Un rincón para detenerse con buen clima en general.
Como en todos los sitios, acá no faltarán los nubarrones, pero con que pasen, ¡todo en su lugar!

lunes 31 de agosto de 2009

Un día muy estimulante


Debí salir a media mañana, pero el clima era especialmente rico con sus 10 ó 12 grados y un poco de viento suave que permitía ponerse un abrigo sin la sensación de que sea poco o mucho. Me lo subí y arrebujé un poquito y ya, perfecto. Daba gusto sentir el pelo un poco arremolinado al subir al auto y partir. Recordé a mi madre cuando dice que no hay nada mejor que un concierto de flauta en un día frío. Encendí la radio en su honor.






sábado 29 de agosto de 2009

Arreglando un poco "lo que hay"

Quisiera parecerme en montones de cosas a la reina Fabiola de Bélgica, menos en su peinado, y espero haberlo conseguido hoy.

Tenemos un matrimonio esta tarde. No son personas cercanas, pero por el trabajo del marido debemos asistir ¡y bien me parece! se CASAN con un compromiso serio que todos deseamos que sea perdurable, y eso en tiempos de tantas confusiones y raseros por abajo, es mucho.

He ido cumpliendo las ceremonias previas que cuestan poco menos que el mismísimo regalo y no es otra cosa que hacerse las manos y arreglarse el pelo un poco mejor que el peinado duchado y secado al viento que luzco a diario. La ocasión lo amerita, pero no deja de sobresaltarme el haber empleado casi dos horas en estos menesteres. Y eso que me atendieron de inmediato.

Si, suelo tener las uñas partidas y el pelo tal como espontáneamente se queda cada mañana, pero de sólo pensar en todo lo que conlleva evitarlo me da pereza y deseos de guardar la cartera donde no se puedan escapar los billetes.







miércoles 26 de agosto de 2009

Call centers con dulces acentos

Muchos de los llamados recibidos desde call centers los están haciendo personas con un claro acento de países del norte de América del Sur; pienso que son colombianos, pero no estoy segura. A muchos les toca recibir las quejas por problemas de algunos servicios, pues atienden con una paciencia difícil de encontrar en mis compatriotas; no sé si será por lo bien que pronuncian (salvo las jotas aspiradas) y que hablan más lento que nosotros, pero tienen algo que los hace diferentes hasta para decir cosas tan indignantes como que es imposible ubicarte, pese a que trabajan en la compañía de Movistar que uno usa para estar siempre ubicables (!) y uno está llamando desde el móvil y tienen tu número en pantalla.

No sólo están en lo de los reclamos sino que además están en ventas por teléfono que te interrumpen todo, pero con su dulce acento.

No son gratos esos llamados de personas en que te saludan muy gentilmente para luego dejarte caer el recitado automático de las bondades del producto que ofrecen y que parece ser que JUSTO ESO jamás lo necesitaremos. Tampoco debe ser grato trabajar ahí. Me da pena tener que parar la cantilena pues pienso que son personas en un empleo de emergencia y que deben estar todo el día repitiendo un disco rayado que no creen ni ellos. Al menos les ahorro la saliva que gastarían inutilmente.








domingo 23 de agosto de 2009

Anoche vi capturar a niños delincuentes :(


Creo que he tenido el dudoso honor de asistir a la captura de los delincuentes que asaltaron a mi hijo hace 15 días y que conté en esta entrada* Veníamos de dejarlo en la casa de su amigo Raimundo, el mismo que los trajo de regreso ese día para olvidar, cuando un carril de la esquina de San Francisco de Asís con avenida Las Condes, llamado Cantagallo, estaba bloqueado por una patrulla policial que estaba deteniendo y registrando a tres sujetos.

Parecía cosas de películas, pero era bien real, y me dio mucha pena ver que uno de los detenidos era un niño y que el carabinero que lo chequeaba debía agacharse para ver sus bolsillos y comprobar lo que llevaba en ellos. Tendría unos 10 años, 12 cuando más.... ¡qué tristeza!

No me entristece que capturen a los delincuentes y "patos malos" como les decimos en Chile en jerga, pero sí que sean jóvenes y niños que terminarán como reos, y nada raro que por homicidios. Otros de su edad a esa hora estarían en sus HOGARES, con sus FAMILIAS, pero esas son palabras bonitas casi en vías de extinción si no se protege y promueve instancias en que se las fortalezca y no debilite como se está haciendo sistemáticamente.

No nos engañemos más: los pensadores, ideólogos, políticos, periodistas, artistas, y en general los que influyen en la sociedad por medio de las ideas son responsables de tanto dolor y desgracia. Aún es tiempo: salvemos la familia tradicional, la única familia que existe porque es la que probadamente ha sido contenedora de los hijos que se forman en ellas.






jueves 20 de agosto de 2009

Quebró la revista Selecciones del Reader's Digest


Con mucha pena, porque me ha acompañado toda la vida, he leído de la quiebra de la que fue una magnífica revista en noticias similares a ésta:


La Reader's Digest Association, que hace 87 años publica la revista mensual Selecciones, anunció este lunes que planea ampararse en la ley de quiebras para refinanciar su deuda. En un comunicado, la editora con sede en Pleasantville (Estado de Nueva York) anunció que buscará el amparo del capítulo 11 de la ley de quiebras para canjear parte de su deuda de 1.600 millones de dólares.


Era adelantada a su época, pienso, pues lo que la hizo tan vendida, esperada, coleccionada, leída y releída era su estilo breve, lleno de cosas estimulantes, optimista sobre la capacidad de bondad del hombre, ya aunque no ignoraban la maldad, no era lo que destacaban.

¿Quién no recuerda sus secciones fijas como "La risa, remedio infalible", "Enriquezca su vocabulario", "Mi personaje inolvidable", "Citas citables" y tantos otros? Fueron de los primeros en preocuparse de la autoayuda.

Lo que la hizo grande terminó matándola, es mi diagnóstico, pues al llegar la Internet a quedarse ya la revista no tenía nada nuevo que ofrecer salvo estar impresa. Además, en los últimos estertores, se puso vulgar, ya no era la revista que se dejaba en los hogares por ahí con la certeza de tener un enfoque valórico adecuado. Hubo ejemplares que sencillamente veté; no entrarían a mi hogar, así de sencillo, y a la tercera vez que me encontré con temas sensibles tratados en forma inadecuada para su tradicional línea editorial, ya no la compré más. Se traicionaron traicionando a personas como yo, que esperábamos coherencia con el espíritu que la fundó.

Otro problema no menor fue que al desaparecer la edición chilena nos trajeron la versión argentina en la que se privilegió el lenguaje coloquial rioplatense con su voceo, y sus verbos --aceptados por la Academia-- que nos son extraños. ¿ Por qué no se usó un español neutro? al cambiarnos algo tan básico muchos dejaron antes que yo de adquirirla.

¡Qué pena tengo! y creo que aunque paguen sus enormes deudas ya no hay vuelta atrás, el mundo de las comunicaciones ha cambiado. Ya no hay espacio para Selecciones teniendo la Web, pero mientras no se rompan, las revistas viejas con su típico formato --cómodo por lo pequeño-- que dejo en el baño y tengo por montones en la casa de la playa, donde no hay computadores, seguirán siendo la mejor revista como en sus tiempos de oro.
***

Post scriptum:
Quizás acá está su futuro pues se adelantó a él: Reader's Digest. Com









viernes 14 de agosto de 2009

¿En qué se parece un meteorólogo a un político?

Mi hermana Pía ha planteado un a pregunta muy interesante: ¿En qué se parece un meteorólogo a un político? y me ha dejado a mí la responsabilidad de redactar las diferentes alternativas. ¿Qué les parece? pueden agregar otras similitudes....

¿En qué se parece un meteorólogo a un político?
  • Su diagnóstico nunca es muy certero
  • Se basan en las estadísticas para terminar errando
  • Siempre tienen explicaciones para lo inexplicable
  • Van cambiando su opinión desde cubierto con tormenta eléctrica y vientos huracanados a despejado con temperatura agradable y brisa suave
  • No tienen ningún escrúpulo en negar lo que dijeron en público ayer, y con su mejor sonrisa
  • Nunca cumplen lo que prometen







Teclados: preguntas y duendes


 

¿Alguien me puede explicar por qué las calculadoras y el teclado de los computadores traen los números al revés si los teléfonos los tiene ordenados "en orden" y valga la redundancia?

Esa es mi pregunta. Ahora comento lo de los "duendes":

Han entrado duendes a mi blog desde hace un mes, pues misteriosamente se publican algunos esbozos de posts antes de cuajar en nada coherente. Me imagino que debe ser por teclear mal algo en el notebook de mi hija, formato de computador del cual no soy una admiradora precisamente. Me complica el teclado tan compacto y diferente al que uso en mi aparato grande, con esos monitores cabezones que ocupan todo el escritorio y que mientras funcione no pienso cambiar.

miércoles 12 de agosto de 2009

Acumulaciones compulsivas


Cachureo es una palabra chilena no recogida por la RAE que significa todos esos objetos sin utilidad o valor poco definido que conservamos sin razones muy claras y que van llenado los estantes y hasta la psiquis de los cultores de este extendido "hobby". María Paz Ureta ha hablado de ello acá y me inspiró*. Verdaderamente es un tema para pensar.

Conocí personalmente a un hombre bastante cercano --de 64 años al morir-- que juntaba todo excepto basuras en descomposición. Tenía cosas para lo que se necesitara, pero el precio era ver por todo su hogar infinitas acumulaciones ordenadísimas de envases de yogurt,colecciones de la parte de cartón que queda de los rollos de papel higiénico, tela de punto en que venían envueltos los corderos de Magallanes (le llamaban "estoquinetes"),diarios viejos, recortes de lata, plásticos varios, botellas....¡lo que se te ocurra! Al morir, su viuda se cambió de casa y al desocupar la vivienda no se podía entrar a la bodega-taller por la acumulación de cosas tan enormes como el cardán* de un bus que alguna vez fue de su propiedad. Es una pieza de acero que recorre por debajo todo el largo de un vehículo. Llegabas a la puerta y sólo podías estirar el brazo. El resto era pura inutilidad por no estar disponible si es que valía algo.

Yo no lo hago mal en atesorar cosas que los demás no tienen muy claro porqué, pero en mi beneficio debo decir que no es demasiado y que cada tanto hago un despeje y voy achicando mis tesoros juntados por razones sentimentales más que nada. Mi marido ,en cambio, guarda cosas tecnológicas por el valor que tuvieron, y me cuesta hacerle entender que saliendo de la tienda valen el 80% menos y en dos años sencillamente no valen, pero no le entran balas y ahí hay, entre otras cosas, un equipo de Atari de los niños regalado en navidad de 1988 (!)

Mi madre pertenece al club cachurero de forma destacada, y en cada cambio de casa suyo tratamos con mis con mis hermanas de tirar algunas cosas como muñecas rotas, platos deshermanados, manteles manchados con vino tinto, etc. y sólo conseguimos que la señora se enfureciera y lo recogiera todo para dejarlo otra década en una bodega que nadie visita ni ordena. Clasificar y deshacerse de estas cosas requiere mucha fortaleza y disciplina, y tratar de hacerlo por otra persona es de lo más ingrato, y yo ya ni lo intento para no pasar malos ratos y además ella ha mejorado notablemente.

Cuando uno se propone tirar cosas de este estilo debe ir preparada para encontrar maravillas olvidadas que nos vuelven a parecer hermosas, interesantes, evocadoras, de un valor intrínseco increíble y se corre el riesgo de dejar todo por otra temporada como le pasa a mi vieja.

¿Cómo le dicen en tu país a estos objetos? no he logrado saberlo; no se me ocurre nada salvo "TRASTOS" en España y "chunches" en Costa Rica.






lunes 10 de agosto de 2009

La mentira nos corroe


Una de mis entradas más visitadas --porque los buscadores traen esas visitas-- es la que he titulado: "¿Cómo saber si alguien miente?".

Me ha impresionado tanto el hecho de que tanta gente ande buscando respuestas a ese enigma del ser humano, que la saqué durante un par de años por lo menos y dejé otro post* comentando el hecho y tratando de analizar un poco, porque me impacta vivir en una sociedad en que la mentira sea tan recurrente como para buscar algo que ayude a distinguir la deshonestidad acá en la web.

¿Por qué se miente tanto? ¿por qué se considera la falta de veracidad como algo menor dentro de una gama de males? ¡es tan dañina la mentira! hace mal a todo lo que la rodea, degrada a los que recurren a ella y deja en mal pie a sus víctimas.

Cuando veo la cantidad de lectores de ese post en particular me duele pensar en los motivos que los traerán hasta acá, porque uno no se complica si los "kilos" salen de 900 gramos o si los huevos no estaban tan frescos, pero sí te matan un poco si eres traicionado/a, y en ese sentido la mentira debiera preocuparnos más.

¿Qué haces tú, PERSONALMENTE TÚ, para evitar este flagelo?
  1. Yo trato de evitar toda mentira, desde la más chica. No siempre me resulta, y es o por comodidad o por miedo a algo, pero trato, y no le pongo nombres bonitos como "mentiras blancas" u otro eufemismo.
  2. Les he enseñado a mis hijos y a los que de mi dependen a no mentir, y les trato de ayudar evitando el temor a la verdad por un lado (no reaccionando como energúmeno) y haciendo que, a pesar de que se les facilitaría en cierto sentido las cosas si mintieran, se sientan orgullosos de enfrentar las cosas sin falsedades.





sábado 8 de agosto de 2009

Delincuentes asaltaron a mi hijo


La delincuencia llegó para quedarse, me estoy convenciendo. Llegó amparada en leyes que no tocan ni de lejos a los que viven injustamente del esfuerzo y los pulmones ajenos.

Anoche quedó claro que mi familia no está inmune: dos jóvenes de su misma edad aproximadamente, asaltaron a mi hijo y un amigo en plena avenida Las Condes, cerca del Cantagallo y hemos pasado a ser parte de las estadística de chilenos con miedo, que nos hemos comenzado a atrincherar dentro de nuestras casas y a poner rejas nosotros, ya que la delincuencia que debiera estar tras ellas goza de impunidad y ocupan los espacios que debieran ocupar las familias y gente honrada.

Mi chico, que acaba de cumplir 19, iba caminando por esa gran avenida, iluminada, a pasos de las casas de sus amigos, cerca de su colegio, de los centros comerciales que frecuentan, de su universidad, etc, cuando desde las sombras al lado de la vereda salieron dos "malandras" que los amenazaron con dispararles si no los acompañaban a subir la pasarela peatonal frente a la Universidad del Desarrollo. No les quedó otra cosa que obedecer. ¿Estaban verdaderamente armados? nadie quiere averiguarlo con un forado en el pellejo. Felipe tampoco, por lo que obedeció mientras lo autos pasaban por su lado como de costumbre. No se notaba nada raro en un grupo de 4 "amigos" de igual edad.

Al llegar arriba, los revisaron y al otro chico no le quitaron nada por una sencilla razón: hacía menos de un mes que ya lo había "cogoteado" por ahí cerca y ya no tenía celular, ni documentos, ni dinero....además andaba vestido con ropa de poco valor en lo que a marcas se refiere, pero mi niño aún estaba invicto y le quitaron de un modo grosero su celular nuevo (regalo de cumpleaños nuestro, con 4 días de uso) con todos sus contactos, su música y las fotos de sus amigos. Le revisaron la billetera y le sacaron la poca plata que tenía ($1.500, unos 2 euro aprox, ¡nada!) lo desvistieron y le quitaron la ropa de abrigo, o sea su chaqueta (parka) favorita y su chaleco regalón con rayas azules y negras. No conformes con quedarse con lo ajeno, al revisar la billetera iban tirando al suelo los papeles que allí había dicendo: _"Esto no "los" gusta"_ y después, como un detalle de exquisito refinamiento, para humillar, lo hacían recogerlos con sus órdenes de _"¡Recógelo, poh!"_. Para concluír, los ladrones les advirtieron que no se movieran hasta que ellos les silvaran. Así lo hicieron, como si fueran unos perritos.

Bajaron, el amigo le prestó uno de sus chalecos mientras se quedaba con la de dentro y fueron a pedir a Raimundo que vive a dos cuadras que por favor los transportara de regreso a casa.Llegó choqueado, tiritando de frío e impotencia, asustado, enojado e incrédulo de que esas cosas no fueran sólo aprehensiones de sus viejos.

Yo espero que ya que sólo se perdió lo material sea un aviso de ser más cuidadoso en el futuro, pero tampoco quiero que sea un ser pusilánime atemorizado de todo, cosa que lentamente se está instalando en nuestras sociedades enfermas.






viernes 7 de agosto de 2009

Ha muerto mi gata Pinta


Llegó a nuestra familia el año 2004, en invierno, haciendo oír su vozarrón desde el tejado del vecino. Era vieja, tenía heridas, estaba mojada, abandonada y hambrienta. Si tenía parásitos, prefiero haberlo ignorado entonces y seguir "inocente" hasta ayer, día de su muerte.

Se fue apagando lentamente, en pocos días. Sencillamente dejó de comer y perdía fuerzas a ojos vista, hasta que se metió en su camita y no quiso saber más de lo que la rodeaba. Pienso que se murió a mi lado pues en un momento que la fuimos a ver y la toqué, tuvo como un espasmo, y ya no se movió más, No se notaba que respirara....

Hoy la enterramos. Mi hijo Felipe hizo un hoyo profundo al fondo del jardín y la colocamos ahí, en la misma cama que usaba. Yo pensé tirarla a la basura, pero el chico se opuso y el mismo cavó donde quedará el animalito y aunque no me fascina tener eso ahí mientras se degrada, me siento en paz de pensar que ella tuvo suerte al encontrarnos, y nos dio alegrías al acariciarle el pelo suave de tres colores, reírnos de su voz tan particular, y de los diálogos con ella. _"¡Pintita!"_ le decíamos, e invariablemente se oía su potente maullido así se la nombrara 10 veces.

Los otros dos gatos, que cuando llegó teníamos, no la aceptaron del todo nunca, y de hecho, la Negrita --también recogida-- le pegaba uno bofetines en donde la pillara, por lo que debimos ponerle su camita en la puerta de entrada (!) para crear dos zonas de dominio gatuno.







jueves 6 de agosto de 2009

Vida en el campo. Carrizal del Maule


Comienzo una nueva serie de historias mínimas y anécdotas de mi infancia vividas en un lugar cerca de San Javier de Loncomilla, Chile, llamado Carrizal del Maule (Latitud: 35° 42' 0 S, Longitud: 71° 54' 0 W). bajo la sombra del cerro Gupo. Ahí pasé mis primeros años de vida hasta que debí entrar al colegio.

Casa de Carrizal

Nuestra casa de campo era grande, antigua, y con las incomodidades de tener una distribución de corredores hacia el jardín, por el frente y por detrás hacia el patio plantado con olivos, con sus hojas plateadas temblando por el viento, sin contar la huerta y el gallinero que era un mundo por descubrir a mis cinco años, que es la edad de mis primeros recuerdos firmes. Algo he contado acá* en una entrada que casi nadie ha conocido por ser de las primeras en este sitio.

Todas las habitaciones estaban articuladas y conectadas a estos corredores de anchos aleros, muy útiles para trabajar bajo techo cuando el aguacero se dejaba caer, y para descansar a la sombra del verano en el rulo. Salvo cuando alguna innovación cambiaba ese esquema, las casas de campo del Valle Central eran así. Herencia de España, claramente.

Del gallinero se pasaba a la huerta, ambas cosas indispensables cuando se vive lejos de los centros urbanos. En lugares así no había almacén que sirviera cuando se cortaban los caminos o se necesitaba cocinar variado y sano. También teníamos un molino de granos, pesebrera, corral de ganado menor, huerto con frutales y un camino con eucaliptos olorosos y de suaves sonidos. Todo lleno de pitidos de picaflores en la época de las flores.

La laguna del poleo

Entre la huerta y el gallinero había unas vegas que mantenían un laguito --otros dirían charco-- donde se criaban los patos y que en el verano se cubría de poleo, esa hierba fragante, verde y de hojas pequeñas que aromaba todo el lugar. Todavía lo recuerdo, pegado a mi nariz, como uno de los olores de mi infancia.

Mis hermanos con sus amiguitos hacían unas embarcaciones con las gamelas, especie de cajones donde se cosechaba la uva para la vendimia, y aunque flotaban sobre el barro líquido, ellos se sentían de lo más marineros. Pasaban horas ahí. No sé por qué, pero no recuerdo que haya habido zancudos que nos picaran. Pulgas, sí, en abundancia, con tantos animales dando vueltas por ahí.



martes 4 de agosto de 2009

Cálculo mental



El estupendo sitio La Llave del Mundo* ha publicado el origen de la palabra "retrete" que pueden ver en el enlace que he dejado. Al comentarles, he recordado una anécdota de mi hijo menor (que hoy cumple años).

Cuando estaba en sus primeros años del colegio, insistían mucho en desarrollar las matemáticas de un modo ¿"espontáneo"? haciéndolos calcular muchas cosas mentalmente.

Un día entró al sagrado aposento y no salía nunca, por lo que fuimos a averiguar qué pasaba, a lo que el chico respondió:
_"No me molesten; estoy haciendo cálculo mental"_

Desde ese día --para entendernos en clave propia-- en mi familia las actividades que se realizan en el retrete las llamamos, obviamente, ¡cálculo mental! aunque por lo general la demora se produce por lecturas y la correspondiente meditación trascendental de las mismas.









sábado 1 de agosto de 2009

Alergias y sulfas

He ido al médico de nuevo y para mí es "nuevo" pues lo elegí a dedo pinchando en la página del centro de diagnóstico al que primero cayera bajo mi mouse....sí, será la revisión de los 100.000 kms, pero sé hacerlo on line, lindos preciosos..... y comenzó la anamnesis*, pues tocó que era bastante acucioso en lo relativo a las presas en que es especialista, que de las otras no quiso ni enterarse, como corresponde a la medicina parcelada en que nos despresan como si fuéramos una colonia y no un individuo. En fin, es lo que hay y agradecida.

Me preguntó por mis alergias, y como la que tengo a los ladrones y asesinos no vale, anoté las sulfas*. Cual no sería mi sobresalto y bajón consiguientes al decirme que poco importaba, ¡pues ya no se usan! Como a todo hay que darle una vuelta y buscarle el lado bueno, estoy feliz de tener un riesgo menos de salud.

Me he sentido tan pasada de moda como esa imagen que ilustra el post....¡buhhhhh!






Algo de mí

Mi foto
Vitacura, Santiago de Chile, Chile
Mujer, hija, esposa, madre, y como consecuencia, ahora soy abuela de Sofía e Isabel. Tengo 5 hijos, uno de ellos es sacerdote católico. Una bendición inmerecida. Mi apodo bloguero de AleMamá se lo debo a mi yerno. Para distinguirme de su esposa llamada como yo (y no por culpa mía) comenzó a llamarme así. Muchos me lo escriben como "Alemana", pero no, se trata de Ale, como apócope de Alejandra, y mamá por el mejor papel que la vida me ha dado, el de esposa y madre. Soy chilena, católica, y con la cultura occidental muy metida en el alma. Me interesa la tecnología y la ciencia al servicio del hombre, considerando la Ley de Dios siempre, siempre, siempre.

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