Acabo de terminar de leer, de William Golding, el libro El Señor de las Moscas. Yo había pasado por un par de escenas de la película, pero no la entendí, por estar haciendo sólo un zapping, y sólo me quedó grabado que había un gordito al que le rompen los lentes, cosa de una violencia terrible porque al ser yo también corta de vista me espanta quedar desvalida con la falta de parte de ese sentido.
Me encantó el libro por lo bien que muestra el modo infantil de actuar de ese grupo de niños, sus miedos y el modo de expresarlos, la irresponsabilidad, por inconsciencia, de los pequeños, y por el modo en que un lider descarriado por las circunstancias puede ir ganando voluntades para sus fines.
El libro es viejo, la película también, no les cuento nada nuevo, pero sí quiero referirme brevemente a un pensamiento por ahí que dice más o menos así: El niño no sabía que no le tiraba piedras a su compañero de desgracias porque en el operaba, sin saberlo, el tabú del respeto que le habían inculcado en su familia, el colegio, las leyes y la sociedad en general. ¡Cuánta razón tiene el autor! Si no tuviéramos leyes tanto divinas como humanas ¿dónde estaríamos?
Si no lo han leído, se los recomiendo.















