Un rincón para detenerse con buen clima en general. Como en todos los sitios, acá no faltarán los nubarrones, pero con que pasen, ¡todo en su lugar!



martes, 30 de diciembre de 2008

Balances e intenciones


Todo está teñido de recuentos, nostalgias y miradas atrás. Está bien, debe hacerse estos balances, pero si no sacamos nada y si de los propósitos el primer día del año sólo queda la resaca, y todo sigue igual, ¿de qué sirve?

Me conozco, y sé que mis más firmes intenciones chocarán con mis hábitos más arraigados, por eso, mejor me limito a "un par de cositas" bien acotadas y concretas, como son conseguir que se mantenga bajo el precio del petróleo y que suba el del cobre, nuestra exportación principal.... así, si no se logran mis metas, no me sentiré tan mal, salvo por mi bolsillo, jeje

Noooooo, como cada año, he hecho mi examen y tengo mis propósitos, pero serán en cosas muy chicas que apunten a hacer de mi familia y mi hogar un sitio grato para estar, refugiarse y crecer.


viernes, 26 de diciembre de 2008

Ser feliz y darse cuenta: noticias de mi jardín

Bosh y mermelada cerezas 001

Estamos cosechando los damascos del patio que este año llegaron un poco antes que el verano 2007. Ese año yo debía viajar para estar en Alemania ante el inminente nacimiento de mi nieta Isabel, y pensaba dejar las mermeladas hechas, pues es tradicional que su manufactura (nunca mejor dicho: "hecho a mano") deba hacerse entre Navidad y Año Nuevo, pero no fue así y mi marido debió arreglárselas con todos los kilos y kilos de fruta que produjo el arbolito. Es un tesoro de marido y dueño de casa. Aparte de que la administración del hogar se pone un poco ingenieril casi no se nota mi ausencia y puedo desaparecer por un mes y medio sin desastres domésticos que lamentar, salvo el adelgazamiento de los gatos.... pero ese será otro post...

Bosh y mermelada cerezas 002Bosh y mermelada cerezas 004

Hemos bajado mucha fruta, pero queda un buen poco arriba esperando que pase el atasco en la cocina, ya que además hemos hecho de frutillas y cerezas, y el uso de la primera persona plural no es por estilo literario, precisamente, sino que de verdad hemos participado todos los de la familia. Algunos más renuentes, debemos reconocer, pero igual se han encaramado a la escalera para bajar el principal ingrediente.

Estoy disfrutando mi morada, como han podido apreciar. ¡Qué feliz me sentía hoy en la terraza del jardín mientras mi marido bajaba damascos, sonaba el agua del riego en las plantas y yo bordaba una cenefa para un paño de cocina!.... suena ideal y bucólico aunque de campo se tenga sólo el jardín que rodea la casa, pero soy agradecida de Dios por lo que tenemos y me he estado sintiendo muy bendita estos días. Lo mejor es que me doy cuenta que soy feliz, no es eso de que lo comprendes por contraste, cuando esos momentos ya son de un pasado irrecuperable






jueves, 25 de diciembre de 2008


Acabo de entrar desde nuestro jardín. Todo está sereno y fresco, sin viento que agite los sonajeros ni las hojas del tulipero. Después de un día algo agobiante por el calor, ha sido muy rico salir a contemplar como se levantaba la Cruz del Sur sobre el horizonte de Santiago. Sí, aún se puede mirar estrellas en medio de mi ciudad, son bellas y siguen ahí, tal como las debe haber visto don Pedro de Valdivia cuando llegó desde la tierra de Terly a conquistar para España, para la Cristiandad y para Occidente este lejano territorio de Chile que casi se cae al océano Pacífico.

Pareciera que muchas veces la tierra que nos cobija deseara deshacerse de nosotros como un perro que se trata de sacar las pulgas agitando su pellejo, pero a pesar de los terremotos y volcanes que nos mueven el piso, acá seguimos aferrados a la piel de la tierra en este angosto país en que nos tocó la suerte de nacer y de trabajar para hacer rendir sus riquezas y posibilidades.

Tengo sueño, estoy hablando algo deshilachado, pero es que está tan linda la noche, que me dan ganas de que Neruda, mi compatriota que debe haber escrito sus versos en una noche como esta, no los hubiera creado para poder decir yo, como palabras recién estrenadas:




domingo, 21 de diciembre de 2008

Sucedió en Navidad: Historia con "moraleja"




Todo estaba a punto. La cena puesta con mucho arreglo para que fuera especial y mantuviera la sencillez que caracterizaba a su familia a la vez. Los regalos bajo el árbol esperando que pasaran las últimas horas de curiosidad de los hijos para abrirlos. Ya habían llegado los abuelos y, luego de un par de regresos a buscar algo olvidado, cerraron la casa, y partieron la misa de Navidad a la parroquia cercana, como cada año desde que se recordaban.

Todo era alegría e ilusiones. A Juan le regalarían el notebook Apple que dejaría de usar su padre. No era nuevo, pero era hermoso, potente, de mucha capacidad, como que aún tenía todas las fotos de los hijos desde que se compró la cámara digital cinco años antes. Todos los recuerdos estaban alojados ahí, sin respaldo alguno --total, un a Mac es un Mac, ¿o no? -- y su padre cambiaría el alojamiento de sus imágenes al nuevo equipo en cuanto lo sacara fuera de sus envases de regalo. Los otros hermanos tenían sus paquetes llenos de sus deseos, cumplidos por sus viejos, tíos, padrinos y abuelos y quedaban pocas horas para el gran momento....

Jamás imaginaron que por el apuro y el estrés de las fechas, su madre dejó abierta una pequeña ventana del baño por donde entraron unos ladrones que no estaban en contemplación del misterio navideño precisamente, y aprovechándose de las costumbres ya repetidas por años en nochebuena se llevaron todos los regalos de la familia empaquetaditos y listos par aser recibidos por sus destinatarios.

La señora había olvidado cerrar esa minúscula posibilidad de peligro por lo insignificante que era, pero los cacos tienen hijos pequeños que caben por un espacio en que apenas pasaría un gato, y no tienen empacho en enseñar el "oficio" de ganarse la vida con el sudor de otros para preparar otra generación de amigos de lo ajeno. Qué terrible.

Lo más que lamentan hasta hoy en que ya ha pasado un año, es la pérdida de las fotos de la familia, en una etapa en que los hijos crecían. Lo que agradecen, es que después de todo nadie estuvo en peligro, y lo que aprendieron, es a usar siempre un respaldo adecuado para los recuerdos, cosa que yo no he hecho con los míos y me propongo grabar todas las fotos de AleMamá que tiene este aparato en que escribo en su panza misteriosa.

Y tú, ¿dónde has alojado tus memorias?


sábado, 20 de diciembre de 2008

A la basura, pero bien empaquetados

Sólo me he casado una vez pero he tenido tres argollas de matrimonio por perdérseme cada tanto la que tenía en uso, cosa que no auguraba nada bueno según algunas viejas supersticiones de las tías que de a poco se me han ido, porque era indicio de desgracias en el matrimonio, algo que no ha sido así pues con 37 años de feliz relación considero superados los malos pronósticos, jeje

La primera la perdí al irse por el caño del lavatorio del baño. No se recuperó y hasta ahora dudo de que mi querida argolla luzca en la mano de la novia del plomero que destapó el lavabo.

La segunda se despidió de mí cuando mi hija Tere, de sólo 3 años , se puso a hacer paquetitos minúsculos y primorosos, súper pegados con cinta scotch, donde puso mis anillos que usaba a diario. Junto con la alianza, se perdió un denario de oro que usaba en el dedo para rezar el rosario en lugares poco frecuentes. No era de gran valor pero tenía un plus sentimental para mí. Menos mal que el anillo de compromiso de mi abuela no lo había heredado aún.

También he recordado otra pérdida de cosas valiosas por estar muy bien guardadas como fue bastante dinero que mi esposo puso en un sobre junto con los diarios viejos que le regalamos a un reciclador callejero. Tomamos los papeles, los pusimos en una ruma, y el hombre se los llevó sin saber jamás que se llevaba entre ellos una cantidad mayor que sus ganancias de un mes. Ojalá lo hubiese descubierto, no lo aprovecharíamos nosotros, pero hubiera sido una gran cosa para él.


jueves, 18 de diciembre de 2008

Arráncame la Vida

Las películas de época le encantan a mi madre. No sólo sigue la historia, sino que disfruta con las recreaciones de los lugares, épocas y trajes; todo es motivo de su atención y comentarios.

Por ese motivo, me invitó a ver la película mejicana "Arráncame la Vida" basada en la novela de Ángeles Mastretta del mismo nombre.

La película estaba bastante bien en cuanto a actuación, recreación de los ambientes y esas cosas, pero lo que mejor encontré es lo logrado del personaje del general, que en su machismo ni siquiera se daba cuanta del atropello a su mujer. Sencillamente no contaba y punto. Ni un drama para él. Y yo conocí personajes así, por suerte en extinción.

Lo que detesto de las películas y novelas latinoamericanas y españolas en general es la insistencia en "los detalles" --como dice una sobrina con mucha gracia-- refiriéndose a las escenas de sexo explícito en que se solazan en mostrar más de lo que ni los gringos se permiten --lo que es harto decir-- y lo que el buen gusto soporta, máxime si en nuestro inefable Chile está catalogada para ¡CATORCE AÑOS (14)! y eso que es de una crudeza tal, que a mi madre y a mí --mujeres viejas, casadas, con hijos grandes-- nos hacía sentir incómodas. Yo sencillamente cerré los ojos.

Las intimidades son eso: déjenlas para la alcoba, y con insinuar lo que muestran en detalles, es suficiente y estamos claritos de lo que pasó. Además, meten una infidelidad de "la mina" cuando aún estaba enamorada de su marido y esperaba su primer hijo. ¿A qué meter otro ingrediente --así de innecesario-- a una excelente historia?



martes, 16 de diciembre de 2008

Abanicos: Viento con Estilo


Ha llegado para mí la estación de los abanicos, tanto por la latitud, como por mi edad.

Me producían mucha curiosidad cuando chica, y los hacía con papeles plegados para jugar, pero jamás eran como ese de la tía vieja, traído de-no-sé-donde, que de tan fino y exclusivo estaba prohibido tocar. Crecí, y pasaron a ser casi sinónimo de viejas --como mujeres bíblicas-- que se abanicaban y nos distraían donde quiera que estuviéramos.

Hoy, debo reconocer con hidalguía que son un invento genial para lugares o situaciones en que no contamos con aire acondicionado. Son bellos aunque sean muy sencillos; son ingeniosos, y pueden ser un regalo muy bienvenido para las damas como yo, jeje, o como un souvenir de destinos exóticos. Serán bienvenidos y admirados y me da la idea que no compromete a nada, salvo que sean francamente de materiales preciosos, como marfil, seda pintada por maestros del pincel, o antigüedades venerables, cosa más bien rara que suceda.

Mi hermano y mi cuñada me acaban de traer uno --que necesitaba con urgencia-- desde Indonesia. Las varillas son de madera negra, pero los "padrones" son de concheperla oscura, como mosaicos, muy lindos. El "paisaje" no es tal, sino que en este caso es una seda amarilla muy bonita y sencilla.

Hay toda una historia, una industria, una cultura, ¡y hasta un lenguaje! relacionado con los abanicos. El nombre de sus partes lo tomé de la web y su historia es controversial como toda genialidad que se ha inventado en varios lugares y perfeccionado por muchas generaciones de inventores anónimos



jueves, 11 de diciembre de 2008

Una isla entre España y Chile

No puedo dejar de hacer una entrada para recomendarles el blog de Angie Besoain. Es una chica con doble nacionalidad pues es española y chilena a la vez. Ha crecido en Barcelona, pero aterrizó en su adolescencia en Santiago, por eso es especial, tiene una doble cultura que a veces duele: se quisiera estar en dos lados a la vez y es imposible ¡aún con Internet! pero eso hace que sea muy madura y que escriba desde una sensibilidad especial, usando un talento grande en un blog que, para mi gusto, es muy avaro en producción.... me encanta.... ¿de lo bueno, poco? habría que preguntarle a Ángeles.

Se define a si misma como una isla entre España y Chile; quizás ella se sienta así, pero yo la veo como un puente de lo mejor de ambos mundos. No creo equivocarme.


miércoles, 10 de diciembre de 2008

Rostizados por acá y congelados por allá

Acabo de ver el pronóstico del tiempo donde viven mis hijos y casi no puedo creer que estén con nieve y frío cuando acá no hay cómo refrescar los días hasta que puntualmente llega ese viento que cada tarde de verano hace sonar los chimes que cuelgan por todo mi jardín, invitando a salir y descansar en la terraza de atrás mientras cantan los zorzales.

Les dejo el anuncio meteorológico que he capturado, para ilustrar:

El primer pronóstico es de Santiago de Chile; el segundo, es del sur de Alemania, donde vive mi hija; y el tercero, es del norte de España, donde estudia mi hijo.



domingo, 7 de diciembre de 2008

¿Qué vamos a comer?


Pregunta apestosa. Si me la hace la persona que me ayuda en casa, no tengo la respuesta pues siempre estoy improvisando y generalmente me ayuda a decidir; si me la hacen en la familia, ¡la odio! porque los hijos hombres seguramente llegarán a la conclusión de que está muy repetido --a veces es verdad, pero deben reconocer que la sazón varía, jeje-- o si no: ¡otra vez vegetariano! , y mi amado esposo, luego de su análisis de lípidos se escandalizará aullando: ¿de nuevo carne? ¡con el colesterol como lo tengo!....

Sí, y también se oyen cada tanto en este hogar:
  • "En la casa de mi mamá se preparaban porotos/frijoles todos los sábados: era el día del aseo general"... a lo que yo le pregunto: ¿está mal el aseo o echas de menos los porotos?
  • "Debiéramos comer pescado tres veces por semana, por lo menos, tu sabes la dieta mediterránea"....
  • "Los chilenos no saben comer verduras, sólo piensan en la carne"....
  • "¡Queeeeeé! ¿no hiciste arroz?".....
  • "A mis amigos los llevan al Mac Donald's mucho más seguido"....
¿Les suena conocido? y yo al medio del vendaval, con mi falta de imaginación y entusiasmo para el tema y con la conciencia intranquila por estar matando a mi familia al no seguir los consejos variopintos de las últimas tendencias de la nutrición o .... de la moda alimenticia, siempre contradictorias y cambiantes.


jueves, 4 de diciembre de 2008

El tulipero de mi patio

Me ha gustado la luz con que salió esta foto. La tomé al atardecer, con la luz poniente ya muy baja

No tengo NADA de seguidora de la Nueva Era --New Age-- salvo algo de su música que, efectivamente, logra apaciguar el espíritu por usar sonidos tan naturales y serenos que nos conectan con buenos momentos y sensaciones placenteras, tal como lo siento cuando escucho la música "eterna" de los grandes maestros que acompañan mi día, especialmente cuando ando en el auto. Es como ponerse una pomadita, un ungüento en el alma..... pero hoy, estando en mi patio --que está muy primaveral-- tuve una experiencia de las que patrocinan los de la Nueva Era, creo, porque me dió un impulso irracional de abrazar el tronco de mi tulipero que está ¡bello bello! cada día más lindo y creciendo , tanto, que ya ha tapado parcialmente las ventanas de mis vecinos de atrás, que dan directamente a nuestra intimidad, y nosotros, siendo de muy bajo perfil y hasta tímidos, hemos aprovechado poco el lujo de la casa por sentirnos en un acuario transparente al estar ahí. Ya no es así, y el arbolito, al ser de hoja caduca les deja pasar el sol del norte en invierno y los protege de su inclemencia en el tiempo del calor. Todo bien, nuestros vecinos deben estar contentos, y se nota, pues pasan más en su terraza.

Abrazarlo en forma consciente me hizo sentir su rugosidad; su calor de todo un día bajo los rayos solares; su perfume seco; su firmeza enhiesta, y pensé que en caso de terremoto -- de esos que suelen hacerse sentir en estas tierras en el margen occidental de América-- yo me estremecería, pero el tulipero no se movería de su sitio por sus hondas raíces acordes a su tamaño y estuctura.

Me sentí muy parte del mismo planeta que comparto con esa criatura viva, pero que no se puede mover de ahí. Esté donde esté, yo sabré que en mi patio de Santiago hay un noble ser vegetal creciendo, teniendo sus ciclos estacionales y viviendo para darnos confort y alegría.


miércoles, 3 de diciembre de 2008

406 post en tres años ¿Qué tal?

Antigua cabecera de este blog

He cambiado algunas cosas en la sidebar, es entretenido variar un poco, por eso tengo varios widgets (artilugios, chismes,"cachivaches") variables en mi barra lateral.
Recorriendo un poco el blog para ver eso, me he fijado que recién comenzado diciembre 2008 ya llevo ¡ciento cuarenta y cinco entradas! Me parece increíble haber posteado tanto, y eso que no es el único blog que he tenido. Si pensamos que el 2005 subí 46 posts (algunos los dejé luego de un tiempo en borrador: me dio cierto pudor (?) el releerlos ); en 2006 fueron 103 los conservados y en 2007 la misma cantidad, y hay 8 que los antedaté para tenerlos como respaldo.... o sea, dan vueltas por ahí como 406 entradas de este blog solito.... ¿Valdrá la pena el tiempo invertido? yo lo he pasado bien, es una necesidad tener este desagüe de la creatividad, del espíritu, de comunicar, sacar de dentro, discutir, aportar.... Eso creo yo porque me gusta el cuento, pero tengo serias dudas de su valor. ¿Les pasa? hay algunos que sí, lo han dicho, pero no todos cumplen las amenazas de cerrar el sitio, por suerte, pues uno aprende a quererlos y conocerlos.




martes, 2 de diciembre de 2008

Donaciones con trompetas

Ha terminado la Teletón chilena, esa actividad esperada en cada edición por un país espectante, unido y deseoso de que acabe con un éxito cada año más exigente; todos la consideramos algo muy propio. Es hermosa.

Las metas se cumplen con los grandes y pequeños aportes de millones de personas , cada una a su medida, pero este año ha habido dos personajes particulares que han roto todos los esquemas en un país en que tradicionalmente se ha cultivado el bajo perfil y donde se considera muy "rota" (hortero, ordinario) la ostentación de lo que sea, y mucho más si es del dinero, bienes escasos y otros similares.

Mi post pretende casi ser una encuesta sobre si hay que privilegiar la solidaridad anónima aunque sea pequeña o está bien la solidaridad pública, mediática, pues esas donaciones son dadas en horarios de alta audiencia, con bombos y platillos, aplausos, destacando que se ha cuadruplicado sobre lo aportado el año anterior, etc

Yo sólo vi al señor Nazar con su hijo, y creí que era broma el más o menos un millón y medio de dólares entregados por un chileno radicado en los EE.UU. Él fue el que destacó y corrigió al animador sobre el cuadruplicado de la suma. A Farkas --que también dio esa cantidad ($1.000.000 chilenos)-- no lo vi dando su aporte, pero también fue ante las cámaras y sí lo he visto en el vídeo que dejo para ilustrar lo que digo.


Ambos se han transformado en una especie de héroes nacionales; uno tiene pretensiones políticas y el otro sólo llega, aporta y regresa a su país de residencia, pero quedan los comentarios y las discusiones sobre el estilo para dar; ha sido casi un desafío ver quién doca más. He leído que esta escalada está complicando a la organización del evento porque de donde más aportes llegan es de las pequeñas cooperaciones, y estas tan grandes para nuestra realidad podrían desincentivar a los chicos. A mí no, en todo caso, no me obnubilan.

Personalmente prefiero la solidaridad callada, ojalá anónima, "que la mano izquierda no sepa lo que hace la derecha", con elegancia y discreción, sin utilizarla para crearse una imagen de mecenas, por puro desinterés, sin contaminaciones y que no provoque suspicacias, pero debo reconocer que los niños se rehabilitan con medios materiales y estas persona tan especiales los tienen y los han dado; no los puedo rechazar tampoco.

Resumiendo: yo diría que sí a estas donaciones extraordinarias, pero que fueran por puro amor y desinterés. ¿Será posible?

Se está hablando bastante en los blogs sobre esto. Dejo un par de ejemplos:
Duda Razonable
Bosque de Kukuei


Algo de mí

Mi foto
Vitacura, Santiago de Chile, Chile
Mujer, hija, esposa, madre, y como consecuencia, ahora soy abuela de Sofía,Isabel y Juanito, por el momento, mientras llegan los demás que están en la mente de Dios. Tengo 5 hijos, uno de ellos es sacerdote católico. Una bendición inmerecida. Mi apodo bloguero de AleMamá se lo debo a mi yerno. Para distinguirme de su esposa llamada como yo (y no por culpa mía) comenzó a llamarme así. Muchos me lo escriben como "Alemana", pero no, se trata de Ale, como apócope de Alejandra, y mamá por el mejor papel que la vida me ha dado, el de esposa y madre. Soy chilena, católica, y con la cultura occidental muy metida en el alma. Me interesa la tecnología y la ciencia al servicio del hombre, considerando la Ley de Dios siempre, siempre, siempre.

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