
Foto: Albaysin, núcleo urbano
Mi amigo El Churruán, habitante de la mítica ciudad de Churruán City ha subido un post llamado "Hijo de la calle", en el que me hace una invitación a darle un final --eso entendí-- a un suceso de su vida. Yo, ni corta ni perezosa, he imaginado uno de los millones posibles, y como la imaginación no tiene fronteras, les dejo el fruto de ella acá:
He regresado a la ciudad de mi padre. Al barrio que lo vio crecer y del que tantas historias me ha contado; tantas, que allá en Chile me parecía que ya conocía hasta los olores de la plaza a la que he venido de paseo cada día, para empaparme de la atmósfera en que vivió mi viejo, hace ya tantos años que ni debe parecerse a lo que él conoció, pues jamás volvió, salvo en sus genes, conmigo, que lo logré antes de morir. Estaré contento a mi regreso a casa más allá de las olas, más allá de las montañas, cuando vaya al cementerio de Valparaíso, el gran puerto del sur, a contarle de mis andanzas por su tierra. Donde sea que él se encuentre, estará contento. Le hacía mucha ilusión que algún día pudiera recorrer lo que ahora veo, escucho, y siento en mis viejos huesos conformados por otros alimentos, otras bebidas que los de acá, pero de algún modo, herederos de ellos.
En realidad, sí debe parecerse algo, pues aunque los anuncios son modernos --como la omnipresente Timofónica, que ¡tan bien! conocemos en mi país-- los monumentos han sido hechos para permanecer, gracias a Dios, pues eso debe seguir como era entonces, y el monumento de Churruán Strit es el mismo. Lo sé por la foto antigua que me llevó de regalo Macarena, mi sobrina, aquella vez que con la ayuda de todos pudo pisar estas calles entrañables.
Bueno, pronto me iré y parece que el tiempo corre más de prisa cuando uno desea que se detenga, porque , ¿cuándo podré caminar de nuevo sobre estas baldosas, comer estos churros increíbles, gordos, con mucha azúcar, llamados "porras", nombre que no comprendo bien, pero así se llaman acá?
Afuera hay un muchacho que dibuja. Lo he observado varios días, pues como decía, he venido mucho por acá antes de viajar, y me recuerda mi juventud, cuando soñaba con ser un gran pintor inmortalizando los cerros, ascensores funiculares, el mar, los barcos y buques del Puerto, los cerros y sus escaleras en ángulos inverosímiles.....ahhhhh..... nunca fui un gran pintor, pero he tenido la dicha de ver a mi Puerto reconocido como patrimonio de la humanidad destacando los rincones que siempre he amado. Ya me fui por las ramas, la vejez tiene ese eterno volver la vista atrás y un recuerdo lleva a otra cosa. Decía que ese muchacho tímido de pelo corto, me recordó a mi mismo. Ya mañana me voy pero quizás le ayude en su trabajo si le dejo la foto vieja, total es una perspectiva también esto del paso del tiempo, mmmhhhh; si se la doy no me la aceptará, pero si se la dejo "prestada" no me dirá que no, y el cuadro que él pinte de estos lugares vividos por mi viejo será un homenaje a su memoria. El chico ni lo sabrá, pero yo, allá, en mi hogar, podré imaginar que en algún lado existe ese cuadro que yo conocí antes de que fuera, porque mi padre amó Churruán Strit como lo hace hoy él.





