Un rincón para detenerse con buen clima en general. Como en todos los sitios, acá no faltarán los nubarrones, pero con que pasen, ¡todo en su lugar!



martes, 30 de septiembre de 2008

Celular en el concierto


Sonó un teléfono celular.... y ya había comenzado el concierto..... todos nos pusimos nerviosos por la falta de cultura --o de urbanidad al menos-- ante tamaño atentado al arte; en una sala pequeña, para colmo.

Silencio sepulcral sólo roto por el desesperado revoltijo de objetos y papeles en bolsos y bolsillos, pero nada. Se calló la infernal melodía en medio de los celestes acordes blancos y negros, hasta que comenzó todo de nuevo. Ya la molestia subía a grado seis de la escala sísmica de Mercalli, y el intérprete seguía haciendo como si nada, pero todo tiene su límite, y cuando, por tercera vez, atronó el aire del auditorium con el ruido de fono, el artista interrumpió sus escalas y arpegios para preguntar indignado de quién era el aparato que desentonaba todo.

Comenzamos a buscar ostensiblemente por todos lados, hasta por debajo de las butacas, y nada. El pianista ya echaba chispas y todos permanecíamos avergonzados por los demás, deseando en el fondo del alma que no fuera el nuestro cuando nuevamente comienza el berrido polifónico ya más acotado por haber callado el piano. Se siguió la dirección que marcaba el sonido hasta una mochila tirada en un rincón lejano. Cuál no sería la sorpresa y ¿alivio? a descubrir que el móvil era nada menos que el del propio pianista, que, como cualquier vecino, había olvidado pornerlo en silencio.

Terminados los comentarios, suspiros de alivio y disculpas por todos lados, el concierto siguió adelante, pero ya no pudo ser lo mismo.


sábado, 27 de septiembre de 2008

No creo en brujos, Garay.....


No, no creo en la eficacia de las acciones que pretenden hacer suceder cosas contra las leyes de la naturaleza --que en definitiva son leyes divinas-- por ningún medio, menos usando conjuros, hechizos, pócimas y otras prácticas que me son desconocidas.

Hay muchas personas que creen cosas así, y lo pasan pésimo, se lo sufren todo y no pueden ver la vida con la alegría de los que se saben hijos de Dios, confiando en su protección.

No creo en brujos, pero de haber quienes lo pretenden, para si mismos o por encargo, sí que los hay, demasiados, me parece. Quiero contar una historia real:

En el pueblo de donde procede mi familia hay un sector rural que es famoso por la práctica de la brujería por parte de mujeres que saben la "ciencia oculta" y tienen "el don".

Un día un tío mío andaba con uno de sus peones por el lado del río, cuando vieron a una de esas viejas horribles en actitud sigilosa, y decidieron seguirla y ver qué hacía. Ya anochecía, pero se veía bien; estaban cerca. La viejuca hizo un hoyo en la arena, removió unas piedras y enterró algo ahí. Luego se fue. Era el momento de averiguar qué era.

Desenterraron una olla de greda con tapa que estaba amarrada y adentro de ella había ¡un sapo vivo con el hocico cosido con aguja e hilo! pobrecito animalito, cuanto sufriría. Mi tío y su compañero lo liberaron y se fueron. Un sapo no es mucha cosa, ¿no? lo que me abisma es pensar en la maldad que hay detrás de esos actos crueles e inútiles.

¿Cómo puede llegar a esos niveles de ignorancia atribuyéndole poderes sobrenaturales a cosas tan retorcidas? Los fines suelen ser inconfesables también.

Me dirán: es gente muy superticiosa, ignorante y crédula, pero ¿no ha caído en sus manos algún ejemplar de los diarios que reparten gratuitamente en el Metro, o no han leído los económicos de los periódicos y revistas más prestigiosos? no son avisos para campesinos ignorantes, sino para citadinos que se supone ultra racionales, de vuelta de todo, y hay que ver la cantidad de ofertas para leer las cartas, la palma de las manos y muchas otras "artes" cada día más innovadoras.

Debe haber público para estas prácticas que no sé por qué se las llama medievales si en pleno tercer milenio están de regreso, vivitas y coleando junto al Neopaganismo que vemos por doquiera, y hasta anunciados por internet.


martes, 23 de septiembre de 2008

Celulares en la ópera

Pocas cosas son más apestosas --cuando se desea concentración en un acto o espectáculo-- que la falta de respeto con la actitud y el ruido de algunos participantes. El constante sonido de los celulares gritones es algo que raya en lo increíble.

Fui al cine a ver una película de suspenso: Los Crímenes de Oxford se llama, y detrás nuestro había un hombre de mediana edad al que le sonó ¡TRES VECES! su celular durante la primera mitad del film. Lo peor es que
con-tes-ta-ba, fuerte y claro. Una mujer al lado mío debió pararse y buscar un guardia para convencerlo de que no era el lugar para atender su negocio.

Es una molestia por mala educación que se ha generalizado al no respetar los lugares y momentos de silencio. Lo constato a cada rato, también en la iglesia, donde luego de terminada la misa los saludos y conversaciones se oyen por todos lados sin consideración por los que deseamos un momento de oración y recogimiento, donde ¡por supuesto! suenan varias veces los dichosos aparatos sin que la primera vez sea la advertencia para que los demás los silencien. Una vez debí oír "La Cucaracha" más tres veces seguidas y no lo cortaban.¿Dónde creen que están?
Un caso parecido al del cine lo sufrió mi hermano. Durante una función de ópera le sonó el móvil a una señora y también lo contestaba, ante la justa indignación de los presentes. Qué incultura y falta de urbanidad. ¡Ayayayayyyyyyy!


viernes, 19 de septiembre de 2008

Un hombre, un paradero de buses y una botella



¿Qué te sugiere esta foto?


Me encanta inventar historias que me sugieren algunas imágenes o detalles que veo al pasar por ahí; al paso, de repente. Hoy me pasó con esta foto del blog Historias de Alemania: me hizo click, pero no sé bien lo que he concebido. Cuando empiece a redactar sabré lo que bulle en mi cabeza y corazón. Quizás sea un hilo de mi misma, quizás una experiencia olvidada o algo de sueños, en que mezclamos todo.

Propongo un ejercicio imaginativo: piensa en una historia antes de leer la mía que dejaré oculta hasta que al pinchar con tu ratón la hagas presente. Nos maravillaremos de la cantidad de cosas que una misma imagen nos sugiere y podremos acercarnos a la comprensión de los demás, que ante el mismo estímulo, de los mismos hechos que nos afectan en la sociedad, reaccionamos de tan diferentes modos.



jueves, 18 de septiembre de 2008

Gratitud

Me encantan las marchas: militares, sinfónicas, folklóricas, como sean. Tengo colección de ellas de todos los países posibles y cada tanto las oigo. También he disfrutado de los desfiles, como mirona o como protagonista. En la ciudad en que estudié y en mi colegio se desfilaba muy solemnemente un par de veces al año. Generalmente lo hacíamos con "EL" disco de marchas que las monjas tenían que era uno del Orfeón de Carabineros de Chile. De tanto ensayar debe de haber tenido agujeros. El día correspondiente, desfilábamos delante de toda la ciudad y de las autoridades civiles, militares y religiosas. Todos muy compuestos y mirando de reojo a amigos, conocidos y "ese amigo/a" en particular. Nadie faltaba.

Por hechos históricos, por modas, por gustos y creo que por la globalización que todo lo iguala, casi nadie oye marchas y pocos se enorgullecen de las propias de Chile que son muy lindas. Hoy he oído y cantado a voz en cuello "Adiós al Séptimo de Línea", composición muy hermosa y nostálgica por los muchos momentos en que nos hizo sentirnos herederos de una nación noble que no hemos formado solamente los que estamos vivos. Se la debemos en parte importante a los que ya se han ido y que dejaron las bases de un pueblo que ha sabido enfrentar muchas calamidades, tragedias y salir fortalecidos de ellas. Yo se lo agradezco a generaciones de civiles y militares representados en esas personas que se sentaban en el palco de honor a vernos marchar.

Les dejo la letra del himno y la música pueden oírla pinchando aquí. ¡Cantemos! Que lo disfruten y estemos sanamente orgullosos de nuestra Patria. Deseo honrarla sin ofender a nadie.

Adiós al Séptimo de Línea

Bizarro regimiento
llegó la hora del adiós
que marcó la heroica senda
de nuestra gloria y del honor.
Al Séptimo de Línea
escuela y templo del valor
que al partir juramos todos
conservaremos la tradición.

Y al son vibrante de clarines
ya marcha la tropa valiente buscando la gloria

legión de bravos paladines

camina forjado de acero del temple mejor.
Redoblan los tambores

del regimiento que se va

en su son se escucha el ritmo

de nuestro propio corazón. (Bis)

Con pie sereno marcharemos
al brazo el arma que entrará en acción
sin descansar hasta lograr
honrar con la victoria al pabellón.
Al rudo frente partiremos
que allá a lo lejos anunció el cañón
con su fragor atronador
nos colma de guerrera decisión.

Volverán sin ser los que partieron
faltarán algunos que murieron

honrarán la patria todos ellos
para siempre,
para siempre su memoria guardará.

Volverán las almas de los héroes

a jurar de nuevo a su bandera

formarán las filas más guerreras

en gallarda nube tricolor.(Bis)


Adiós al regimiento que se va
adiós, adiós, Adiós.





martes, 16 de septiembre de 2008

Tres años de blogueo. Gracias


Hoy, 16 de septiembre, cumple tres años este blog dando vueltas por el ciberespacio. Llevo más de 400 entradas acá. ¡Cuántas gratificaciones me ha dado! es mi ventana al mundo, un mundo que muchos ignoran o temen, el mundo virtual que se hace real en cada uno de mis amigos de la blogósfera. Gracias por estar ahí. A los que alguna vez estaban y se han ido, los extraño y me agrada leer sus aportes en forma de comentarios en mis viejas entradas. Se ve pasar la vida propia y los acontecimientos que nos dieron que hablar al tenerlos consignados acá. VALE LA PENA


domingo, 14 de septiembre de 2008

Jugando con las palabras, al estilo de Botón

Así está la autora de estos malabarismos del palabrero: lista para ir al matrimonio de su sobrina-nieta en el día de ayer.
Bien, ¿no les parece?


Botón tiene un blog en que cuelga unos post brevísimos pero llenos de ingenio. Hace juegos con las palabras, y mi madre --que está en casa mientras se recupera totalmente de su enfermedad, aunque ya está muy bien y con deseos de regresar a su pueblo en el sur-- leyó el trabajo de esta bloguera y le gustó mucho. De inmediato comenzó a emularla y acá les dejo el resultado:

  • Sorpresa: Monja rea.
  • Sorprendida: monja muy sujeta
  • Escapado: hombre con un grave problema
  • Escucha: la minina*
  • Reparar: inmovilizar con brío

*En Chile les decimos "cuchos" a los gatos. No sé por qué, pero es muy corriente usar ese nombre.


sábado, 13 de septiembre de 2008

¿Prohibir la prostitución?

No es que yo sea muy viajera, pero cuando lo hago, le saco el jugo a lo que veo haciendo analogías y grabándome en la retina y en mi cámara las imágenes con las que luego vuelvo a vivir lo pasado de un modo nuevo, sin prisas.

En una de mis pasadas por Roma, nos anduvimos perdiendo un rato en el sector de Grottarossa, cerca de la vía Flaminia. Por ese motivo dimos vueltas por caminos bastante apartados, casi rurales, pero con agrado; a las doce del día nadie se asusta por desviarse de la carretera, me parece, menos yo que estoy feliz de conocer otros lugares.

Delante de nosotros iba una camioneta van para unos doce pasajeros repartiendo mujeres cada tantas cuadras, en esquinas y recovecos. Mi hija Ale, que vive en Europa, me informó del "oficio" que realizaban esas jóvenes de todos los colores que quedaban a la vera del camino: eran prostitutas venidas de Europa del Este y de África principalmente, y eran explotadas por las mafias que --entre otras cosas-- les quitan sus papeles para privarlas de legalidad y casi de la existencia. Deben prostituírse para sobrevivir miserablemente en muchos casos.

Cada vez que vuelvo con mis pensamientos a ese sector de la Ciudad Eterna recuerdo a una negrita preciosa, alta, delgada y muy joven. No le pongo más de 20 años. La dejaron un poco adelante de nuestro auto, y ella se quedó quieta, con una actitud como encogida, tratando de no ser vista, con vergüenza. ¡Qué cara de desesperación tenía esa niña! me dejó un sentimiento de impotencia tan enorme pues la comparaba con mis hijas que gracias a Dios han podido tener oportunidades que a esas chicas en muchos casos se les han negado.

No todas son viciosas o buscan la vía fácil para surgir. Por eso, Juan Pablo II comenzó una campaña para sacar a estas mujeres del espanto de la prostitución, creando instancias para reinsertarlas en la sociedad y arreglarles los papeles si procedía. Espero que de ser necesario se siga ayudando así, pues todo eso cuesta mucho dinero y la Iglesia tiene demasiados flancos en los que ayuda.

Hoy he leído que el presidente de Italia, Silvio Berlusconi, ha preparado una ley para prohibir la prostitución masculina o femenina en cualquier lugar público de su país, incluyendo los autos. Yo, sinceramente deseo que resulte beneficiosa, pues muchas veces --demasiadas-- el hecho de que sea ilegal empeora las condiciones de las víctimas y corrompe más aún la sociedad.




martes, 9 de septiembre de 2008

Si el prestar fuera bueno.....


¿Me lo prestas? es sólo por unos días, un rato, una temporada..... palabras fatales; pérdidas anunciadas de lo prestado y de la confianza en un amigo o pariente. He sucumbido a estas peticiones muchas más veces de lo aconsejable y ya no creo en la inocencia de mis civilizadas relaciones sociales.

He sido lectora desde que recuerdo, un poco por mi mala salud de entonces que me dejaba en cama por semanas. No era problema mayor, pues aún estando perfectamente sana, prefería dibujar, recortar, pintar y todo lo que ahora se lo pasan haciendo los niños preescolares. Qué envidia. Nací adelantada, pucha, oh.

Junté muchos libros desde muy chica, pero mi madre me vetaba algunas lecturas por considerar que no eran para mi capacidad lectora aún (aprendí a leer a los 5, en su falda*) y ahí permanecían, en sus estantes, mientras yo los acariciaba por ser suaves; los miraba por sus ilustraciones; los olía por su tinta o los leía cuando me los pasaban.....hasta que mi primo Armando, de mi edad, me los pidió prestados, y yo, a los 9 años, en un arranque de generosidad y falta de experiencia ¡se los entregué TODOS! y todos los perdí. No me devolvió ninguno y a nadie le preocupó, salvo a mi mamá que me advirtió que no podía prestar nada sin preguntarle a ella, pero ya era tarde..... La excepción fueron los Cuentos de Grimm que mi papá me regaló regresando de un viaje y yo no soltaba mi libro, por eso se salvó. Me fascinaba esa versión completa pero en lenguaje sencillo. Hoy los simplifican y acortan tanto que los deforman. C0mentario de vieja, ya lo sé, disculpen a una abuela.

A lo largo de los años he perdido así mis discos, cuando no había música online; algunas joyitas buenas; revistas; juguetes de mis niños que los hijos de los amigos se han llevado para no enojar a sus criaturas; y un largo etc.

Ahora sigo teniendo libros y presto muchos, pero con la advertencia de que yo anoto quién me los tiene y que los cobro, además. Nadie se enoje luego. Guerra anunciada no deja muertos.

Un amigo de mi abuelo decía al respecto: "si el prestar fuera bueno ¡hasta mi mujer prestaría!". Algo de razón tenía el caballero aunque sea exagerado el dicho.

domingo, 7 de septiembre de 2008

Mis nietas hoy

La dulce Sofía tiene un año ya

A pedido del honorable público, unas fotos de mis nietas. Yo las encuentro preciosas...porque lo son... ¡objetividad ante todo, señores!

La pícara Isabel tiene siete meses.



sábado, 6 de septiembre de 2008

Eternidad


ETERNIDAD: Palabra muy incomprendida pues no tenemos imágenes, ni experiencia de ella. Tampoco es algo que se explique bien y, de hacerlo, requiere un esfuerzo real por captar un concepto intelectual y no a todos les interesa el ejercicio.

Me encanta pensar cosas así y quisiera compartir mis meditaciones-- sobre la primera acepción de la RAE que dice:
"Perpetuidad sin principio, sucesión ni fin"
Por supuesto que "una perpetuidad sin principio, sucesión (de instantes, uno tras otro, como las gotas de una manguera que nos chorreara sucesivamente tiempo en vez de agua) ni fin" --de imáginársela-- uno se la imagina feliz, pero si se pensara que es un tiempo interminable sería la lata de las latas ¡por más entretenido que fuera lo que hacemos en esa "eternidad"! pues ¿qué otra cosa sería ésto: "Duración dilatada de siglos y edades" , como dice la segunda acepción del diccionario? a lo que yo le agrego: sin final, que es lo que a muchos desanima del asunto. De puro pensar en no salir nunca más de una fiesta con música, banquete y cotillón me agobio, lógico.

Para explicar este maravilloso concepto, recurro a un ejemplo deportivo: supón, les digo, que nuestra selección nacional le mete un gol a Brasil (nuestra bestia negra con la que jugaremos este domingo) y en el último minuto del tiempo adicional ganamos el próximo mundial de fútbol..... esa felicidad de ese único INSTANTE que jamás hemos pensado que será --pues parece que es imposible-- ¡pero elevado al infinito!, que no pasa jamás; que no cansa ni empalaga; que siempre desearemos más pero a la vez estemos satisfechos sin que falte nada...... ¡eso es eternidad!

Como cristiana que soy, para mi la eternidad significa más que nada la 5ª acepción:
"Vida perdurable de la persona después de la muerte"
y compartiendo una "Posesión simultánea y perfecta de una vida interminable, considerada atributo de Dios" que es el último significado de la lista que nos proporciona la RAE. ¿Qué más podría desear luego de una vida plena, bloguera, y hasta con nietos?


jueves, 4 de septiembre de 2008

Saque, hijita....

En la etapa de adultez uno se modera o se priva de  muchas cosas agradables por responsabilidad, y no tenemos a nadie a quién traspasar la frustración que nos provoca. Cuando niños nos parece que somos casi esclavos de las decisiones de las diversas autoridades sobre nosotros como: profesores, padres, personas mayores, pero no es exacto. He recordado que mi abuela Mimí siempre nos decía la frase más agradable de oir para un niño: "Saaaaaqueeeeee, hijita" ante casi cualquier petición de golosinas a deshora o en el límite de lo aconsejable para la salud . Nuestros padres no lo hubieran aprobado, pero ella era abuela, y malcriar es una de sus facultades ¿o no?

Mi meditación intergeneracional se debe a que mañana mi primera nieta, la dulce Sofía Andrea, cumple su primer añito de vida. La responsable debo ser yo, pero con gusto le diría a todo que sí mientras no le haga daño. En todo caso, si he sobrevivido a los mimos de mi abuela ella también podrá ¿no?


lunes, 1 de septiembre de 2008

Un país que envejece


Sé que cuando me pongo seria mis amigos entran en puntillas y no me dejan comentarios, de esos que hacen alegre un día gris. Por algo soy bloguera y nos nutrimos de la amistad virtual, pero no importa. Hay temas que no son del gusto de todos pero a mi me apasionan. O sea, seguiré opinando sobre la vida, las políticas demográficas y todo su entorno me tocan la fibra, de verdad.

En un post leí este comentario: "Más aún, sospecho que el desarrollo económico y social que ha experimentado Chile desde principios de los 80 tiene menos que ver con las reformas económicas, y más con las consecuencias que tuvo la planificación familiar, políticas que empezaron desde el gobierno de Frei Montalva" ¡justo cuando salían en la prensa la catastrófica noticia del despoblamiento de Chile por envejecimiento de la población! Jactarse de que "estamos llegando a cifras de país desarrollado" en estos temas es ser muy corto de vista, pues esos países vienen de regreso por un accidentado camino lleno de problemas. Más bien debiéramos ponernos un tremendo parche antes de la herida final como nación que decir despropósitos tan enormes.

Fernando Zegers escribe:
"Chile es de los menos poblados de América Latina. Nuestros vecinos crecen más. Situación grave para el país. No está suficientemente poblado para dominar el territorio. Hay consecuencias económicas, de mercado, políticas y estratégicas, de insuficiencia poblacional".

Somos un país despoblado; tenemos dos tremendos desiertos, uno en el norte y otro en el sur y la poca población amontonada en el centro. Somos un país difícil de desarrollar y de defender, lleno de fronteras interiores, de difícil geografía, bastante alejado de los grandes centros económicos y mucho más. ¿Cómo no intentar sacar la soga que nos estamos poniendo en nuestro pescuezo?

Un par de cifras:
  • Envejecimiento de chilenos hará difícil que el país vuelva a crecer a tasas de 7%, opina Rodrigo Cerda, académico de la Universidad Católica
  • En 15 años, los mayores de 65 años igualarán a los menores de 15.
  • 18% serán los jóvenes el año 2050
¿Quién trabajará para hacer funcionar el país?





Algo de mí

Mi foto
Vitacura, Santiago de Chile, Chile
Mujer, hija, esposa, madre, y como consecuencia, ahora soy abuela de Sofía,Isabel y Juanito, por el momento, mientras llegan los demás que están en la mente de Dios. Tengo 5 hijos, uno de ellos es sacerdote católico. Una bendición inmerecida. Mi apodo bloguero de AleMamá se lo debo a mi yerno. Para distinguirme de su esposa llamada como yo (y no por culpa mía) comenzó a llamarme así. Muchos me lo escriben como "Alemana", pero no, se trata de Ale, como apócope de Alejandra, y mamá por el mejor papel que la vida me ha dado, el de esposa y madre. Soy chilena, católica, y con la cultura occidental muy metida en el alma. Me interesa la tecnología y la ciencia al servicio del hombre, considerando la Ley de Dios siempre, siempre, siempre.

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