Un rincón para detenerse con buen clima en general. Como en todos los sitios, acá no faltarán los nubarrones, pero con que pasen, ¡todo en su lugar!



viernes, 24 de marzo de 2006

Afilador de cuchillos


Existe aún en Chile un personaje popular que recorre nuestras calles mientras toca una flauta como las que solían regalarnos como sorpresas de cumpleaños -no sé por qué las que me tocaban eran siempre de colores tristes, grises o azules desteñidos, ahora pienso que pueden haber sido recicladas- avisando que se acerca el afilador de cuchillos.

Mi padre los destestaba pues sus hermosos, enormes y estupendos cuchillos marca Esquiltuna u otros similares, al pasar estos devoradores de metal, quedaban reducidos a una especie de medialuna que cortaban todo a su paso, pero la vida se les iba muy rápido.

Bueno, la cosa es que ayer pasó uno después de mucho tiempo sin sentir sus trinos característicos, y yo, llena de nostalgia, lo saludé emocionada, y él, muy galante me ha dicho algo así como un "piropo", que no voy a consignar pues me sonroja, y lo peor es que cuando se lo cuento escandalizada a mi hija menor me dice: ¡Debes reconocer que estás contenta! ¿eh?

La verdad es que, si aún quemo algunos petardos, he quedado deprimida de que sólo sean con ¡un nostálgico afilador de cuchillos! ¡Cómo nos hemos reído!

4 comentarios:

Claudia (Pampa) dijo...

una vez un afilador, en la puerta de casa se encargó de poner bien unas tijeras, cuando llega el momento de cobrar le pagué con un billete grande y el no tenía vuelto, muy solícito me dijo no importa Sra voy al kiosco y se lo cambio.


Nunca volvió.

alegriadequerer dijo...

muy interesante alemama como todo lo que publica en tu blogs me encata leerte cada visita encuentro algo interesante
por algo eres mi maestra no?
un beso para ti y tus 5 resibe el mejor de los abrazos gracias por no olvidarme
eres especial para mi

ojo humano dijo...

Bueno, eso pasa; a mi una vez me siguió un hombre a la salida del Metro y pensé ¿qué querrá? ¿Robarme?

Pero tal vez algo les atrae, no sé, esa interioridad que adivina a una persona interesante, más allá de su exterioridad.
Nos reímos mucho de la "belleza interior" como un concepto casi irreal, pero estamos aquí, yo no te veo, y sin embargo me atrapa lo que escribes, independiente de tu edad, el parecer o la nacionalidad. ¿No es mágica la web? Podemos crear lazos de afecto; tal vez es sólo la "belleza interior" ¿qué otra cosa podría ser?

Que sigas recibiendo piropos; mi madre decía que las mujeres siempre estamos en edad de "merecer", supongo que se refería a eso...

Saluditos

GARGANTUA dijo...

Alemamá, no tienes que extrañarte por que un hombre te lance un piropo, si tú fueras fea, malencarada, antipática pues claro que no recibirias ninguno.
Fíjate lo que son las cosas, mi cuñado Jesus Armando Platt Gándara, un excelente ser humano, uno de los mejores que me ha tocado el privilegio de conocer, murió el 22 de este mes, de un infarto, 54 años, nunca se enfermó, con una vitalidad asombrosa, alegre, bohemio, simpático, carismático, 4 hijas preciosas y una esposa adorable, fuerte como un "palofierro" especie de árbol de madera tan dura que no flota en el agua. solo se da en Sonora.
creo que ustedes tienen el "quebracho" no tienes idéa de lo que me ha podido su prematura partida, y más a mi esposa están inconsolables sus 4 hermanas.
Aquí en mi colonia hay un afilador de cuchillos muy grosero y altanero no andaba yo de humor y lo mandé hasta la "china" yo creo que me hizo caso por que no ha vuelto. toca una especie de "camarillo" como el semi-dios de los bosques el mitológico "Pan", inconfundible.
saludos tristes y abrazos melancólicos.

Algo de mí

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Vitacura, Santiago de Chile, Chile
Mujer, hija, esposa, madre, y como consecuencia, ahora soy abuela de Sofía,Isabel y Juanito, por el momento, mientras llegan los demás que están en la mente de Dios. Tengo 5 hijos, uno de ellos es sacerdote católico. Una bendición inmerecida. Mi apodo bloguero de AleMamá se lo debo a mi yerno. Para distinguirme de su esposa llamada como yo (y no por culpa mía) comenzó a llamarme así. Muchos me lo escriben como "Alemana", pero no, se trata de Ale, como apócope de Alejandra, y mamá por el mejor papel que la vida me ha dado, el de esposa y madre. Soy chilena, católica, y con la cultura occidental muy metida en el alma. Me interesa la tecnología y la ciencia al servicio del hombre, considerando la Ley de Dios siempre, siempre, siempre.

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