Un rincón para detenerse con buen clima en general. Como en todos los sitios, acá no faltarán los nubarrones, pero con que pasen, ¡todo en su lugar!



Mostrando las entradas con la etiqueta Buenos consejos. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Buenos consejos. Mostrar todas las entradas

sábado, 11 de agosto de 2012

Responder encuestas

Contestar encuestas tiene relación con bloguear: opinamos y comentamos de todo.

Cualquiera que en algún sentido haya sido favorecido por sus circunstancias de repente se siente inclinado a tratar de ayudar de algún modo a otros con menos facilidades en la vida. Ayudar de un modo más personalizado, dar algo propio, no de lo que sobra. Dar tiempo, por ejemplo, porque el tiempo no le sobra a nadie y no se compra en el mercado.

Un modo muy especial de concretar ésto es responder encuestas.  Sí, sé que no es compartido por muchos, pero quisiera aportar mi punto de vista para tratar de revertir la tendencia a dar portazos a estas personas cuando nos tocan las puertas. No es cosa de salir mojada de la ducha para hacerlo, pero si buenamente podemos no es tan complicado.  

La idea, al elegirte por rango de edad, barrio y otras circunstancias no es por que seas una autoridad en sus temas, como pueden ser los bancos, leches en caja, desodorantes o política contingente, sino que   precisamente quieren saber lo que las personas reales sabemos o NO SABEMOS sobre lo que interrogan. Si no sabes pues dices eso: no lo sé, y si te molesta una pregunta dices: no respondo, y ya es respuesta.

De información personal nunca doy algo más que mi nombre de pila; que no trabajo en las áreas de los encuestadores y que tengo 62  años. Es suficiente para que valga. Sé también que una encuesta en mi sector les vale más o menos el doble que en otros lados y por 20 minutos que toma no nos vamos a hacer viejos ni se nos van a caer los anillos y para ellos hace una enorme diferencia.

domingo, 1 de julio de 2012

Planchado: ese "canastito de virtud"


Acabo de terminar de planchar 90 minutos de reloj. Me he propuesto emplear una hora en ese menester cada vez que me siento a hacerlo, porque lo hago sentada y sólo cuando no tengo ayuda de alguien en casa. Hoy estuve hora y media porque me llegó lavado extra y se me hizo más entretenido que otras veces porque con mi marido estábamos mirando (u oyendo) las noticias con el triunfo de España en la Eurocopa.

Lo del canastito de virtud es una expresión de mi madre  haciendo referencia a los cuentos de hadas en que una caja,  botella, o lo que sea, eran mágicas y no se vaciaban nunca; la ropa limpia por planchar tampoco.

Mi vieja plancha dedicadamente y en forma maravillosa y ella es la que me da los tips para hacerlo mejor. Por poner un par de ejemplos puedo recordar eso de planchar 60 minutos cada vez. Se avanza bastante y no se termina con la espalda en la mano como pudiese suceder si fuera más. También ella rocía la ropa para humedecerla, como enseñaba la vieja escuela. Así es más fácil estirar arrugas rebeldes. Lo de hacerlo sentadas también es consejo de ella.

La experiencia ajena ayuda a no cometer errores ya superados por los antecesores, cosa que no siempre he aprovechado. Mea culpa, y muy tonta, pero ya aprendí.

Un regalo de mi parte: Acá enseñan el ABC de cómo planchar bien*

jueves, 1 de septiembre de 2011

Señalando el camino


Puede que los hijos o los que amamos no hayan seguido nuestras huellas por seguir su propio camino. Quizás se hayan equivocado, pero al menos -si se han ido lejos- sabrán como volver, porque se lo hemos mostrado y dejado señalado con el ejemplo y la educación que hemos tratado de darles. 

Ésta es una gran esperanza para los padres y educadores en general. Un gran consuelo que les dejo, porque sé que lo necesitamos pues, por respetar la libertad ajena, demasiadas veces debemos mirar de lejos a donde los conduce, y eso duele cuando no aciertan o se desvían.


martes, 22 de junio de 2010

Santo remedio....eso creo


¿Quieres que dejen de quebrarse tus TAN necesarias uñas para mordértelas, rasguñar a un inoportuno o rascarte el lomo? 

Pues he dado con un sistema que lo arregla rápido, bien, barato y sencillo: échate crema suavizante de manos, la misma de siempre o una más espesa, de esas "de emergencia" como la de Nivea o la de Neutrógena. No se necesita nada más como ingrediente, pero sí la disciplina para frotártelas una por una y luego esparcir la crema por el resto de la piel, porque típico que comenzamos por la resequedad que sentimos y los apéndices queratinosos con que terminan los dedos los dejamos olvidados hasta que se nos quiebran justo antes de ESA fiesta en que queríamos lucir nuestras bellas manos....bueno, si no son tan bellas, igual  querríamos que se nos vean mejor.

Ahora sin bromear, es verdad, se arreglan. LLevo años con una fragilidad espantosa, antiestética y molesta con ellas, y era tan simple la solución. Se la dió una dermatóloga a mi hija que vivia con los restos de uñas roídas por la permanente rotura. Lo hizo ¡y ahora el problema es cortárselas! las tiene largas, firmes y gruesas.




miércoles, 16 de junio de 2010

Remover las borras


¿Has sentido alguna vez que un comentario, un recuerdo -un chisme, en definitiva- te llevan de nuevo a algún episodio que te hizo sufrir, un fracaso que has tratado de superar, y en lo posible olvidar? Se te nubla de nuevo el horizonte.

A mí, sí, y me he llegado a sentir mal físicamente al revivir cosas que por alguna razón me han hecho daño, o yo no me he portado según mi ideal y al parecer no se termina de superar del todo.

Traigo a colación este tema a propósito de un acertado comentario de alguien que quiero mucho. Me dijo: No es bueno remover las borras. 

La vida deja sedimentos y si ha sido algo negativo, deja borras, suciedad, algo que perturba, que mejor es dejarlo ahí, quieto, que  la superficie se vea y sienta más pura.

No hay que remover las borras*, es preferible, pero inevitable, aparentemente......

¿Qué opinas? ¿Es mejor raspar hasta el hueso o  dejar quietas las cicatrices?

*Borras: he usado esa palabra muy común en Chile, en su octava acepción que dice así:
Borras: 8. f. Hez o sedimento espeso que forman la tinta, el aceite, etc.



viernes, 21 de mayo de 2010

Rápido y "mal". Sabio consejo


Un conocido mío, es persona  muy ocupada. Debe dar conferencias, cursos, atención personalizada .... súmale  horas y horas de estudio y preparación  para lograrlo.... ¡UFFFF!

Me contó que logró un equilibrio cuando alguien lo liberó al decirle: _<<Hazlo rápido y "mal".>> _¡¡Cómo!!  ¿Mal?. _Sí, "mal", pues no se puede hacer tanto rápido y bien.  Es imposible con todo ese trabajo impostegable; no te angusties más, igual tienes experiencia y uno tiene guardado más  de lo que cree.

Mientras lo decía recordé una historia parecida:

Un sastre tenía su lista de precios a la vista. Era muy original. Ofrecía elegir  dos de  estas tres cosas para ordenar un producto o servicio: bueno, barato, y rapido.
  • Si lo quieres bueno y barato, no será rápido. 
  • Si lo quieres barato y rápido, no será bueno. 
  • Si lo quieres bueno y rápido, no será barato.
Para terminar diré que nuestro amigo, al relajarse sin tratar de ser "perfecto" (nadie puede), las cosas se le dan mejor y se sorprende de la práctica que ha adquirido y la llegada que tiene a sus oyentes y clientes.

sábado, 13 de octubre de 2007

Fin del Mundo



Con la pregunta: ¿Qué haría usted antes del fin del mundo? se ha hecho una encuesta que dejo acá por si quisieran ver más. Yo puse unas preguntas que tienen algo que ver con el tema en este sitio, para tantear un poco. La dejaré ahí unos días, hasta cambiar el post de la primera página.


Una encuesta realizada en Gran Bretaña reveló lo que haría la gente los últimos 60 minutos de su vida antes de que un asteroide se estrelle contra la Tierra y ponga fin a su existencia

Predeciblemente, un 54 por ciento de los británicos consultados en una encuesta dijeron que les gustaría pasar ese tiempo con sus seres queridos o hablando con ellos por teléfono.

Pero el sondeo también reveló una fuerte tendencia hedonista: un 13 por ciento se sentaría, aceptaría lo inevitable y se serviría una copa de champaña.

El sexo sólo atrajo a un nueve por ciento, mientras que sólo el tres por ciento acudiría a las plegarias.

Curiosamente un dos por ciento dijo que consumiría comida alta en grasas, mientras otro dos por ciento decidió que, con sólo una hora de vida por delante, era el momento de comenzar a saquear.

El sondeo fue encargado por Ziji Publishing para celebrar la edición del libro "Cloud Cuckoo Land" del novelista debutante Steven Sivell, quien "usa la premisa clásica de una inminente colisión con un meteorito como una metáfora para las amenazas que enfrenta la humanidad".


Como creyente y amante de mi familia, no pude elegir entre las preguntas excluyentes entre sí que puse en mi encueta, pues lo que yo haría sería que juntos fuéramos a un lugar de oración, si fuera posible antes del fin, a arreglar las cuentas con el Ser que nos puso en el mundo --que al fin de cuentas es lo más importante-- y por considerar que lo es, intentaría que todos los que amo hicieran lo mismo. Esa sería la base para esperar con la mayor calma posible el fin por una catástrofe anunciada.

En el inminente momento del todo o nada, me gustaría estar abrazados, apretados, de pie, en oración, esperando el inmediato instante del encuentro con la muerte, ¡que de todos modos vamos a tener! pero, claro, no así, todos a una. Enfrentarlo con los míos sería lo máximo, pero no tengo a todos cerca, al contrario. Tengo dos hijos en Europa; uno estudiando en España y otra casada en Alemania. ¿Qué hacer para estar unidos en el momento de la verdad? íntimamente, estoy convencida de que hasta en los amores hay prioridades, y que ellos estarían enfrentando el momento supremo de un modo similar pero apoyándose en los cercanos aunque piensen obviamente en nosotros como nosotros en ellos. ¡Qué Dios nos pille confesados! como decimos por acá.
***

Regresando al HOY, AHORA, todo esto es una fantasía que tiene bases reales, pero nadie nos ha anunciado que será mientras vivamos. No es malo hacer el ejercicio de pensarlo y, como suelo hacer simulacros mentales sobre calamidades naturales diversas, soy motivo de risa para mis hijos, pues siempre les leo que hacer en caso de terremotos, incendios, salidas de mar, y cualquier cosa tremenda. De volcanes alguna vez también les he hecho una charla, pues veraneamos a los pies del volcán más activo de Chile, el volcán Villarrica, al lado del hermoso lago del mismo nombre. Buehhhhhh, ¡mejor estar preparados!


Algo de mí

Mi foto
Vitacura, Santiago de Chile, Chile
Mujer, hija, esposa, madre, y como consecuencia, ahora soy abuela de Sofía,Isabel y Juanito, por el momento, mientras llegan los demás que están en la mente de Dios. Tengo 5 hijos, uno de ellos es sacerdote católico. Una bendición inmerecida. Mi apodo bloguero de AleMamá se lo debo a mi yerno. Para distinguirme de su esposa llamada como yo (y no por culpa mía) comenzó a llamarme así. Muchos me lo escriben como "Alemana", pero no, se trata de Ale, como apócope de Alejandra, y mamá por el mejor papel que la vida me ha dado, el de esposa y madre. Soy chilena, católica, y con la cultura occidental muy metida en el alma. Me interesa la tecnología y la ciencia al servicio del hombre, considerando la Ley de Dios siempre, siempre, siempre.

Entradas más vistas