Un rincón para detenerse con buen clima en general. Como en todos los sitios, acá no faltarán los nubarrones, pero con que pasen, ¡todo en su lugar!



lunes, 29 de octubre de 2012

¿Qué prefieres: huracán o terremoto?


Recorrido del huracán Sandy
9 de cada 10 terremotos prefieren Chile, alguien ha dicho como broma y lo hemos tomado como eslogan, porque así es. Nuestro territorio se mueve como niño, porque es joven y está creciendo. Antes todo era fondo marino y en cada sismo el territorio sube otro poco. Encontramos como si nada ammonites fósiles en cualquier paseo a la cordillera de Los Andes. Es parte de nuestra idiosincrasia estar preparados, construir cada vez mejor y conformarse con la loca geografía que tenemos.

Cuando alguien nos compadece por eso, yo pienso en que más bien compadezco a los que sufren huracanes porque desde muchos días se sabe que viene la amenaza, que es terrible, aunque sea de la menor graduación y no hay modo de evitar sus consecuencias. La guerra de nervios debe ser espantosa mirando la estela de desgracias que va dejando a su paso, y MIRAR, como toma fuerza para atacar tus hogares, tus países y, aún así, el recorrido que hará y cómo lo hará no se sabe exactamente, pero que atacará es un hecho que dura horas y a veces regresa a terminar su obra destructora.

Los terremotos, en cambio, los esperamos en cualquier momento, porque de venir, vendrán, pero duran sólo unos segundos mientras disipan fuerzas difíciles de imaginar si no has estado en alguno, y como no sabemos ni el día ni la hora, tal como pasa con la muerte propia o el fin del mundo, uno se relaja, porque no se puede estar siempre alerta, llenos de adrenalina esperando un acontecimiento de incierta ocurrencia.

¿Huracán o terremoto? Difícil elección, porque nuestros terremotos suelen asociarse con los terribles tsunamis, es decir, tenemos un efecto de inundaciones parecido a los huracanes...... ¿Y los tornados? tienen algo de terremotos por lo inesperados e impredecibles y algo de huracanes por la devastación que dejan los vientos. 

Por favor, dime: ¿Qué elijes?

18 comentarios:

AleMamá dijo...

Mi yerno de niño vivió muchos años en Houston, Texas, donde suelen pasar tormentas y huracanes. Él se lo toma a broma porque su mamá los preparaba para lo peor y nunca pasaba de una buena lluvia con vientos fuertes. Lo que no he sabido qué tal lo pasaba mi consuegra con 4 niños pequeños y esa amenaza anunciada e incierta a la vez.

Maria del Rayo dijo...

¡Que miedo Ale!
Dios que nos ampare.
SL2!!
DTB!!

Winnie0 dijo...

Pues yo que quieres que te diga Ale...ni uno ni otro....sobre todo que se pueda estar preparado y BIEN construido y haya pocos daños personales...Un besote un poco asustado para ti

susana dijo...

Precisamente el otro día me preguntaba cómo puede vivir gente en lugares tan peligrosos. Ahora lo comprendo mejor. Un beso.

Fernando dijo...

Caramba con la elección, Alemamá. Si me lo permites, opto por la dura sequía, por los meses y meses sin caer una gota, con los árboles secos y el agua cortada, que es a lo que estamos acostumbrados en España.

En Madrid, gracias a Dios, no hay ni huracanes ni terremotos. Menos mal: en cuanto llueve un poco fuerte se desbordan las alcantarillas, se inundan los túneles, se forman grandes charcos.

dolega dijo...

Como ya sabes dónde he vivido gran parte de mi vida, pues qué decir...
Creo que también prefiero el terremoto, porque es de corta duración y como tu dices, no vamos a estar ahí todo el día pensando en que se te va a caer la casa encima. :D
Besazo

Jorge S. King dijo...

Contestando a la pregunta: el huracán. Me da la impresión que uno tiene una interesante ventaja comparativa, la anticipación de lo que puede venir. Hoy es posible tomar medidas preventivas y resguardar la integridad personal de los suyos, ante el pronóstico de la llegada de un huracán.

Cosa muy diferente pasa con un suceso sísmico, en Japón, con toda la tecnología de alertas disponibles, no tuvieron mucho tiempo de anticipación.

Saludos Santiagueños.

Gabriela dijo...

Casi me siento como en las elecciones, donde las dos opciones son tan malas que lo único que queda es ponerse a llorar.
En verdad, ninguno de los dos es recomendable. Nunca he podido acostumbrarme a los temblores, por más leves que sean.

yeste lima dijo...

Tal como lo pintas es difícil decidirse, no me puedo imaginar la situación porque yo, como mucho, he vivido un par de terremotos que no han pasado el grado cinco de la escala, que para otros lugares, es sólo un cosquilleo bajo los pies.

Si tomo al pie de la letra lo que has explicado, creo que preferiría vivir un terremoto inesperado que una desgracia anunciada y que Dios nos coja confesados.

Muchos besos, Ale.

AleMamá dijo...

No había pensado en la sequía, Fernando, pero tienes razón: es un azote tremendo pero diferente a estos desastres en que en pocos días te pueden quitar la vida. La sequía es muerte lenta.....¡uf!

AleMamá dijo...

Sí, Yeste, querida. ¡Que Dios nos pille confesados! Es lo que importa y lo que da tranquilidad.

medranica55 dijo...

Pues que quieres que te diga, yo esta vez voto en blanco. No me gustaria ninguno si los tuviera que vivir.
Aunque aqui suele haber saquias, cuando llueve con ganas tambien tenemos nuestros problemos, sobre todo en los pueblos cerca de los rios que se suelen desbordar.

AleMamá dijo...

Cecilia Córdova ha dejado ésto en Facebook donde lo compartí:

"Difícil responder.... pero prefiero lo que conozco, o sea, terremoto, y es que en verdad no les tengo miedo, siempre me quedo tranquila o busco el lugar mas seguro, pero jamás la reacción histérica de arrancar... arrancar para dónde ??? si en todos lados se mueve igual .... y tu Ale, qué prefieres ???

AleMamá dijo...

Cecilia: ¡Yo prefiero mi camita y olvidarme que hay peligros así!

Hablando en serio, en la alternativa prefiero los terremotos porque los conozco y no se te anuncian con una guerra de nervios previos. Sabemos que suceden y esperamos un mega sismo para el norte de Chile y sur del Perú desde hace unos 60 años por lo menos. Hay un "silencio sísmico" en esa zona lo que lo hace más peligroso. Para eso uno se prepara lo mejor que puede y luego a mantener la calma dentro de lo posible y a reconstruír de nuevo.

Luisa dijo...

Alemamá, ¿de verdad tengo que elegir una opción? porque no prefiero nadaaaaaaa.

En Granada, donde he vivido muchos años, había cierta frecuencia de terremotos y no me hacían ni pizca de gracia.

Yo lo que creo es que tenemos que ser felices con lo que tenemos, ya sean sequias, terremotos o huracanes, y rezar para que el impacto sea lo menor posible. También habría que construir con esta previsión, porque normalmente las zonas más devastadas suelen ser las más pobres-arquitectónicamente hablando-

Besos

ojo humano dijo...

Yo lo que quiero es que la tierra deje de moverse !pero YA!

Anónimo dijo...

Yo nunca he pasado un huracán, pero si varios terremotos. Así que no puedo comparar, pero me imagino que preferir uno, me quedo con el huracán porque avisa y se puede correr a buscar un lugar seguro.

Cyrano dijo...

Perdón, no sé qué pasó. El anónimo anterior soy yo. Acá va de nuevo:

Yo nunca he pasado un huracán, pero si varios terremotos. Así que no puedo comparar, pero me imagino que preferir uno, me quedo con el huracán porque avisa y se puede correr a buscar un lugar seguro.

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Vitacura, Santiago de Chile, Chile
Mujer, hija, esposa, madre, y como consecuencia, ahora soy abuela de Sofía,Isabel y Juanito, por el momento, mientras llegan los demás que están en la mente de Dios. Tengo 5 hijos, uno de ellos es sacerdote católico. Una bendición inmerecida. Mi apodo bloguero de AleMamá se lo debo a mi yerno. Para distinguirme de su esposa llamada como yo (y no por culpa mía) comenzó a llamarme así. Muchos me lo escriben como "Alemana", pero no, se trata de Ale, como apócope de Alejandra, y mamá por el mejor papel que la vida me ha dado, el de esposa y madre. Soy chilena, católica, y con la cultura occidental muy metida en el alma. Me interesa la tecnología y la ciencia al servicio del hombre, considerando la Ley de Dios siempre, siempre, siempre.

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