Un rincón para detenerse con buen clima en general. Como en todos los sitios, acá no faltarán los nubarrones, pero con que pasen, ¡todo en su lugar!



domingo, 4 de enero de 2009

Arriba del Peñón conmigo mismo


La entrada anterior de este sitio daba cuenta de una construcción absolutamente sola sobre este peñón, a 500 kilómetros de tierra firme llamado Isla de Malpelo, Colombia. Su increíble aislamiento daba para una de mis "Historias Posibles" y Almena me lo confirmó al decir que se podría escribir algo novelado sobre la casa que existe solitaria arriba. Les dejo el producto de mi fantasía. Como cada vez que he subido una historia imaginaria sobre algo real que me ha golpeado, espero que Uds contribuyan con el juego. Comienzo por dejar caer el guante ante Almena que lo ha insinuado.


Sólo veo el mar. Para donde me de vueltas solo veo agua azul, espuma y nubes que de repente tapan el sol agobiante del ecuador tan cercano. Claro, el estar en el medio de las corrientes algo modera el clima, pero cuando estás sobre esta roca en que no puede crecer ni una brizna de hierba se echa de menos una mínima sombra de algo vivo, vegetal.... En estricto rigor, vegetales hay en en el mar, pero ¡queda tan abajo de mis pies! me llega a dar vértigo asomarme al acantilado, por eso, sólo oteo, cual moderno Róbinson Crusoe, el horizonte esperando a que llegue el barco de mi liberación. Falta poco para cumplir el período de guardia cuidando el tesoro natural cercano y que es tan depredado en cuanto nos descuidamos.

Otra vez está lloviendo y la roca queda lavada de nuevo de todo recuerdo de los pájaros que han venido....ahhh, que rico, qué alivio, rellenaremos las reservas de agua dulce y me daré una ducha "orgánica", como en los tiempos del Paraíso.... no todo habría de ser tan malo.

Tres meses han pasado y en mi vida había tenido este silencio para reflexionar, para pensar en grande, para meditar y para orar, que es la gran novedad que he conseguido en el peñón solitario. El verme enfrentado a mi propia compañía casi todo el día, sin más distracciones que contemplar la inmensidad de la Creación que me rodea ha hecho que sienta de modo inefable mi pequeñez y al mismo tiempo comprender que nunca he estado solo; esta isla no existiría de no haber sido creada hace millones de años, y yo tampoco aunque sólo viva un siglo. Estoy aislado, pero no abandonado, y cuando termine espero no olvidar la oportunidad de encontrarme con lo importante que he tenido. Soy otro, más maduro, más reflexivo, más tolerante; en la soledad que agobia he podido crecer.



11 comentarios:

Desire dijo...

Solo miro en la distancia y pienso en todo lo que tengo y que ahora me doy cuenta el valor que tienen en mi vida. Ay como extraño, los gritos, las risas y la algarabia de los niños que en otro tiempo me molestaba, ya que no podia escribir por culpa de ello, hoy tengo todo el tiempo y el silencio del mundo y se me fue la inspiracion...

almena dijo...

Esta mañana, las olas batían con fuerza sobre las escarpadas orillas del peñón.
Alguien, también aislado, sí se está sintiendo solo, porque una botella vino a estrellarse contra las rocas, rompiéndose en pedazos y liberando una hoja de papel rojo que traía en su interior.
He lamentado este hecho, porque las esperanzas del emisor del mensaje se verán frustradas. El intenso oleaje se llevó en sus entrañas el papel carmesí.

Cada pequeño acontecimiento se vuelve aquí un gran acontecimiento: el color de las nubes, su carrera allá arriba, el declinar del sol o la situación de las miles de estrellas cuya visión es desde aquí privilegiada.

Todo fluye con exactitud y a la vez de forma diversa. De modo que -estoy seguro- así también fluye mi vida. Nada debe preocuparme.

:)

SergioA dijo...

El guardacostas me informa que el terremoto es de 9,6° y que el tsunami ya fue detectado. Moviéndose a 800 km/h, alcanzará el peñon en 28 minutos. El helicóptero, a 250 km/h, llegaría en 2 horas por lo que el rescate es imposible. Me pregunta que puede hacer por mí y me ofrece grabar mis últimas palabras. Le digo que no quiero hablar y sólo atino a entregarle algunas contraseñas para ciertas personas.
Nunca en todo este tiempo habíamos tenido algo que pudiera llamarse una conversación personal, pero noté su emoción al despedirse. Los humanos no pueden evitar formar lazos afectivos.

Imagino que todos en algún momento han pensado en como será su muerte, y yo tengo hoy el privilegio de la certeza. El tsunami, en aguas profundas, viaja en forma invisible y se levanta cuando el fondo se levanta. En este caso, dada la conformación del peñón, la ola se alzará cuando se encuentre a unos 200 metros de distancia. Mi fin será un espectáculo muy corto, no puedo imaginar su visión y su sonido, pero será, literalmente, inenarrable.

El horizonte ahora muestra una delgada línea de un azul más obscuro. Es mi verdugo. Dentro de 16 minutos, mi cuerpo será repartido por el océano.

Cote querida, volveré. no tan pronto como McArthur, pero lo haré. Me tragarán, me disolverán, me combinaré una y mil veces. Pero la combinatoria, siendo inmensa, no es infinita como el tiempo. Es por ello que todo volverá a ser: yo seré yo y tú serás tú. El amor tendrá bocas y brazos otra vez.

AleMamá dijo...

Queridísimos amigos que han aportado al juego de escribir una "Historia Posible" basados en este post, ¡muchas gracias! van tres estupendos aportes. De verdad que me encantaría hacer una especie de concurso y que se votara por la mejor historia dejando fuera la mía, obvio... claro yo no compito ni tampoco voto por ser parte del asunto. ¡Qué alivio! no sabría cual elegir.

De nuevo, muchas gracias. Está entretenido, y no les miento de que encuentro sobresalientes sus historias....la de Desiré (mucho tiempo sin dejar huellas acá, amiga, gracias por venir) habla de algo que me da vueltas y es que no apreciamos el "hoy, ahora". Siempre estamos con los sentimientos atrasados o adelantados, o en otro lugar físco, no aquí mismo donde transcurre la vida.
*****
Almena, me ha encantado eso que pusiste: "Cada pequeño acontecimiento se vuelve aquí un gran acontecimiento: el color de las nubes, su carrera allá arriba, el declinar del sol o la situación de las miles de estrellas cuya visión es desde aquí privilegiada."
Cuanta razón tienes. Gracias por recoger el guante.
****

SergioA saca más de un miedo de los chilenos fuera, porque es verdad que eso ha pasado en mi país demasiadas veces y siempre está en la mente de todos.

Guillermo N. A. dijo...

Después de todo... esto es lo que queda...
Al principio fue igual... algo diferente, pero igual...
una nueva lección, que siempre las hay, para llegar a la misma conclusión... pero fue lo mismo... el entusiasmo primero de cosa nueva... el "quizás"... el deshojar poco a poco de novedad lo que acontecía... y "descubrir" que nada es ni malo ni bueno... sólo es...
Hay matices, por supuesto... después de todo en eso se basan las esperanzas... Así, en este nuevo ambiente, fue posible, al menos, deslabar los recuerdos a fuerza de recordarlos... deslabarlos y diluírlos hasta dejarlos transparentes... y etereos...
Y por fin, un día de los días en que una especísima bruma le impidió ver, "vió"... y se descubrió libre...
"Aquí, no hay nadie que lamente lo que soy..."

blumun dijo...

Y aquí, sola tantos días, escuchando la hermosura de los acordes del mar infinito.
Ruego a Dios Padre que alguien me traiga una tele, o el ordenador, pues me aburro más de lo que podría haber imaginado.
Necesito el murmullo de una buena película, y pronto. O acabaré cazando moscas:)
Feliz Noche de Reyes, querida AleMamá.

Mary Rogers dijo...

no sabes lo aliviada que estoy de encontrar tu intervención, darling. No me habría atrevido a participar después del vuelco que le dio Sergio A a la historia.
Te mando un abrazo y mis mejores deseos para este año.

zocadiz dijo...

El estar en este pedazo de tierra me obliga a crecer para dentro, no hay opción. Debo abrirme horizontes a través de la libertad interior, en el cual no estoy en un islote sino siendo parte de la inmensidad del mar.

AleMamá dijo...

SergioA: He estado releyendo con atención los aportes acá y el tuyo merece una mención especial, pues tiene un desarrollo del cuento muy bien estructurado con su plantamiento del asunto, su desarrollo, su climax muy reconocible en sus sentimientos por los chilenos expuestos a los tsunamis cada tantos años, y po último, las palabras a Coté son tan verdaderas del que cree que hay vida después de la vida natural,y que la muerte no es una separación para los que se aman.

Bueno, me gustó tu cuento, tiene muchos elementos muy buenos para tan poco espacio. Podrías publicarlo en un blog tuyo propio, que AÚN no tienes, pero que de tenerlo yo te visitaría. Tienes mucho que aportar,creo yo.

Bueno, valga el largo comentario --que parece crítica literaria-- porque es la primera de lo que espero sea una serie de visitas dejando huellas interesantes como éstas.

Un abrazo, ¿nos leemos?

SergioA dijo...

gracias por tu comentario tan generoso
y por la idea, sin tu post quizás nunca habría escrito un cuento

leernos, no sé
pero yo ya empecé a leerte y voy a seguir


cariños

AleMamá dijo...

SergioA:
Ha sido tan sorprendente tu irrupción en mi blog con ese cuento, que te invito a escribir otros pinchando en la sección "historias posibles" que encontrarás en la barra lateral de mi blog.

Un abrazo, gracias por tu amistad blogueril.

Algo de mí

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Vitacura, Santiago de Chile, Chile
Mujer, hija, esposa, madre, y como consecuencia, ahora soy abuela de Sofía,Isabel y Juanito, por el momento, mientras llegan los demás que están en la mente de Dios. Tengo 5 hijos, uno de ellos es sacerdote católico. Una bendición inmerecida. Mi apodo bloguero de AleMamá se lo debo a mi yerno. Para distinguirme de su esposa llamada como yo (y no por culpa mía) comenzó a llamarme así. Muchos me lo escriben como "Alemana", pero no, se trata de Ale, como apócope de Alejandra, y mamá por el mejor papel que la vida me ha dado, el de esposa y madre. Soy chilena, católica, y con la cultura occidental muy metida en el alma. Me interesa la tecnología y la ciencia al servicio del hombre, considerando la Ley de Dios siempre, siempre, siempre.

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