Un rincón para detenerse con buen clima en general. Como en todos los sitios, acá no faltarán los nubarrones, pero con que pasen, ¡todo en su lugar!



viernes, 28 de septiembre de 2007

Ajedrez muy Personal


Frente a mi cama hay algo inquietante, no me deja dormir, sólo soy capaz de mirar los cuadrados del damero y contar los casilleros vacíos, los que no tienen la tachadura que me va quitando esta sensación de no completar lo que me he propuesto desde que tuve catorce años cuando quería destacar en algo absolutamente fuera de lo común en mi ciudad, en mi país y ¡ojalá en el mundo! ser alguien en un país comunista en que por ley nadie era nada, salvo los que se habían encumbrado quién sabe por que artes de la política, los padrinazgos y mafias.

A medida de que iba sobresaliendo en el deporte-ciencia, el antiquísimo ajedrez, se me fue ocurriendo una manera muy personal de jugarlo: se trata de ir llenando cada uno de los escaques del tablero con las piezas que iré juntando de una en una, con cuidadosa discreción pues, si no fuera así, no terminaré de llenar el cuadrado número sesenta y cuatro. No son pocos y el desafío me llena de adrenalina, siempre tan escasa en los suburbios de Moscú.

Los casilleros negros son masculinos; positivamente para machos, no puedo inaginar ese color oscuro y sombrío como femenino, en cambio el blanco.... ¡el color de la pureza, de la delicadeza, de la claridad que debe ostentar toda mujer! blanco, blanco.... las que no lo han mantenido sabrán lo que significa quedar en los trazos que pondré ahí en los casilleros níveos. Uno para cada una de las que deben averiguar qué significa conservar el traje inmaculado de su femineidad.....
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En el parque hay personas de los dos colores que busco, pues los oscuros deben ser MUY oscuros y, como acá no hay de raza negra, deben tener el alma color tinta china.
¿Cómo lo sabré? pues conversando mientras tomamos unas cervezas y nos fumamos unos pitillos. No falla, sueltan cualquier lengua unos pocos tragos y un poco de paciencia para oír sus historias. Luego, a marcar mis casilleros hasta llenarlos. Si no me falla el método, podré jugar otras partidas. ¿Cómo saber el futuro? esto se está poniendo adictivo, lo siento en mis sienes, aquí adentro, cuando miro el tablero frente a mi lecho.
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¡Sólo sesenta y uno! y entre los blancos, Natasha, la perra, la que se ensució, la que no se mantuvo impoluta  la que nunca quise que ocupara una casilla pero que al fin y al cabo lo mereció. Pidió misericordia, pero yo no iba a dejar ese lugar vacío si estaba allí ella para ocuparlo con "honores". ¡Natasha! si me hubieras querido sólo a mí, si hubieras guardado tu albura sin mezclas, mi Natasha, amor mío, mi desgracia.
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No logré la meta, pero en la cárcel los asesinos no tienen adornos en sus celdas. No tendré esos espacios vacíos, sin las marcas de la meta cumplida; ya no la logré y no me atormentará. ¿En qué cuadro, de qué ser, estaré ocupando un lugar dedicado a los asesinos en serie capturados sin terminar su desafío?





Ver la noticia acá* ...y acá...* ...y ya comenzó su juicio* Más detalles, pobre gente*

martes, 25 de septiembre de 2007

¿Cómo saber si alguien miente?

Sorprendentemente, por estos días, el mayor número de visitas vía buscadores ha sido mi entrada "¿Cómo Saber si Alguien Miente?"* lo que me ha hecho pensar mucho en la necesidad que tenemos, como sociedad, de la veracidad para seguir existiendo: es la base para vivir en una comunidad de personas, la base para entendernos y conservar la paz, ya sea personal, nacional o mundial.

Creo que este es un tema en el que todos estamos de acuerdo como tema ético (o moral, como se ha llamado siempre) y es que es parte de la justicia decir y exigir que se nos diga la verdad. Si no es así, ¿cómo tomar decisiones acertadas? si tenemos información deformada, errada, actuamos en consecuencia, siguiendo a la mentira, el error, que puede ser muy caro.

Si el que miente --o se sospecha que miente-- es un ser querido, alguien en quién se ha confiado, no vacilo en llamar traición* a esa mentira ( si en verdad se hubiera faltado a la verdad). Para mi gusto, la traición es uno de los pecados más grandes en la vida personal y social, pues no te traiciona un extraño, no, se traiciona al que es tu amigo, tu pareja, tu cercano, al que debes lealtad, pues has conocido por la intimidad y la confianza lo que es información privilegiada de sus intereses y sentimientos: de su intimidad.

Ahora, hay patologías en estos temas, como los celos*, que cuando se desatan son más terribles que un huracán grado cinco, tan de moda estos días, pues con ese tipo de dudas, generalmente infundadas, ninguna certeza --para alguien normal-- vale para ellos; si es afirmativo, tenía razón, y si es negativo, se oculta algo inconfesable. Realmente hay quienes dan pie para los celos y la desconfianza, por haber mentido o traicionado, pero creo que todos merecemos otra oportunidad de credibilidad y todos tenemos que cuidar como algo muy frágil la fe, la credibilidad que se deposita en nosotros, y cuidarla --más que con nadie-- con los cercanos. Una vez rota es muy difícil restaurarla, pero se puede, tanto enmendar el camino de la mentira y de la confianza



miércoles, 19 de septiembre de 2007

La Duda

Almena, de Cosas Nimias, ese celebrado blog, ha posteado algo que me dice mucho. Es sobre la Madre Teresa de Calcuta y el último libro sobre sus luchas internas y noche oscura de la fe. A Almena no le ha ha gustado nunca tocar temas como este, que provoca conflictos, pero ha sido valiente, pues justo por uno de los motivos en que la Madre Teresa ha sido más admirable --ser fiel en la oscuridad más absoluta de la fe sensible-- es por lo que hoy es más incomprendida y atacada.

Los más grandes santos han pasado por este proceso: grandes pruebas, y luego incomprensiones, agravios en vida y ataques después de muertos, etc, pero en algún momento sus obras y frutos brillan con luz propia, cosas que para Madre Teresa no han tardado como para otros, pues ella pudo ver en vida cómo avanzaba su magnífica caridad con los más desposeídos.

Ahora, para saber si era oportuno publicar o no sus cartas, es cosa de esperar: vivir para ver, en el buen sentido. Estas facetas son parte de la grandeza de su figura, y si hoy no se la entiende, más tarde estoy segura que sí, como lo que sucedió con Santa Teresa de Ávila y Santa Teresa de Lisieux, en que sus luchas han sido expuestas a la luz pública con enorme provecho para todos nosotros.

Almena dice que algunas de esas cartas han sido bajo forma de confesión, pero presumo que no sacramental, pues de esas no se puede hablar ni después de muertos los penitentes, aunque creo que en el caso de esta mujer admirable, a la que yo considero santa, sus confesiones deben haber ido por el camino de acusarse de omisiones más que de faltas, por pequeñas que fuesen.

Almena se pregunta por qué no se destruyeron esas cartas por la petición de su autora, y pienso que eso se pide por humildad, pero que en el caso de una eminente santa, reconocida ya en vida como fue el caso de ella, ya es patrimonio de la Iglesia, un tesoro para compartir, y me atrevo a decir que patrimonio de la Humanidad también, ¿por qué no? ahí vemos que es posible ser santa contra viento y mareas exteriores e interiores.

No me cabe duda de que si ella pudiera intervenir de algún modo sobre sus cosas hoy, no vacilaría en hacer lo que sea para que se cumpla lo mejor para la Iglesia a la que perteneció de modo tan constructivo, y conocer sus dificualtades --sus debilidades inclusive-- es parte de eso.

Para la autora del post que comento, las nuevas luces sobre esta extraordinaria mujer no hacen sino agrandar su pequeña figura, y para mí, para qué decir, si era lo que me faltaba para admirarla más aún.


viernes, 14 de septiembre de 2007

¿Qué llevarías a una isla desierta?





Le he tomado algunas fotos a B. durante su obligado "contemptu mundi" por una fractura muy fea haciendo artes marciales, y ésta foto grafica lo que necesita un aficionado a la computación, los libros, los cómics y otras cosas para no sucumbir de aburrimiento por síndrome de carencia; ahí se divisa:
  • Notebook
  • Alimentos (galletas sin abrir)
  • Líquido (vaso de leche)
  • Teléfono fijo y móvil
  • TV con control remoto
  • Música
  • Libros
  • Carpetas de trabajo
  • Cómics
  • Analgésicos
  • Pañuelos
  • Crema para la sequedad de la piel por la cirugía.

Les pregunto a Uds. ¿Qué necesitarían o les sobraría?
Les pregunto en serio.
¿Me cuentan?


miércoles, 12 de septiembre de 2007

Carriers telefónicos:"El cliente siempre tiene la razón"



No tan temprano, nos han llamado de un carrier de larga distancia para ofrecernos el enésimo servicio especial para nuestro teléfono fijo.

Con tono profesional, el "ejecutivo" nos largó el rollo que debe repetir todo el día:
  • Se identificó: soy fulanito de tal (ya lo olvidé)
  • Nos habló de su oferta y nombró rapidísimamente su empresa NetLine 169 con nombre gringo más el número del portador como se llama en castellano.
  • Habló con mi esposo que lo mandó a conversar conmigo que soy la que maneja el tema de los teléfonos en casa.
  • Me explicó a mí, y no le entendí el número de su servicio, por lo rápido que hablaba (los chilenos escupimos palabras) y debió repetírmelo con la advertencia: ¡por TER-CE-RA-VEZ: es NetLine 169!
  • Como yo le pidiera que por favor modulara mejor, me ha espetado: ¡Cuando despierten los llamo de nuevo!
La verdad es que estoy chata con los carriers. Llaman a toda hora y más encima, se enojan.
No somos lentos ni tontos, pero si van a tratar como han hecho con nosotros a personas mayores, como a mis padres, creo que necesitarán un personal calificado, así, ¡nadie puede!


sábado, 8 de septiembre de 2007

Analfabetismo en un mundo lector

Continuando con lo que ha resultado una serie sobre cartas con olor a tinta y no a impresora, he recordado que cuando aún no tenía ocho años --pues aún vivíamos en el campo--, Domitila, una mujer inquilina que tenía su casa muy próxima a la nuestra, me pidió que le escribiera una carta (ya no recuerdo a quién se dirigía), pero la sensación de ser importante por los conocimientos que yo tenía y la adulta no, no se me ha borrado nunca, pero la he meditado en mis sucesivas interacciones con otros que no han tenido la suerte de leer.

Blanquita, fue mi empleada por muchos años. Fue la nana de mis dos hijos menores, y una mujer que ha sido mi amiga. ¡Qué mujer! criada en la desgracia, con un padre alcohólico y una madre lavandera que murió delante de ella lavando ropa ajena en una batea, a mano, por un salario miserable y con su tribu que sacar adelante con extremas dificultades.

Blanca no aprendió a leer por dislexia, no por falta de oportunidad para ello, pues a los ocho años llegó acogida a una casa en que la educaron y protegieron, pero nunca he visto persona tan capaz de arreglárselas en un mundo para lectores, en que para sobrevivir hay que leer o conseguir quién lo haga por uno, claro que esto siempre la ha humillado y ha inventado un surtido de estratagemas para pedirlo sin que se note.

El problema es la lectura, pero ¿de números?.... ¡nadie le gana a sacar sus sencillas cuentas!, pasando los billetes de un montoncito a otro hasta pagar sus compromisos, ahorrar para arreglar su casa, tener para sus gastos de salud, y así.

Este es mi homenaje a una mujer excelente, que con melladas armas ha hecho más que muchos, pues por si fuera poco, sus dos hijos son oligofrénicos y su marido, un cero ala izquierda, un lastre, por desgracia.

Ilustré esta entrada con unos ideogramas chinos para hacernos una idea de lo que se debe sentir en la vida diaria al no dominar las letras.




miércoles, 5 de septiembre de 2007

Ha Nacido Sofía


¡Bienvenida, Sofía!


Amigos:
Anoche ha nacido la primera de las tres docenas de nietos que espero ver girar mi alrededor. Creo que mi punto de vista y mi amor por la vida es conocido de mis amigos, no tendré que decirlo otra vez, pero sí quiero proclamar urbi et orbi la felicidad que trae consigo cada hijo, y cada nieto, por lo visto. Anoche los festejos de dos familias que esperábamos a nuestros retoños era tan ruidoso por lo feliz, que nos hicimos acreedores de los regaños de una bruja vestida de enfermera; igual no lo logró, pobrecita, la sobrepasamos, ¡y era la una y media de la madrugada!


Acepto todo tipo de parabienes, ¡y les recomiendo la fórmula! recibamos con alegría y esperanza la vida, cada vida, toda vida.

Algo de mí

Mi foto
Vitacura, Santiago de Chile, Chile
Mujer, hija, esposa, madre, y como consecuencia, ahora soy abuela de Sofía,Isabel y Juanito, por el momento, mientras llegan los demás que están en la mente de Dios. Tengo 5 hijos, uno de ellos es sacerdote católico. Una bendición inmerecida. Mi apodo bloguero de AleMamá se lo debo a mi yerno. Para distinguirme de su esposa llamada como yo (y no por culpa mía) comenzó a llamarme así. Muchos me lo escriben como "Alemana", pero no, se trata de Ale, como apócope de Alejandra, y mamá por el mejor papel que la vida me ha dado, el de esposa y madre. Soy chilena, católica, y con la cultura occidental muy metida en el alma. Me interesa la tecnología y la ciencia al servicio del hombre, considerando la Ley de Dios siempre, siempre, siempre.

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