Un rincón para detenerse con buen clima en general. Como en todos los sitios, acá no faltarán los nubarrones, pero con que pasen, ¡todo en su lugar!



sábado, 27 de noviembre de 2010

Optimismo y esperanza


¡Díganme que no son anhelos profundos junto con la paz y el gozo! Y hoy comenzamos el tiempo de adviento en la Iglesia; una espera preparándonos al nacimiento del Niño Dios, Jesús de Nazareth.

Esperanza que renace. Optimismo que nos suaviza este mundo cruel y estresado. Ese niño nos trae el don de la PAZ.

7 comentarios:

Mary Rogers dijo...

Qué bonito...quisiera volver a tener la fé de cuando niña y a vibrar con la navidad como debe ser.
Te mando un abrazo

Gabriela dijo...

Me aúno a tus deseos. Me encantaría que, al menos por una vez, todos nos diéramos cuenta que la Navidad se trata de la llegada de alguien que cambió el mundo y no de comprar y regalar a tontas y a locas.

Winnie0 dijo...

Doy gracias por tener la FE y las creencias que tengo y poder leerte Ale y esperar contigo la llegada del Niño Dios. Un beso enorme en este periodo de adviento

Joseph Kabamba dijo...

.
Es también un tiempo de "gestación".

Es lógico que entusiasme a las madres.

Que necesitan de José.

Atentamente
Joseph Kabamba

Maria Jesus dijo...

Este año quisiera vivirlo con autentico espiritu de Navidad.

Es dificil apartarse de ese constante bombardeo consumista y fiestero que nos invade por estas fechas, pero se intentará.

dimas dijo...

Querida amiga, unamos nuestros esfuerzos para que al igual que en la vida de las personas,ya se salta practicamente la niñezpor alto pasando casi de golpe de la infancia a la preadolescencia, en lo que se refiere a nuestra fe, no se salte un tiempo de conversion como es el de adviento, pasando del tiempo ordinario a la Navidad,un beso desde esta tierra mariana de Zaragoza y que la virgen siga inyectandonos su amor como siempre lo hace.

Jorge S. King dijo...

Amen!!
Así es AleMamá. Dichosos los que podemos apreciarlo.

Algo de mí

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Vitacura, Santiago de Chile, Chile
Mujer, hija, esposa, madre, y como consecuencia, ahora soy abuela de Sofía,Isabel y Juanito, por el momento, mientras llegan los demás que están en la mente de Dios. Tengo 5 hijos, uno de ellos es sacerdote católico. Una bendición inmerecida. Mi apodo bloguero de AleMamá se lo debo a mi yerno. Para distinguirme de su esposa llamada como yo (y no por culpa mía) comenzó a llamarme así. Muchos me lo escriben como "Alemana", pero no, se trata de Ale, como apócope de Alejandra, y mamá por el mejor papel que la vida me ha dado, el de esposa y madre. Soy chilena, católica, y con la cultura occidental muy metida en el alma. Me interesa la tecnología y la ciencia al servicio del hombre, considerando la Ley de Dios siempre, siempre, siempre.

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