Un rincón para detenerse con buen clima en general. Como en todos los sitios, acá no faltarán los nubarrones, pero con que pasen, ¡todo en su lugar!



domingo, 2 de marzo de 2008

Cosas que se me ocurren: El Mar


El mar ha sido sinónimo de belleza y de furia, depende de las circunstancias en que nos haya tocado tomar contacto con él.

Tengo mucho tiempo para pensar cosas así cuando estoy de vacaciones por lo remoto del lugar de mi descanso y porque cavilar es una ocupación permanente para mí. Es como un alimento del que salen a veces cosas nuevas y otras tan viejas que no sabía que las llevaba conmigo hasta que las elaboro acá, como hoy con el elemento fundamental para la vida como es el mar.

Sí, los océanos -que me fascinan desde que tengo memoria- no pueden ignorarse, pero ellos se ignoran a si mismos ¡no conocen su poder ni su belleza ni el encanto que me ha hecho dedicarles un post hoy! pues no piensan, no tienen inteligencia ni voluntad; a ellos simplemente "les suceden las cosas", por lo tanto no son responsables ni de las olas aptas para es surf, ni de los desastrozos maremotos -hoy llamados "tsunamis", en japonés, de ahí mi ilustración- o de las consecuencias de los huracanes que desatan su poder destructivo. En una palabra: son inocentes por ignorantes.

Nosotros tenemos lo que no posee la masa de agua salada : libertad para elegir, por lo tanto somos responsables de nuestros actos, y siempre podremos optar libremente por el bien impreso en nosotros.


13 comentarios:

Alemamá dijo...

Este post no es nuevo. Tiene dos años que vió la luz acá.

Vengo llegando de la playa y como mis pensamientos han sido parecidos y necesito mirar lo que tengo preparado para publicar con algo de calma, lo he reciclado.

Irantzu dijo...

Solo te dire una cosa: amo el mar! Me encanta... me relaja...
Que suerte venir llegando de la playita!

Milkus Maximus dijo...

Y yo que vengo con síndrome de abstinencia marina hace años!!
Mi reino por unas olas!!

De todos modos, gracias por la entrada: me ayuda a no olvidar lo que significa también para mí.

Jorge S. King dijo...

Realmente es hermoso ver el mar y disfrutar del él. Lástima que los humanos no hemos sido muy responsables con ellos. Hoy por hoy cerca de la mitad de los mares están afectados por la actividad humana y muchos de los acontecimientos meteorológicos que provocan mareas con efectos negativos sobre las costas, son producto de la misma actividad humana irresponsable sobe el planeta Tierra, nuestra gran casa.
Saludos Santiagueños.

goloviarte dijo...

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onlymary dijo...

Qué ganas tenía de leerte...
Me encantan tus "cavilaciones", más aún cuando te imagino en tu lugar de descanso...qué afortunada! disfrútalo mucho, por los que no podemos.
Un abrazo

Guillermo N. A. dijo...

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Vaya una cavilación alemamá... estoy seguro que grandes pensadores habrán hecho lo propio a lo largo de todas las costas y de todos los tiempos al contemplar semejante portento... el mar tiene esa particularidad... sólo una pequeña aclaración... el mar no es inocente por ignorante, sino por incapaz... sólo es lo que es... igual que todos...
Y sí... totalmente de acuerdo... el "libre albedrío" nos da una capacidad enorme (a veces más que la del mismo oceano)... a la par de una enorme responsabilidad... pero así mismo... quizás, sólo quizás, no más alla de la que "libremente" elijamos asumir o no...

Saludos...
-

Alemamá dijo...

Guillermo tiene razón: no siempre se es inocente por ignorancia, pues las hay culpables, y el mar, por no ser persona con inteligencia para discernir y voluntad para actuar, no es ignorante, es inacapaz de conocer y actuar en consecuencia.

Conocí a uan señora que decía "yo muero inocente" y se negaba a saber cosas desagradables. Muchas veces hacemos eso; creemos que por negarnos a conocer la verdad no seremos responsables de sus consecuencias, y no es así. Si hemos podido salir del error y no hemos querido, somos culpables de las consecuancias de nuestros actos. Es como pensar que no somos culpables de que se extienda un incendio si nos negado a aprender a usar los medios para evitarlos. Por supuesto que en ese caso no tenemos disculpa. Así en tantas y tantas cosas.

Fattyec dijo...

Ale, muy interesante, la verdad es que a mi me fascina la inmensidad del mar, pero al mismo tiempo me atemoriza... es que la naturaleza puede ser desvastadora, incontrolable...
Pera nada mas rico que caminar junto a su orilla, dejando huellas al pasar... o sentarse y mirarlo en el ocaso del sol... nada mas poetico que vivirlo!
Bs
Fatty.
Pd. Lo prometido es deuda... deje algo mio en mi rinconcito, de pronto no es la gran cosa, son solo sentimientos que afloran y quedan impregnados en un papel... lo rescaté de mi baul de recuerdos y bueno, quise compartirlo...

Rocío dijo...

Hace falta estar unas semanas sin sentirlo cerca para que cuando voy por málaga y me acerco a la playa se me ilumine la carita con una sonrisa como una cría de tres años, jeje... Es precioso, si señora :)
Besitoss!!!!

Anónimo dijo...

Ellos son inocentes por ignorancia. Y nosotros que los obligamos a dañar, somos culpables por desidia.

Un abrazo

Umma1: http://enlabusquedadevalon.blogspot.com

sallopilig ref dijo...

sabes ...?

Amarte es del mar
venir a tu playa a varar,
es pedir por tus ojos veas
por tus labios mis labios implorar

Alemamá dijo...

Bienvenido, Sallopilig ref ( qué difícil tu nick).

Lindas palabras me has dejado. Gracias.

Algo de mí

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Vitacura, Santiago de Chile, Chile
Mujer, hija, esposa, madre, y como consecuencia, ahora soy abuela de Sofía,Isabel y Juanito, por el momento, mientras llegan los demás que están en la mente de Dios. Tengo 5 hijos, uno de ellos es sacerdote católico. Una bendición inmerecida. Mi apodo bloguero de AleMamá se lo debo a mi yerno. Para distinguirme de su esposa llamada como yo (y no por culpa mía) comenzó a llamarme así. Muchos me lo escriben como "Alemana", pero no, se trata de Ale, como apócope de Alejandra, y mamá por el mejor papel que la vida me ha dado, el de esposa y madre. Soy chilena, católica, y con la cultura occidental muy metida en el alma. Me interesa la tecnología y la ciencia al servicio del hombre, considerando la Ley de Dios siempre, siempre, siempre.

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