Nos hemos acostumbrado a pensar que "antes" la vida era muy sana, que estábamos comiendo y viviendo en un ambiente no contaminado, casi como recién salido del Paraíso. Quisiera reflexionar un poco sobre eso. Sólo un poco, como para que me ayuden a pensar en otros ejemplos.
Crecimos con cañerías de plomo en las casas, y las muy antiguas aún debieran tenerlas dentro de sus paredes.
Jugábamos con soldaditos de plomo, en mi caso prestados con muchas recomendaciones por mis tíos y abuelos, para que no los rompiera, no por la toxicidad.
Comíamos las frutas con cuidado porque la clásica manzana con su correspondiente gusano era común, y para que decir los choclos/maíz/elote, que invariablemente en sus puntas habitaba una repugnante oruga, seña clave de lo "BIO" que eran. Hoy queremos todo natural, pero sin gusanos ni insecto alguno.
Somos sobrevivientes del DDT y otros pesticidas altamente contaminantes, recién prohibidos en los EE.UU el año 1972, año en que nació mi hijo mayor, pero que aún se usan en algunos lugares. Ignoro dónde, sólo repito una info que he leído.
Así las cosas, ¿seguiremos soñando con una sociedad que era un sueño por ser más natural? Si así fuera ¿de verdad estamos decididos a soportar sus defectos?



















