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sábado, 2 de julio de 2011

Una historia muy pequeña



Tendría unos 4 años y era como una frutilla rosada con patitas cortas dentro de su abrigo acolchado. Se veía  muy pequeña. Trotaba detrás de su madre -presumo que la mujer lo era- que cargaba unas bolsas de plástico negro que le ocupaban las manos que la niña necesitaba para ir la par de su mamá, pero no era el caso.

La mayor dobló en la esquina y la chiquitita no la veía y se andubo desconcertando un poco, pues chocó con un hombre que se quedó mirándola al verla tan solita allá atrás. Luego siguió su trotecito incansable con sus piernas que no le permitían apurarse más.

Se me encogió el corazón por ambas, pues hacía frío y la madre de seguro no tenía con quién dejarla mientras hacía su trabajo y la niña debía acompañarla en sus quehaceres mientras otros niños estaban calientes y descansando. La verdad es que al verla pensé en mis nietas de esa edad y le puse sus nombres. Otra cosa es una historia al pasar cuando tienes con quién comparar, ¿no?

7 comentarios:

Ale Jr. dijo...

:( que penita...
al menos parece que estaba bien abrigadita la chiquitita

Winnie0 dijo...

Qué infancia tan difícil la de muchos niños ¿verdad Ale? Un besito

Marta Salazar dijo...

hay que ayudar... saludos!

Fernando dijo...

Me pareció una historia muy bonita, Alemamá: muy triste pero muy bonita. Seguro que la niña, cuando sea adulta, recordará con cariño estos momentos con la pobre madre, ¿verdad?

Gabriela dijo...

Cuando veo niños así, siempre pienso en mis sobrinos. Como leí en el primer comentario, al menos estaba bien abrigadita.

AleMamá dijo...

La niña no se veía descuidada ni mal alimentada. Iba limpia y vestida adecuadamente para el frío y su edad. Lo conmovedor era verla trotando por cuadras detrás de la mujer que caminaba más rápido que ella. Cuando giró en la esquina, la niña iba varios metros detrás, y la gente no la dejaba ver bien por dónde seguía la madre. En un momneto pensé en salir del auto a acompañarla a encontrar a la progenitora. Se veía ¡tan pequeña con sus piernitas cortas!

Miriam dijo...

Las historias de niños me conmueven especialmente.
Sobretodo la de los que estan tristes, desorientados o no sienten la protección de sus padres, familiares o mayores.

Recuerdo en Lourdes, subir en un ascensor con una niña grande, creo que Sindrome de Down, en camilla acompañada por su abuela.
Como por la posición y la gente, no podía ver a su abuela, lloraba y lloraba. La señora le daba la mano y le decía que "estoy aquí, Ya, ya llegamos" Y la niña seguía llorando
Me ha gustado esta historia Es triste pero al menos la niña iba cuidada
Gracias

Algo de mí

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Vitacura, Santiago de Chile, Chile
Mujer, hija, esposa, madre, y como consecuencia, ahora soy abuela de Sofía,Isabel y Juanito, por el momento, mientras llegan los demás que están en la mente de Dios. Tengo 5 hijos, uno de ellos es sacerdote católico. Una bendición inmerecida. Mi apodo bloguero de AleMamá se lo debo a mi yerno. Para distinguirme de su esposa llamada como yo (y no por culpa mía) comenzó a llamarme así. Muchos me lo escriben como "Alemana", pero no, se trata de Ale, como apócope de Alejandra, y mamá por el mejor papel que la vida me ha dado, el de esposa y madre. Soy chilena, católica, y con la cultura occidental muy metida en el alma. Me interesa la tecnología y la ciencia al servicio del hombre, considerando la Ley de Dios siempre, siempre, siempre.

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