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lunes, 20 de diciembre de 2010

Cuando los tomates se pusieron insoportables. Cuento para niños y gustadores de esta delicia


Érase que se era en un país de América llamado México, un fruto de impresionante belleza y mejor aspecto por ser rojo, brillante ¡y de un aroma! que hasta a los dioses sangrientos aplacaba. Le llamaban xitomatl, "fruto con ombligo" pero como es difícil su nombre, ahora le llamamos tomate.

Para él era normal ser maravilloso, y nunca pensó en ser tan especial hasta que llegaron unos extraños seres venidos del otro lado del mundo que lo conocieron, se admiraron  y lo llevaron a sus países para presentarlo en la sociedad europea, los amos del mundo de ese entonces por sus conquistas y refinamiento.

Ahí empezó el problema de nuestro querido tomate: se puso engreído, porque de ser ingrediente corriente, pasó a que en Italia le llamaron POMODORO, que suena muy importante, algo así como manzana de oro, casi como para alhajar el árbol de navidad de los reyes, pensaba, y comenzó a desear que lo agrandaran, que le quitaran los defectos, que lo hicieran más redondo y más y más rojo, para adornar platos y cocinas.

Pero no se dio cuenta de que al favorecer su aspecto perdió el sabor, la textura, el aroma, es decir la mayor parte de sus bondades y además se hizo aburrido, porque lo cultivaban todo el año y ya no era esperado con espectación como cuando sólo hacía su entrada triunfal en los cálidos veranos. La gente comenzó a decir que era harinoso y desabrido. El tomate se entristeció y asi quedó por largos años.....

Pero no todo estaba perdido, porque definitivamente era un fruto de oro, que le ha dado fama y fortuna a regiones que antes pasaban necesidad, y se compadecieron de nuestro amigo rojo y decidieron darle el sabor que lo hizo famoso y deseado.

Estudiaron y estudiaron cómo devolverle sus características originales y hoy lo están logrando. Hacía demasiados años que en Chile no se comían tomates tan sabrosos y además tan bellos. Ya nadie dirá que no son como los de antes, porque casi son tan buenos o mejores, porque han conservado la belleza que le dieron los que lo mejoraron en su aspecto.

Hoy no sólo es el pomodoro, sino que le llaman el ORO ROJO, y está feliz de volver a ser como antes y orgulloso de ser hijo de América.

15 comentarios:

AleMamá dijo...

No se sabe con certeza si son originarios de México o Perú, puede que de ambos a la vez. Hubo que irlo domesticando y hoy es un rey de las verduras.

Winnie0 dijo...

Y yo disfruto a menudo de ese oro rojo...uhm el de la huerta murciana que bueno es aquí en España Ale. Un besito

Maria Jesus dijo...

Nos encanta de todas maneras, frito, asado o crudo.

En España los hay muy buenos, a mi me gustan especialmente los canarios.

No me olvido de mañana, espero que nos digas pronto que estas bien.

Animo y un beso fuerte. Te ayudaremos por la retaguardia

pon dijo...

Qué buenos los tomates, crudos, fritos, rojos, verdes, en ensalada, en gazpacho, mermelada, da igual. Pero mi preferido es cortado por la mitad y con un pizca de sal y pan. Merienda de verano perfecta.

Cuántas cosas buenas vinieron de América, el chocolate, la patata, el maíz, el chili.....y cuántas palabras y acentos. No hay nada como el mestizaje.

Militos dijo...

Venía a hablarte del tomate, tomate, el que nació en vuestras tierras fértiles, pero acabo de leer el comentario de Mª Jesús y me figuro que tienes alguna intervención por delante. Por si acaso te apunto por delante en mis oraciones.
Todo irá bien, la Madre nos protege siempre y más en estas fechas.
un beso con todo mi cariño

Gabriela dijo...

Recuerdo una canción de mis tiempos infantiles: qué ricas son las papas con un poco, poco, poco de tomate.
Ya te tendremos de vuelta pronto y "como si nada".
Saludos.

AleMamá dijo...

Gracias a todos por sus buenos deseos.
Aunque me dejen sin hablar unos días, me las arreglaré para postear.

Fernando dijo...

¡¡Qué hambre!! Tienes razón: no tiene nada que ver un tomate insípido, de invernadero, con otro natural sabroso, con aceite y con sal.

Mi último descubrimiento han sido los tomates verdes, de entrada saben ácido, pero si los combinas bien en ensalada pueden estar deliciosos.

ojo humano dijo...

¡Cómo me gusta!
Buuuuuuuuuuuuuu, me lo prohibieron.
A veces hago un desarreglo y lo disfruto a mil, con marraqueta y ajito picado fino ¡¡¡gluppp!!!Manjar de Dios.

Gabriela dijo...

Fernando: los tomates verdes fritos deben ser una delicia. Ojalá algún día llegue a probarlos.

Andy dijo...

Me encanta el tomate.

Muchas veces pico tomate, cebolla y pimiento verde en un plato. Le hecho un poquito de sal y de orégano... y listo para acompañar la comida.


Muchas gracias por compartir esta historia con nosotros.

AleMamá dijo...

¡Me encantan cuando tienen sabor y textura, sobretodo, pero si no, por lo menos decoran la comida!

AleMamá dijo...

Toyita, te había extrañado, amiga.
Sí, los tomates son una delicia como vengan.
Besos

Marta Salazar dijo...

muchas gracias! muy interesante :)

en la película Ben-Hur, la de Heston, creo que salen tomates... un grave erros histórico, je je

en Austria, se los llama Paradeiser o manzana del paraíso ;)

saludos!

AleMamá dijo...

Marta, parece que lo de asemejarlos a las manzanas fue común, pero en realidad son bayas, y deliciosas.

Saludos

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Vitacura, Santiago de Chile, Chile
Mujer, hija, esposa, madre, y como consecuencia, ahora soy abuela de Sofía,Isabel y Juanito, por el momento, mientras llegan los demás que están en la mente de Dios. Tengo 5 hijos, uno de ellos es sacerdote católico. Una bendición inmerecida. Mi apodo bloguero de AleMamá se lo debo a mi yerno. Para distinguirme de su esposa llamada como yo (y no por culpa mía) comenzó a llamarme así. Muchos me lo escriben como "Alemana", pero no, se trata de Ale, como apócope de Alejandra, y mamá por el mejor papel que la vida me ha dado, el de esposa y madre. Soy chilena, católica, y con la cultura occidental muy metida en el alma. Me interesa la tecnología y la ciencia al servicio del hombre, considerando la Ley de Dios siempre, siempre, siempre.

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