Tengo un par de amigas en Facebook que eran mis compañeras de colegio. No exactamente todas de mi promoción, por diferentes razones, pero que coincidimos generacionalmete, sí lo hicimos. Debo decir que la intención de abrir mi cuenta ahí fue en primera instancia para lograr eso, porque el mismo día que egresé de María Auixiliadora de Linares debí venirme a Santiago donde mis padres habían partido 6 meses antes por el trabajo de mi papá. Nunca más volví, nunca más supe de ellas y como éramos pocas, tenía curiosidad de saber de su existencia. Las quise mucho.
La que más me interesaba, por lo simpática que era y por ser un modelo para mí, era Alicia B. A. La encontré, vive casada felizmente en el sur. Nos anotamos como amigas, ¡pero luego desapareció de mi lista! mi duda es si fue jugada de FB o me borró ella, cosa que no me atrevo a preguntar, pero en todo caso, la inscripción no ha sido en vano, porque he ido haciendo como una cadena y he encontrado a varias otras por el ancho mundo y las he invitado a participar en un grupo que he formado para hacer contacto, como E.T. Sólo hemos llegado 4. Es para llorar, pero ahí vamos. A contar se empieza por UNO.
Después de tantos años, es como buscar agujas en un pajar, y como este pajar de la WEB que no todas manejan adecuadamente es más difícil, pero bueno, llegarán por eso mismo las más afines en intereses. No está mal el colador de la tecnología.

















