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martes, 8 de noviembre de 2011

De nombres y EL Nombre



Hoy enlazo a Corazón Coraza, una joven mujer chilena. Habla a propósito de su nombre y me ha hecho pensar en un tema que me gira hace tiempo en la cabeza como pueden ver en este post*.

El nombre nos representa, y al que lo conoce le da el poder de invocarnos, o sea llamarnos. ¿quién no ha girado la cabeza al oírlo? ¿o quién no sonríe a otro que se llame igual que uno? Todos deseamos tener buen nombre, salvo algunos que se confunden con la fama fácil y no vacilan hacer cosas que la mayoría consideramos que es enlodarlo. Así, cualquiera es "notable".

También el tener nombre permite ser evocado, imaginado, recordado, y aunque la famosa escena de Romeo y Julieta digan algo tan poético como: " la rosa no dejaria de ser rosa, tampoco dejaria de esparcir su aroma, aunque se llamara de otra manera" el hecho es que para evocar el perfume de la rosa tenemos que nombrarla de algún modo.

Hay nombres sagrados, como el de Dios, que lo es por antonomasia, por eso no se le puede andar nombrando como oimos por ahí: "¡Por Dios ésto!" o por lo otro. Me irrita en grado sumo, me da pena, no saben lo que hacen. En eso nos llevan la delantera los judíos, que siguen respetando el nombre de Dios con exquisita delicadeza; ni siquiera lo escriben completo; en sus escritos en la Red, por ejemplo, ponen: D'os.

Es bueno empezar a pensarlo, ¿cierto?

7 comentarios:

Andy dijo...

Genial post. No sabía que los judíos escribieran así Dios en la red, ¡qué sorpresa!

Sí sabía, como es natural, que no pronuncian su nombre, Yahveh, y que en su lugar escriben YHVH, sustituyéndolo por el Señor las más de las veces.

Sin duda, tu post nos alerta del peligro de nombrar a Dios en vano y es que, bien pensado, ¿no ha sido acaso una de las palabras más pisoteadas en la historia? ¿cuántas veces se usa para legitimar la violencia?

Gabriela dijo...

Más de una vez he pensado en la importancia del nombre que llevamos. Por eso creo que los padres deben tener extremo cuidado al elegir el nombre de sus hijos, pues es algo que los va a acompañar toda su vida, y después.

Jorge S. King dijo...

Que buen post AleMamá, muchas gracias.

AleMamá dijo...

Andy, he navegado páginas judías en que lo escriben así, acortado y otras en que lo hacen como nosotros, pero siempre con cuidado. No sé si al decir "Dios" lo sientan como genérico (?¿) y escribir YHWH los complique. No lo sé

Winnie0 dijo...

Somos nosotros y nuestro nombre.....de eso no tengo duda....Un beso Ale

CorazónCoraza dijo...

Sólo con los años me he dado cuenta de la importancia que tiene mi nombre, pues no sólo constituye una parte esencial de lo que soy, sino que además es toda una herencia

¡Gracias por compartir esto!

Fernando dijo...

Así es, Alemamá. Ahora, en España, los ateos se hacen los graciosos y en vez de escribir "Dios" escriben "dios", como si fuera una silla. Es un gusto por hacer daño, porque seguro que a Alá le llaman "Alá" y no "alá" o a Júpiter "Júpiter" y no "júpiter".

En fin...

Algo de mí

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Vitacura, Santiago de Chile, Chile
Mujer, hija, esposa, madre, y como consecuencia, ahora soy abuela de Sofía,Isabel y Juanito, por el momento, mientras llegan los demás que están en la mente de Dios. Tengo 5 hijos, uno de ellos es sacerdote católico. Una bendición inmerecida. Mi apodo bloguero de AleMamá se lo debo a mi yerno. Para distinguirme de su esposa llamada como yo (y no por culpa mía) comenzó a llamarme así. Muchos me lo escriben como "Alemana", pero no, se trata de Ale, como apócope de Alejandra, y mamá por el mejor papel que la vida me ha dado, el de esposa y madre. Soy chilena, católica, y con la cultura occidental muy metida en el alma. Me interesa la tecnología y la ciencia al servicio del hombre, considerando la Ley de Dios siempre, siempre, siempre.

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