Un rincón para detenerse con buen clima en general. Como en todos los sitios, acá no faltarán los nubarrones, pero con que pasen, ¡todo en su lugar!



martes, 8 de mayo de 2012

Comprando sepulturas



En La Buena Tierra, libro de la Premio Nobel Pearl Buck, el protagonista compra su ataúd y lo pone muy cerca de si en su casa para que cuando llegue la hora todo esté preparado para una digna sepultura. Le servía de consuelo el tenerlo de antemano. Era una especie de orgullo también, por eso compró uno muy bueno. No por tenerlo se quería morir, pero el hombre era muy pragmático y previsor y no hay ningún misterio en que todos y cada uno nos vamos a morir cuando Dios diga ¡basta!

Mi abuela construyó un  mausoleo para 24 huéspedes -más una huesera para reducciones- en el que tenemos derecho a sepultura todos sus descendientes hasta la generación de mis hijos con sus respectivos cónyuges. Mis nietos ya deben pagar su derecho para sepultarse ahí, y espero no verlo nunca. Lo que ella no previó es que casi nadie de las nuevas generaciones se ha enterrado ahí, porque no nos hemos muerto (jeje) y porque entre otras cosas tenemos otros mausoleos en otras ciudades y últimamente los llamados cementerios parques han ido alejando a los usuarios tradicionales de los viejos camposantos. Son lejos más lindos y nadie dice en voz alta que además ayudan a olvidar el motivo porque existen: la "pelá".  En todo caso yo la tengo muy en cuenta; sería muy tonto no hacerlo así.

Mañana tengo cita con una promotora de ventas del Parque del Recuerdo para ver la posible compra de dos apartamentos con vista al parque pensando en mi marido y para mi, pero en el columbario, o sea un sitio especial para las urnas pequeñas de las personas cremadas, porque eso es lo que deseamos que hagan conmigo y con mi viejo, porque queremos pasar juntos toda la eternidad.

P.S: Lo de buscar un columbario que pudiera ser el del Parque del Recuerdo se debe también a que las cenizas de nuestra tía Olga, depositadas en el mausoleo del Cementerio General de Santiago se las robaron con su urnita y los floreros que tenía mi abuela ahí.

13 comentarios:

Gabriela dijo...

La buena tierra es uno de los libros más tristes que he leído. La soledad de O-Lan, la esposa de Wang Lung (el personaje al que aludes) es abrumadora.

Winnie0 dijo...

Has sabido escribir acerca de un tema "duro" con sentido de dignidad y algo de humor. Bravo Ale Un beso

Fernando dijo...

Es bonito poder escribir y leer de la muerte con tranquilidad, con paz, como haces tú, Alemamá. Una de las mejores cosas de la fe es ésa, llegar a perder parte del terror natural que todos tenemos a ese momento.

Curioso lo de los nuevos cementerios. En Madrid sólo hay uno, el de Alcobendas, sólo he tenido que ir una vez y era muy bonito, más parecía un parque que un cementerio.

Soledad dijo...

Chuta que estai trágica. Al sitio en el Parque del recuerdo que tiene mi marido en la familia le decimos 'el condominio'

Ale Jr. dijo...

¿En el Parque del Recuerdoooo???? beh, siempre pense que querias ir al mausoleo familiar. Debe ser caro comprar una parcelita en el Parque, no? Ojala no la necesitemos muy pronto :(
TQMMM

AleMamá dijo...

Nada de tragedias acá, mis amigos, tal como dice Soledad; no, nada de eso. Sólo hay que estar siempre preparados, en gracia de Dios para un cristiano, y con los papeles arreglados para no dejar problemas detrás de uno, y creo que yo lo estoy, pero siempre nos faltará algún detalle, por desgracia.

Cyrano dijo...

De la muerte hay que hablar con naturalidad...para mi es pasar a otra vida. Me gusto tu entrada, Ale.

Patoace dijo...

Muy bueno. Sólo puedo agregar que no me gustan los cementerios parque. Si pudiera, me gustaría tener un mausoleo, donde poner un par de hermosas estatuas. Dejar algo bello al menos en la muerte.

AleMamá dijo...

Patoace, de acuerdo contigo, los cementerios a la antigua pueden ser preciosos, como es el caso del General de Stgo. pero hay que cuidarlos y en ese sentido el abandono campea por donde mires pese al esfuerzo de la municipalidad de Recoleta para mantenerlo digno de los próceres y la Historia de Chile que contiene. Como ejemplo te puedo decir que soy la única heredera de mi abuela que va a limpiar y mantener eso un par de veces al año. Nadie más va.

El Parque al menos es de un cuidado institucional, y cuando ya no quepan más alojados ahí, me imagino que pasará a ser un área verde de Recoleta también, porque es maravilloso en cuanto área verde.

Es un placer tu visita, ilustre navegante.

Juan Ignacio dijo...

Lo que son las gentes de distintas. Yo pienso (al menos ahora) que nunca moveré un dedo para organizar nada que tenga que ver con mi sepultura. Solo lo que pueda servir para facilitarle el trabajo a los que me sepulten (si Dios quiere que haya alguien, como uno piensa que habrá).
Quizás me equivoque. No todo es tan simple. Pero...

AleMamá dijo...

J.I. mi madre dice que ese es problema de la familia, que ella va a estar muerta....bueno, para eso mi abuela se encargó de tenerle un buen ático junto a ellos, jeje

Cyrano dijo...

Estimada AleMamá:
Espero que este domingo pases un feliz Día de la Madre.

AleMamá dijo...

Gracias, Cyrano querido. Realmente el de madre es el mejor papel que he tenido en la vida.

Algo de mí

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Vitacura, Santiago de Chile, Chile
Mujer, hija, esposa, madre, y como consecuencia, ahora soy abuela de Sofía,Isabel y Juanito, por el momento, mientras llegan los demás que están en la mente de Dios. Tengo 5 hijos, uno de ellos es sacerdote católico. Una bendición inmerecida. Mi apodo bloguero de AleMamá se lo debo a mi yerno. Para distinguirme de su esposa llamada como yo (y no por culpa mía) comenzó a llamarme así. Muchos me lo escriben como "Alemana", pero no, se trata de Ale, como apócope de Alejandra, y mamá por el mejor papel que la vida me ha dado, el de esposa y madre. Soy chilena, católica, y con la cultura occidental muy metida en el alma. Me interesa la tecnología y la ciencia al servicio del hombre, considerando la Ley de Dios siempre, siempre, siempre.

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