Un rincón para detenerse con buen clima en general. Como en todos los sitios, acá no faltarán los nubarrones, pero con que pasen, ¡todo en su lugar!



lunes, 27 de marzo de 2006

El sonido de mi otoño


Mientras la mayor parte de la humanidad apiñada en el hemisferio norte se apronta a celebrar -con toda razón- la llegada de los dulces rayos de los soles primaverales, acá en el sur del mundo comienza el otoño y hoy me he dado cuenta de que lo doy por inaugurado con una sencilla ceremonia que repito año tras año y sólo he caído en la cuenta hoy, al regreso de misa: Piso con deleite las hojas secas.

Es que es un sonido que me indica que ha empezado el receso, los hermosos días en que toda la familia se recoge temprano para estar abrigados y seguros de la oscuridad y del frío -que en Chile no es excesivo- y que podré compartir otro tipo de momentos con los que me aman y amo de un modo más íntimo. Algo tiene el tiempo frío para esta especial sensación de recogimiento gregario y por eso debe ser que las navidades en el norte son más entrañables. Es bien diferente el ambiente navideño con un blanco manto -o sólo frío- que con 33ºC. como acá. En fin cada uno con sus peculiaridades dadas por la latitud en que nos tocó llegar al mundo.

Me gusta el otoño cuando corresponde y la primavera en su momento, cada uno con sus olores y alegrías, llenos de promesas diferentes pero que no sabríamos apreciar si no conociéramos la contraparte. De verdad que soy una agradecida por lo obvio, tan evidente, que a veces somos ciegos para verlo.



¿Te gustaría pisarlas, hacer que crujan bajo tus pies para que recomiece el ciclo de la vida cuando una ráfaga las reparta por ahí salpicando de ocres el mundo sureño?

¡Pues ven a Chile y tendrás eso y mucho más!

4 comentarios:

MaRiPoSa dijo...

A mi me encanta el otoño..es mi estacion favorita!!!.....

y es que es verdad..para mi es lo mas romantico que hay pasear por las calles colmandas de hojas secas, de diferentes colores, no podria pedir más, si tuviese con quien compartirlo sería mejor!!..

pero es verdad...uno busca cobijo...y se escusa del frio para buscar abrigo en las personas!! que mejor!!!


jejeje bueno nada mas que decir..que bueno es encontrar p0ersonas que lo apresien como yo!!!

buen post!!

Alemama dijo...

Parece que estamos de acuerdo en la grata sensación de que es guardarse un rato mientras se oye el tamborileo de la lluvia estando abrigados y gustando la paz del aislamiento que se logra en esta época del año.

Me gusta la lluvia, el olor y los colores del otoño como a tí y ¡es rico encontrar otra con el mismo gusto!

Lástima que en Santiago, donde resido, no llueva tanto como por allá. Es una carencia que tengo siempre presente.

Gracias por tus comentarios, Mariposa.

Ya nos leeremos, espero

Anónimo dijo...

Me encanta tu blog... Es lindo y dices las cosas de una manera tan linda que emociona. También son entretenidas las cosas que sacas de otros blogs. Lloré de la risa con aquellas respuestas de los niños...¡me hizo súper bien! No porque ande depre sino porque a esta hora el día pesa.

Adivina quién soy. Si adivinas, te regalo el pin-pin de una Pinpina.

Alemama dijo...

Gracias anónima amiga por tu aliento y que te guste mi bitácora. Hay bastante trabajo acá, pero es una entretención, un gusto.

Uno no sabe bien para quién lo hace, pero sospecho que no es sólo para mí, por el gusto de leerme.

Cada blogero debe escribir con la esperanza de compartir vivencias, ideas, nimiedades en el amplio espacio que nos da la red.

Muchas veces he pensado en la herramienta de la que no dispuso mi madre tan dotada y con tanto que decir y dejar como herencia. ¡Cómo lo hubiera gozado pero ya ella ha buscado otros derroteros para hacer lo que con tanta facilidad hacemos las generaciones posteriores: comunicarnos anónimamente pero poniendo el corazón, y aún estoy pensando si no es contradictorio.
Saludos y te espero de regreso, ojalá con identidad reconocible.

Algo de mí

Mi foto
Vitacura, Santiago de Chile, Chile
Mujer, hija, esposa, madre, y como consecuencia, ahora soy abuela de Sofía,Isabel y Juanito, por el momento, mientras llegan los demás que están en la mente de Dios. Tengo 5 hijos, uno de ellos es sacerdote católico. Una bendición inmerecida. Mi apodo bloguero de AleMamá se lo debo a mi yerno. Para distinguirme de su esposa llamada como yo (y no por culpa mía) comenzó a llamarme así. Muchos me lo escriben como "Alemana", pero no, se trata de Ale, como apócope de Alejandra, y mamá por el mejor papel que la vida me ha dado, el de esposa y madre. Soy chilena, católica, y con la cultura occidental muy metida en el alma. Me interesa la tecnología y la ciencia al servicio del hombre, considerando la Ley de Dios siempre, siempre, siempre.

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