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miércoles, 12 de mayo de 2010

Si quisiera llorar, ya sé cómo hacerlo



Cuando mi hijo Pablo se fue a Roma a doctorarse para completar sus estudios, el tono de espera del teléfono de su residencia era el 5º movimiento de la Sinfonía Pastoral de Beethoven que les dejaré como muestra, pues no suelo dejar vídeos para casi nada acá. Es una parte muy corta, sólo para ilustrar.

¡Es una música tan dulce, que me hace llorar! No se rían, porque esta mañana en la radio de la cocina la oí, y entre las cebollas picadas y este trocito de la Pastoral las lágrimas fluían como de actriz de telenovela.

Mi hijo regresó a Chile, pero en los 6 años que estuvo fuera prefería no tener el ¿placer? de escuchar esta maravilla.

13 comentarios:

Santisiembra dijo...

Hola Alemama, creo entender tus lagrimas,es increible como asociamos eventos a la música a un olor a un sabor, etc y de solo activarse el sentido evocamos el momento.. la música evoca muchas cosas,creo que es fácil llorar.

Roberto Lone / Miami, Florida dijo...

No fue la sinfonía pastoral la que te hizo llorar, más bien, fue la cebolla:-)

Winnie0 dijo...

Entiendo perfectamente tus lágrimas Ale...de emoción y de añoranza. Un beso

AleMamá dijo...

Santisiembra, ¡tanto tiempo sin aparecer por acá! es un gusto que llegaras.

No es fácil llorar para mí. No soy de muchas lágrimas, pero este movimiento de la Pastoral, me ablanda, me hace más líquida.

Tienes razón en lo de asociar olores, pero te aseguro que el olor a cebolla no es uno de ellos, jeje

Un besote, mujer.

Silvia O de U dijo...

Hola Hola ¡¡¡¡
La música
¡Ay la música ¡
Para mí, el atajo mas rapido al sentimiento .

He estado durante años sin poder escuchar música porque me rompía el muro que yo misma construí para "asegurarme" un
cierto equilibrio diario.
Ahora, me atrevo a enfrentarme con ellos , mis sentimientos, y me quito el muro muy de vez en cuando con Bach
Mua ¡¡

Mariluz Arregui dijo...

Ay...ese corazón tuyo...qué lleno está...:)

Un beso fuerte,


Ah, y, recuerdas que vivo al lado de donde residía tu hijo...en mi ciudad? Ya que hablas de asociaciones, te diré que desde que me lo dijiste -en una ocasión-,
cada vez que paso delante del edificio me acuerdo de tí, y de él, aunque no lo conocí.
Retrueques....:)

Benita Pérez-Pardo dijo...

Me emocioné aun sin escuchar la música. Ya me gustaría a mí que me pasara lo mismo.
Un abrazo

Gabriela dijo...

Algunas canciones tienen esa capacidad de hacernos llorar. Algunos aromas también.

AleMamá dijo...

¡Pero no la cebolla! Gaby, jeje

hna. josefina dijo...

A mí hay un tema del Concierto en Re de Beethoven que me parece que te lleva al cielo. Siempre pienso que me encantaría me lo pusieran cuando me esté muriendo.

AleMamá dijo...

Hermana jo, a mi me gustaría una marcha ya sea marcial o sinfónica, pero nada de fúnebre...¿se podrá?
Un beso

j.a.varela dijo...

Gracias Ale. Sigue la misma sinfonía en Roma. Y los mismos sentimientos e ilusiones de este lado de los Andes.

juan

AleMamá dijo...

Gracias, Juan Alberto por la cita.
Cariños al resto del clan

Algo de mí

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Vitacura, Santiago de Chile, Chile
Mujer, hija, esposa, madre, y como consecuencia, ahora soy abuela de Sofía,Isabel y Juanito, por el momento, mientras llegan los demás que están en la mente de Dios. Tengo 5 hijos, uno de ellos es sacerdote católico. Una bendición inmerecida. Mi apodo bloguero de AleMamá se lo debo a mi yerno. Para distinguirme de su esposa llamada como yo (y no por culpa mía) comenzó a llamarme así. Muchos me lo escriben como "Alemana", pero no, se trata de Ale, como apócope de Alejandra, y mamá por el mejor papel que la vida me ha dado, el de esposa y madre. Soy chilena, católica, y con la cultura occidental muy metida en el alma. Me interesa la tecnología y la ciencia al servicio del hombre, considerando la Ley de Dios siempre, siempre, siempre.

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