Un rincón para detenerse con buen clima en general. Como en todos los sitios, acá no faltarán los nubarrones, pero con que pasen, ¡todo en su lugar!



miércoles, 30 de enero de 2008

Ha nacido Izzy


Con inmensa alegría les quiero comunicar que ha nacido felizmente mi segunda nieta.

Se demoró y nos tenía nerviosos, pero ha arribado sin otro problema que no haya sido el originado por unos forceps que le han dejado por unos días unas senales en la carita. Ya pasará.

Todos estamos felices y dedicados al deporte universal de encontrarle parecidos con toda su familia, paterna y materna. En el caso de ella, con la conjunción de nacionalidades, razas y culturas que se mezclan, es bien difícil atribuir parecidos el día de su nacimiento. Ya los iremos adjudicando a los diversos actores de este nuevo capítulo de la vida llamado Isabel
.





lunes, 28 de enero de 2008

Basura: Para ser justos...



Marta Salazar vive desde hace muchos annos en Alemania, por lo tanto conoce los usos y costumbres sobre este asunto de la basura aprovechable que he tocado. Quiero citarla copiando acá un comentario que me dejó en el post anterior. Habla por sí solo:
Lo que pasa es que no vale la pena arreglar algunas cosas, porque la hora de trabajo es demasiado cara y por eso, se botan.

por donde yo vivo, quienes se lo llevan todo (especialmente si tiene metal, para revenderlo) son los europeos del centro y del este que viven y/o trabajan y/o vienen a esta región,

Acá, aparte de mi familia y mis amigos que buscamos (pero sólo en los sectores buenos, donde la basura es mejor), se lo llevan / nos lo llevamos todo!

Hace tiempo, equipamos la casa de un amigo completa con muebles que sacamos de la basura; claro que los tiempos han cambiado y ahora los alemanes son más pobres!

Una amiga sacó su saco para los palos de golf de esta basura!
También, para ilustrar, tengo la historia del cambio de departamento de una sennora de aquí cerca, que por su avanzada edad debió achicarse para vivir cerca de su hija, y para lograr deshacerse de sus cosas de toda la vida que no le cabían --o no calzaban con las los enseres de los demás de la familia-- luego de ponerlos a la venta, ofrecerlos regalados y otros modos de oferta, debieron arrendar una sierra y aserrar unos muebles finísimos que trajeron desde Polonia, de Silesia, luego de la II guerra mundial, cuando esos territorios dejaron de estar bajo la soberanía alemana, y, pudiendo sobrevivir a los avatares de la historia reciente y sus traumas, no lograron pasar el test de la edad que tenían, siendo algo más grandes y anticuados para los estándares actuales.

Mi hija dice que partía el alma ver gran parte de las cosas que rodearon a la dama por annos de annos hechas lenna para que se los llevara sin problemas el basurero.




sábado, 26 de enero de 2008

Basura????


Paseando por aquí cerca antes de que se pusiera el sol, tipo cinco de la tarde, pude ver cómo los vecinos sacaban con prisa su basura grande; cositas como amoblados de salón, camas completas, comedores perfectamente buenos, colchones, maletas y otras minucias por el estilo. Es un día indicado por la municipalidad para que pase el camión retirándoselos gratis.


Los usos de esos enseres descartados son múltiples, según me han explicado; desde la recuperación por los más pobres hasta usarlos como combustible en faenas industriales, pero igual, que pena me daba ver tiradas por la calle cosas tan buenas..... con mirada tercer mundista, claro, y a mucha honra.

Mi madre dice a propósito de ésto: "Lo que el rico bota (tira), el pobre lo recoge", pero acá lo tiran porque ni a los pobres les hace falta, me parece, ni merece la pena el esfuerzo de recogerlo.

Las tiendas siguen llenas, y los catálogos atiborran los buzones y el espacio es insuficiente para tener tres salones, ocho dormitorios o... tres maletas nuevas sin uso.

Comprar, comprar, que el mundo se va a acabar y luego tirar, tirar, que no hay donde amontonar.




martes, 22 de enero de 2008

La Ventana Indiscreta


Miro por la ventana del departamento de mi hija, para ver la vida normal de personas normales en este país que no es el mío.

Me interesan los monumentos turísticamente atractivos, obvio, pero el que más me interesa es el dedicado a la vida corriente, esa tan difícil de observar si uno anda corriendo, pero el estar lloviendo y no tener mucho que hacer hace que se pueda practicar el viejo deporte de observar a los vecinos detrás de los vidrios con cortinas blancas. En Alemania todas parecen ser de ese color. Es que la cocina y estudio dan a una plaza interior, con juegos infantiles y muchas ventanas --casi todas-- curiosamente, sin cerrarse a las miradas de intrusos como las mías, al contrario, de día y de noche están sin correr los velos e iluminadas a giorno. Nuestra herencia mora y mediterránea parece que nos preparan para la intimidad oculta tras setos, cercos, cortinajes y muros altos; acá no hay eso, al menos en la cuadra en que habito por ahora.

Veo orden, limpieza, SILENCIO, apreciado hasta extremos inconcebibles para nosotros, pocos ninos, muchas mascotas, bicicletas, autos alemanes o franceses, a lo más; gente que camina, aunque muchos --en cantidad notable-- lo hagan ayudados por un andador que en Chile llamamos "burrito". Se nota que la población es vieja y que hay mucha soledad, como el caso de una mujer de edad que cada vez que voy al centro la encuentro deambulando por las tiendas y hablando sola. No se la ve enferma, pero llaman la atención sus paseos hacia la nada que la rodea.

En fin, más o menos así es cualquier asomada a la ventana. Otra cosa es salir a cuatro cuadras de acá, pues tenemos un tremendo palacio de los reyes de antano; otros tres palacios menores destinados a la cacería de esos tiempos que vemos con romanticismo; hay por lo menos cuatro museos; dos teatros en que montan hasta óperas; salas de exposición de arte; calles con letreros conmemorativos de sus glorias, como el poeta Schiller que era de la zona y vivió también aquí, y así. No hay que ir muy lejos para palpar esa historia que en Chile nos parece tan lejana e irreal, tanto como a los europeos pueda parecerles Macondo.

viernes, 18 de enero de 2008

Abundancia escandalosa

Hasta los alemanes se admiran. Observen al público que rodea el coche de la mascota.

Ayer se acabó el alimento seco del gato de mi hija. Aprovechando el viaje al supermercado, pasamos a uno mayor en tamano, pero exclusivamente para mascotas. El sueno de los humanos para regalonear a sus animales, pues estoy segura de que los mininos y perritos prefieren el carino y la atención antes que tantos juguetes, cojines, alimentos en lata y vitaminas, por nombrar algunas posibilidades.

Ver los pasillos atiborrados de juguetes para mascotas y comida para animales hechas con mimo, imaginación y recursos que la mitad del mundo humano no tiene, me dejó con la mandíbula en el piso. Qué quieres que te diga.

Post relacionado: "Vida de perros en Alemania"

martes, 15 de enero de 2008

Mis novedades

Que no estoy en mi casa ya lo he contado; que anoche regresamos desde Espana luego de cuatro días de visita a mi hijo que estudia allá, ahora lo saben, pero lo más impactante es que mientras estabamos de visita en la península Ibérica, en Chile ha muerto mi padre de un infarto cardíaco.

No estaba bien, pero esperaba que durara un tiempo aún. Dios sabe más y se lo llevó ahora. No sufrió demasiado, nos parece, pues luego del ataque quedó inconsciente o sedado, y falleció a las pocas horas, pero yo no estaba allá y eso es algo que me ronda, el no haber podido verlo antes morir y ser cremado.

Tuvo un funeral doble, si se puede decir, pues el primero fue en un pueblo cerca de Talca, en Villa Alegre, donde regresaron con mi madre luego de jubilar, y al otro día una segunda gran ceremonia en el Cinerario del Hogar de Cristo en Santiago, lugar al que llegó gente a chorros, con personas que por annos no se había tenido contacto, y así, miles de cosas que se conocen en estas circunstancias solamente.

Bueno, por lo demás, todo va bien: mi nieta no nace aún, y acá estamos todo el día pendientes de si se mueve o no, que si le da hipo ( es una hiposa.... o hipienta terrible esta ninna ) si pasa una patita por la guata* de mi hija, etc. Nos tiene a todos de cabeza, imaginando como será, que entre el coctelito de genes que tendrá con padre alemán, madre con un 50% china y el otro de un cuanto hay, puede ser cualquiera la combinación y es entretenido imaginarla. El padre la quiere de pelo negro; la madre, rubia como mi yerno, y yo?... la quiero buena, inteligente, sana, linda y rica, en ese orden. Le digo a Dios que no sea mucho pedir y que llegue felizmente a este mundo que la espera y en el que nadie sobra, pues todos podemos hacer un aporte.


*Guata = guata2.
(Del mapuche huata).
1. f. coloq. NO Arg., Bol., Chile, Ec. y Perú. Barriga, vientre, panza.


miércoles, 9 de enero de 2008

Tour inesperado por una maternidad alemana

Imagen tomada del blog de Mónica Calvo


No me imagino quien tendrá un tour por una maternidad de algún país que visite. No puedo, pero yo sí la tuve ayer. Mezclada con los futuros padres y los profesionales que atenderán la llegada de esos hijos, luego de una charla y respuesta a las inquietudes de los presentes --que seríamos unas 100 personas por lo menos-- recorrimos el lugar donde nacerá mi nieta en Alemania.

Comprendo sólo un poco de alemán, pero las imágenes son tan universales que, unidas a la experiencia de cinco hijos, me dejaban claras muchas cosas, admirándome muchas otras, como la variedad de posibilidades que hay para elegir el modo en que llegue tu hijo al mundo, el tipo de medicamentos, incluyendo sin aspavientos homeopatía y acupuntura, masajes y otros.

Mis hijos nacieron en pabellones quirúrgicos aptos para operar a corazón abierto con circulación extracorpórea, incluso, lo que da mucha seguridad, pero es absolutamente sobredimensionado para un parto que se prevé normal, amén de lo caro que eso resulta para el bolsillo estatal o privado, depende del caso.

Acá existe la opción de parir en una tina con agua, pero sin anestesia. Es una sala de tamanno nomal, con una tina rosada fuerte, más todo lo necesario para recibir a la criatura y atender emergencias. O si prefieres, podría ser una cama bastante redonda e incomprensible para mi --mi poco de alemán no alcanzó para la novedad-- salvo el coqueto lazo colgado desde el techo, que debe ser capaz de soportar el peso de un piano de cola (¿alguna ayuda  para que las parturientas pujen?) casi como en las películas, aunque nadie mencionó la bala para morder, esperable entre tantas posibilidades, no?

Por último llegamos a unas salas de partos más tradicionales, no dramáticas, con todo lo necesario y algo más, a escala humana, como un dormitorio grande con muchos cajones con implementos médicos, pero también con alegres dibujos pintados en las paredes, con puertas normales, en fin, todo como para hacer del momento algo entrannable sin descuidar nada.

Las cesáreas se hacen en un par de pabellones un poco más allá, pero no las visitamos, obvio.

Muy novedoso fue para mi una especie de "bar lácteo" para recién nacidos; una sala con luz suave, silenciosa, con mesas e instalaciones como de un café, donde las madres pueden ir a dar de mamar a sus hijos, pues queda al lado de la sala cuna. Pueden mudarlos si desean, y se les ensenna a hacerlo en un ambiente profesional distendido, narural, que me encantó. Había algunas amamantando y presumo que nuestra intromisión debe haber sido muy desagradable, pero verlas fue ilustrativo de la idea.

Quedé contenta de ver donde nacerá Isabel Alexandra.



jueves, 3 de enero de 2008

Veinte Kilos


Ninguna idea edificante me ronda más cuando viajo --siempre en económica-- que los veinte kilos que pueden atiborrar una maleta. Debo dejar tantas cosas inútiles por lo general, o de dudosa utilización al menos, por la desconsiderada báscula que indica con una luz especial en el intelecto, lo descabellado de los tesoros que se van juntando mientras estoy fuera de casa; decir "de viaje" es inexacto pues estoy en casa de mi hija y por eso los "cachureos" de acá no son precisamente una postal extra. Son recuerdos, cosas del día a día que es lo que me encanta, y mucho honor al consumismo, no lo puedo negar al ver lo que se junta en mi pieza.

Me matan los catálogos gordos, bien presentados --evidente, nos quieren vender lo que sea-- con tantas ideas aprovechables, de las que nunca se supo cuando; con la ropa que viene, y claro, estaríamos arreglados con estos abrigos maravillosos en medio de los 33 grados que tenemos de día allá, porque han de saber que siempre lo de acá --en mi tercermundista hemisferio-- es lo que viene, lo que se llevará, la novedad del 2008 en este caso, pero mi hija menor, que viaja conmigo, me ha aclarado el concepto al encontrar todo ´bonito, pero más que visto en Chile´...ay, ya ni las Europas se escapan de la globalización, ayayay..... es que en verdad, hace mucho, pero muuuucho tiempo que no puedo regalar nada verdaderamente original y exclusivo que no sea un Rolex con brillantes en los punteros que no tengo la menor intención --aunque pudiera-- de comprar, pues además esta vez hemos estado en Zürich, la patria del dinero, en la que sin embargo nos tratan de vender las vaquitas y los cencerros del tiempo de Heidi. Parece que nadie está contento con lo que tiene, aunque sea un banco suizo.

Estas dehilachadas ideas, escritas temprano, con horarios cambiados, valgan para que sepan de mis andanzas y de lo que siente una de las visitas a estos países que me encantan, pero que, de no tratarse de una catástrofe mundial, no tengo el menor interés de hacer de este continente mi hogar. Me reconozco en muchas cosas, pero en otras no, definitivamente no, y ese es mi drama, y de muchos como yo, ser y no ser --a la vez-- de América y de Europa. En todo caso, con sabiduría, esa que pido cada día a Dios, podemos unir lo mejor de los dos mundos. Ojalá a mi me resulte...un poco....






Algo de mí

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Vitacura, Santiago de Chile, Chile
Mujer, hija, esposa, madre, y como consecuencia, ahora soy abuela de Sofía,Isabel y Juanito, por el momento, mientras llegan los demás que están en la mente de Dios. Tengo 5 hijos, uno de ellos es sacerdote católico. Una bendición inmerecida. Mi apodo bloguero de AleMamá se lo debo a mi yerno. Para distinguirme de su esposa llamada como yo (y no por culpa mía) comenzó a llamarme así. Muchos me lo escriben como "Alemana", pero no, se trata de Ale, como apócope de Alejandra, y mamá por el mejor papel que la vida me ha dado, el de esposa y madre. Soy chilena, católica, y con la cultura occidental muy metida en el alma. Me interesa la tecnología y la ciencia al servicio del hombre, considerando la Ley de Dios siempre, siempre, siempre.

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