Un rincón para detenerse con buen clima en general. Como en todos los sitios, acá no faltarán los nubarrones, pero con que pasen, ¡todo en su lugar!



sábado, 4 de julio de 2009

Historia de medio minuto

Flaco, largo, cara congestionada, facha ridícula. Gorro con campanillas de Joker escapado de mi baraja. Malabarismos con clavas rojas lanzadas con la imprecisión del pulso etílico ante dos coches con aburridos pasajeros. Luz que cambia a verde, la rutina no termina. Clavas repartidas por el suelo. Joker triste y conductora también.



8 comentarios:

AleMamá dijo...

Casi todos los bufones que he encontrado para ilustrar tiene expresiones malignas. ¿Por qué?

Soledad dijo...

Como que tus barajas están bien entretenidas. Ojala un día consiga una para mi y para el marido de una amiga que la dejé sin palabras cuando le describí los conseguidos en el palacio de la perdición de los cachureos entretenidos.

Gabriela dijo...

A mí los payasos me parecen personajes más bien siniestros y malévolos. Nada que ver con esa imagen siempre relacionada con los niños y la alegría.
Además que con todo ese maquillaje más parecen personajes de terror que otra cosa.
Me puse tétrica, ¿no?

Silvi dijo...

¡Hola, buen día para ti Ale!
Aquí también,vemos a diario malabaristas improvisados por necesidad de la vida,con clavas o naranjas,(da igual),grandes o pequeñitos.
La tristeza es la misma.
La rutina casi nunca acaba.
Las monedas son pocas.

Que tengas un hermoso domingo en familia.
Cariños y una sonrisa.

Bohemia dijo...

parece que la rutina siempre tiene el semaforo verde...

:o)
beso

Marta Salazar dijo...

ahora sí que me no entendí... es algo con un juego de cartas? estás jugando poker?

Ana dijo...

Nunca me gustaron los payasos! Me dan mucha tristeza!

AleMamá dijo...

No sé jugar al póquer, Marta; luego de la mala experiencia con un tío abuelo ludópata, en mi familia han demonizado los juegos con apuestas....
No, trataba de sintetizar el medio minuto que paré en un semáforo donde un pobre hombre borrachín trataba de hacer malabarismos pero le cambió la luz de inmediato....cosas tercermundistas....una pena grande

Algo de mí

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Vitacura, Santiago de Chile, Chile
Mujer, hija, esposa, madre, y como consecuencia, ahora soy abuela de Sofía,Isabel y Juanito, por el momento, mientras llegan los demás que están en la mente de Dios. Tengo 5 hijos, uno de ellos es sacerdote católico. Una bendición inmerecida. Mi apodo bloguero de AleMamá se lo debo a mi yerno. Para distinguirme de su esposa llamada como yo (y no por culpa mía) comenzó a llamarme así. Muchos me lo escriben como "Alemana", pero no, se trata de Ale, como apócope de Alejandra, y mamá por el mejor papel que la vida me ha dado, el de esposa y madre. Soy chilena, católica, y con la cultura occidental muy metida en el alma. Me interesa la tecnología y la ciencia al servicio del hombre, considerando la Ley de Dios siempre, siempre, siempre.

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