y mamá por el mejor papel que la vida me ha dado, el de esposa y madre. Soy chilena, católica, y con la cultura occidental muy metida en el alma. Me interesa la tecnología y la ciencia al servicio del hombre, considerando la Ley de Dios siempre, siempre, siempre.

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